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Sobre el Vino 
Algo más...
 
Vinos: Temperatura y Conservación
 
Aprendamos un poquito sobre el
Arte de Catar un buen Vino
 
La Selección
 
De cómo se presenta el Vino
 
Después que un vino ha sido elaborado, hay que darle primordial importancia  a su conservación, y a las óptimas condiciones que deben preservarse de él, hasta su consumo. De allí la importancia de una buena bodega. 
Aquí daremos algunas normas para lograr una buena bodega, la cual tiene que cumplir los siguientes requerimientos:

- Temperatura constante y algo fresca, de 10º a 12º.

- Ligera ventilación.

- Un grado de humedad entorno al 70% aproximadamente. - Carecer de ruidos o vibraciones.

- Permanecer a oscuras (evitándose así que la luz acelere el envejecimiento del caldo, cobre todo en el caso de los vinos blancos).

- No almacenar junto a productos que no sean vinos y que puedan generar olores fuertes (pintura, butano,...).


- La colocación idónea de los vinos debe ser la horizontal (porque de esta manera el corcho siempre permanece húmedo).
Por otra parte, hay que considerar la temperatura de servicio más adecuada para cada tipo de vino; como regla general, podemos señalar lo siguiente:

- Los vinos blancos dulces, cavas, champañas y espumosos, entre los 4º y los 6º.

- Los vinos blancos y los rosados, entre los 6º y los 8º.

- Los vinos tintos ligeros entre los 12º y los 14º.

- Los vinos tintos de cuerpo entre los 15º y los 18º.
Aprendamos un poquito sobre el 
Arte de Catar un buen Vino
Definamos cuál es es gran momento del encuentro entre uno de nosotros y una buena botella de vino
 
Ese momento estelar se logra en el preciso  instante en que abrimos esa botella, lo olemos, lo contemplamos en sus radiantes colores y lo saboreamos en eso que se llama  la Cata. 
 
Esta insuperable experiencia sensorial, posee ciertas reglas, entre ella el lugar idóneo donde efectuar una cata de vino. Lugar que indispensablemente tiene que poseer una buena  iluminación, poseer una buena ventilación y carecer de ruidos molestos que alteren el placer. Todo esto impide la distracción posible.

La luz, tiene que ser abundante, siendo mejor, por supuesto, la luz natural que la artificial, pero sobre esta última, hay que decir entonces que tiene que ser muy  potente. Las paredes, en lo posible, deben ser blancas o claras, y en la mesa el mantel será asimismo blanco y limpio.

Las copas muy limpias y cristalinas se dispondrán sobre el mantel. 
La temperatura, factor clave, que  hay que cuidar, se recomienda esté en  20ºC

Quien se dispone a Catar tiene que estar tranquilo, sin preocupaciones y, claro está, en perfecto estado de salud, sobre todo sin ningún tipo de dolencia catarral o de las vías respiratorias. Con un estado de ánimo sereno, una emocionalidad controlada y dispuesto al disfrute y análisis sensorial; hay que evitar igualmente, la ingesta de café, brandy o fumar  tabacos, y algo importantísimo, no lavarse los dientes con pasta dental antes de la cata, pues todo esto influirá en el paladar de forma absoluta, creando reacciones de orden químico que harán imposible la Cata. 
La mejor hora es la del mediodía. Conocedores recomiendan comer con anterioridad chorizo o jamón suaves, evitándose principalmente quesos, salsas picantes, vinagretas, hierbas aromáticas y especias. Esto se entiende, ya que después de comer, las papilas gustativas y la mucosa olfativa se muestran más sensibles. Si comemos los alimentos indicados, será exitosa la Cata.
Ya por último, diremos que hay que acostumbrarse a oler las copas vacías antes de empezar las catas, dado que en muchos casos éstas huelen a jabón, o pueden estar sucias.

Son Cinco los sentidos intervienen en la cata, y hay quien dice que todo nuestro ser interviene en ella, sólo que destacaremos los tres principales: 
La vista con la cual podremos reconocer la nitidez y los maravillosos  matices de color. 
 
El olfato, que compite y se iguala con el  gusto, dándose el caso, de superarlo en algunos casos. A través del Olfato captamos los aromas de un buen vino. 
 
El gusto para muchos el más importante, localiza las sensaciones que produce el vino en la boca -únicamente en la lengua- a través de las papilas gustativas que detectan los cuatro sabores elementales: dulce, ácido, salado y amargo.
 
  La Selección
Realmente, para ser exactos, no hay ninguna normativa estricta que indique cuáles son los vinos que deben acompañar cada plato, sín embargo, lo que si es cierto, es  que pueden enumerarse algunos consejos acertados y prácticos que evitarán que cometamos errores que hasta lleguen a arruinar una excelente comida. 
 
