El gobierno de Chile, que preside el socialista Lagos, y
el de Canadá, encabezadopor el
izquierdista Chrétien, con el beneplácito del ambiguo presidente de México,estarían confabulados para que la Comisión de Derechos Humanos de la
ONU, reunidaen Ginebra, diluya una
moción de condena a Cuba comunista con la inclusión simultáneade una censura al embargo norteamericano . Los checos, sorprendentemente,
estaríandispuestos a prestarse a
tal juego, presentando esa moción. Es lo que afirmaninsistentes versiones de prensa, en vísperas de la votación relacionada
con elvía crucis del pueblo
cubano que, de manera sumamente simbólica, podrá realizarse durante la Semana
Santa, o pocos días después.
Incluyendo al embargo norteamericano en esa censura simultánea,
los mencionadosgobiernos, y
aquellos que eventualmente se presten con su voto para tal maniobra, contribuirán
a tender una cortina de humo sobre la verdadera causa de los problemas
cubanos: el embargo interno impuesto a sangre y fuego, durante más de cuarentaaños, por el régimen comunista, que asfixia todas las libertades y
mutila todoslos derechos; con lo
cual, no pudiendo evitar una condena de la dictadura castrista,con esta maniobra la semi-absuelven y la semi-justifican. Al mismo
tiempo, sepagaría tributo al régimen
comunista, satisfaciendo la "prioridad número uno"de la política exterior castrista, que es su demagógica propaganda anti-embargo,tal como reconoció el canciller cubano, Felipe Pérez.
La raíz de los males de la isla está en el embargo
interno comunista y no enel
embargo externo norteamericano. Es lo que denunció el preso político cubanoDr. Oscar Elías Biscet -que actualmente sufre torturas en una de las
mazmorrasmás insalubres del régimen,
la prisión "Cuba Sí', en la provincia de Holguin:"Es el sistema comunista el origen y al causa de la grave situación
de los cubanos";la "hambruna" del pueblo cubano se debe a una
"dictadura totalitaria" que sigueel "modelo político-económico soviético"; y por tanto
"el levantamiento del embargotiene
que estar condicionado al respeto de los derechos humanos del pueblo, libertadde todos los presos políticos, multipartidismo y elecciones
libres", ha expresadoeste mártir
vivo, en un mensaje a dirigentes del mundo libre escrito en mayode 1999, poco antes de su detención . No se justifica entonces, de
ninguna manera,que en Ginebra se
haga una alusión simultánea al embargo externo siendo que noes éste la causa de la opresión y la miseria en Cuba.
Un discurso del dictador Castro en la Universidad de Panamá
-al día siguientede haber sido
increpado por el valiente y joven presidente de El Salvador sobresu responsabilidad directa en los millares de crímenes de los
guerrilleros comunistasen esa
sufrida nación centroamericana- da luz sobre la insistencia y, casi sediría, la obsesión de diversos gobiernos latinoamericanos en condenar
el embargonorteamericano. Según la versión oficial del Granma, órgano
del Partido Comunistade Cuba
(PCC), Castro explicó que cuando "los latinoamericanos dejaron de sercómplices del bloqueo", pasando a condenarlo en los foros
internacionales, "Cuba aplicó la política correspondiente a esos cambios",
habiendo "cumplido con suscompromisos
y su palabra" a ese respecto (Granma, 20-nov.- 2000) . A juzgar porla explicación de Castro, se trataría de un pacto político por el
cual, a cambiode las hipócritas
condenas al embargo externo por parte de los gobiernos latinoamericanos-cumplidas al pie de la letra en todas las Cumbres Iberoamericanas y en
tantosotros foros internacionales-
el dictador Castro habría dado su "palabra" (comosi ésta valiese de algo) de atenuar la acción subversiva,
directa o indirecta,en los países
cuyas autoridades nacionales aceptasen tal acuerdo o, más precisamente,a tal chantaje. Sería el "boleteo" cobrado por Cuba comunista,
como lo hacenlos narco-guerrilleros
colombianos con propietarios urbanos y rurales para queno sean secuestrados o asesinados.
La adhesión de representantes latinoamericanos a una
deplorable moción que contengauna
especie de "empate técnico" entre Cuba y Estados Unidos, en Ginebra,
podrátener allí su explicación.
Si no es así, que esos representantes muestren suindependencia en relación al dictador, desmintiendo, con palabras y con
hechos,su versión publicada por
el Granma. Me he limitado a analizar un aspecto, queconsidero substancial, del problema planteado en Ginebra,
dejando de lado otrosno menos
importantes en el plano latinoamericano, como también la actitud delos representantes de la Unión Europea.
En cierto sentido, en Ginebra se juega no sólo el destino
del pueblo cubano sinoel del
continente latinoamericano. Baste constatar dos hechos que muestran quedesde Cuba se siguen moviendo los hilos de la subversión en América
Latina: laactitud sumisa del
presidente Pastrana en relación al dictador, llegando a pedirleconsejos sobre cómo negociar con la narco-guerrilla comunista e
incluyendo aCuba entre los países
garantizadores de los llamados "acuerdos de paz"; y elpapel protagónico de la delegación del régimen comunista cubano en el
recienteForo Social Mundial
efectuado en Porto Alegre, Brasil, con la presencia de guerrilleroscolombianos, "teólogos de la liberación" y
representantes de movimentos de izquierda radical de todo el continente.
*Armando Valladares, ex preso político cubano,
fue embajador de Estados Unidosante
la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, durante las
administracionesReagan y Bush.