veladelaesperanza

Mujeres del Tercer Milenio
 
LA VELA DE LA ESPERANZA
 
               
Cuatro Velas se estaban consumiendo tranquilamente.
  El ambiente estaba tan silencioso que se podía oír el diálogo entre ellas.
 
La primera dijo:
¡Yo Soy la Paz!
A pesar de mi Luz, las personas no consiguen mantenerme encendida.
Y disminuyendo su llama, se apagó totalmente.
 
 
La segunda dijo:
¡Yo me llamo Fe!
Infelizmente soy superflua para las personas.
Porque ellas no quieren saber de Dios, 
por eso no tiene sentido continuar quemándome.
Al terminar sus palabras, un viento se abatió sobre ella y la apagó.
 
En voz baja y triste, dijo la tercera:
¡Yo Soy el Amor!
No tengo más fuerzas para quemar.
Las personas me dejan a un lado porque sólo consiguen manifestarse para ellas mismas; se olvidan hasta de aquellos que están a su alrededor.
Y también se apagó.
 
 
De repente entró una niña y vió las tres velas apagadas:
¿Qué es esto?
 
Ustedes deben estar encendidas y consumirse hasta el final.
 
Entonces, la cuarta vela habló:
No tengas miedo, niña, en cuanto yo esté encendida, 
podremos encender las otras velas.
 
Entonces la niña tomó la vela de la Esperanza 
y encendió nuevamente las que estaban apagadas.
 
¡Que la vela de la Esperanza nunca se apague dentro de nosotros!  
Este maravilloso texto lo ha enviado a nuestro Web Magazine
Mary Beracasa
 aguita@eldish.net
el 25 de diciembre de 2000
Usted escucha  
"Hallelujah" de Handel
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