Hay que saber que es correcto y hasta recomendable  tomar varios vinos diferentes a lo largo de la comida, de acuerdo a cada plato, ahora bien,  lo más habitual es utilizar un solo vino por menú. Por supuesto que esto es opcional, dependiendo del gusto de cada persona y de algo irremediablemente importante: El poder adquisitivo de cada cartera...

Sobre esto, Enumeremos algunas reglas generales:
Los vinos blancos antes de los tintos. Tener en cuenta que siempre se servirá un vino ligero antes de los que tengan cuerpo. También es recomendable servir los vinos fríos antes que los templados. 
 
Los Vinos deben servirse en sentido creciente a su graduación alcohólica (de menos a más grados).

Como dijimos antes, aunque ninguna regla o costumbre debe ser impositiva, si hay una convergencia de opiniones al respecto de que los platos de pescado requieren vinos blancos secos. Los marisco obligan a una unión con vinos blancos ligeros, y son muchos los conocedores que recomiendan los Vinos  con aguja.

Los Vinos  Rosados son compañeros inefables de las carnes blancas, Se puede decir sin temor a equívocos que   siempre combinan bien. También los tintos jóvenes le van de maravilla. 
 
Al pensar en un vino para carnes de cacería, esta no puede hacer pareja sino con vinos tintos con cuerpo.

Las entradas, esos platos frecuentemente ligeros y muy variados no poseen mucha rigidez a la hora de escoger el vino que los acompañará. Ellos admiten desde un vino ligero, a un vino seco o rosado, y hasta un buen tinto joven. 
 
Y esos deliciosos quesos son regios, tomando en cuenta grado de curación y procedencia de la leche (vaca, oveja, cabra, variedades fascinantes de Vinos: Tintos, rojos jóvenes y hasta fuertes y rudos vinos de crianza.
Cuando llegamos a los postres, para ellos lo mejor  son los vinos dulces, sin criticar a aquellos que escogen para los dulces un buen Cava.

Nos hemos saltado los caldos o sopas ligeras, para ellos no hay como un jerez o un blanco seco. En el caso de esas fuertes sopas europeas, ellas van muy bien con vinos tintos en general.

No se recomienda vino alguno, para comer comidas muy cargadas de vinagre como escabeches o platos aderezados con vinagretas.

Y la gran pregunta:

Qué lugar ocupa la Champaña o el Vino de Cava? 
 
Aquí se encuentran gustos y sugerencias, y todas son válidas. Para muchos estos grandes vinos deben ser consumidos al principio de la comida, como aperitivo; para otros, al final de la misma, al momento de saborear los postres
De cómo se presenta el Vino
Sobre todo en algunos países de Europa, y al sur de América, entre las actividades más frecuentes a la hora de irse a la Mesa, es aquella de abrir una botella de Vino, sin embargo, algo tan pero tan aparentemente sencillo. lleva consigo un ritual que si lo aprendemos y ponemos en práctica, dará colorido, sabor y distinción a nuestra vida y a esos momentos bonitos que la componen...

Como primera recomendación vamos a señalar el nombre que en francés, se le da al encargado del Servicio de Vinos en un Restaurant, y en especial a la persona que se nos acerca con la Carta de Vinos. Esta persona se le conoce como el Somellier.

Ya sabemos también que el lugar correcto para la conservación del vino es la bodega, y que las botellas deben siempre, guardarse acostadas a los fines de que el corcho no se reseque, y dañé el vino. Pero hay otras normas básicas que compartiremos aquí con ustedes:
 
-La botella se debe presentar al comensal siempre sin abrir.

-Una vez mostrada en una mesa auxiliar -ó en su defecto en la misma mesa- y con ayuda de un sacacorchos, se procede a abrir la botella. Hay que recordar siempre que no hay que agitarla.

-Con la navajita del sacacorchos se corta la cápsula por debajo del borde del gollete, arrancándose esta parte de la cápsula.

-Se introduce el sacacorchos en la parte central del corcho, lentamente, procurando mantener en esa dirección su trayectoria hasta el final sin llegar a atravesar la base del corcho (no se olvide que es el sacacorchos el que debe girar, no la botella).

-Una vez extraído el corcho, hay que desenroscarlo y proceder a olerlo para comprobar que no tiene defectos, es decir, que está alterado o enmohecido.

-Límpiese con un paño el borde superior de la botella.

- Dele a probar a quien pidió el vino
 
-Sírvale primero a la dama después que quien pidió el vino lo ha probado y aceptado.
 
-Si se está en una mesa familiar, se servirá igualmente primero al Jefe de Familia, para que pruebe y dé su aprobación, y luego a los invitados y resto de la familia.
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