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MUJERES DEL TERCER MILENIO
| Una Consulta para todos | INFORMA: Blanca García Bocaranda Periodista, Coordinadora del área de Salud de "Les Femmes du Troisième Millénaire"
la Dra. Andrea Lechín, psicóloga clínica del Centro Médico Docente La Trinidad, Caracas, Venezuela |
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ATIENDA AL NIÑO QUE SUFRE EN SILENCIO |
Esos niños que no hablan con la maestra, o bajan la cabeza si ella les conversa, les duele el abdomen, o vomitan antes de ir al colegio, o sienten pánico al separarse de sus padres, pueden padecer desordenes de ansiedad.
A los 4 años de edad, los niños son capaces de separarse de sus padres, de manera independiente, y quedarse en el colegio, o con sus abuelos, pero aquellos que después de esa edad no logran adaptarse al preescolar y siguen llorando luego de 3 semanas en el ambiente, manifestando pánico ante la separación de sus padres, están dando demostraciones de ser niños ansiosos. La población infantil afectada se estima entre el 8 y 10 por ciento, pero del 20 al 25 por ciento están predispuestos al desorden de ansiedad.
Porque la ansiedad es un desorden, sinónimo de angustia, de miedo, aún cuando es posible experimentar la ansiedad normal, que nos lleva a preocuparnos, sanamente, para lograr metas, sin limitar nuestro poder de decisión. Hay quienes nacen con una respuesta exagerada al miedo y en su infancia respondían al estrés con demasiada sudoración, se comían las uñas, o los latidos del corazón eran acelerados. Se trata de niños cuya reacción es sumamente marcada antes el estrés y tienden a ser, conductualmente, inhibidos, coartados ante los estímulos, mientras que los demás niños son más audaces en su respuesta al miedo.
Andrea Lechín, psicóloga clínica del Centro Médico Docente La Trinidad, considera vital detectar los desordenes de ansiedad desde la más tierna infancia porque es la única forma de lograr adultos seguros de sí mismos y capaces de enfrentar serenamente las situaciones que nos presenta la vida. "Es fácil descubrirlos porque son niños que se mantienen periféricos en el colegio, hablan con voz muy baja, o no hablan, sienten pánico ante el contacto social por lo cual sufren de dolores de barriguita (Abdomen), o vomitan, o les duele la cabeza y entonces los padres consultan al pediatra. Otros niños con el mismo desorden, en cambio lucen demasiado serios para su edad, muy preocupados por las notas en la primaria y lloran a pesar de obtener calificaciones excelentes. En ocasiones se convierten en el ejemplo a seguir."