tiempojuegos

Tiempo de Juegos
por indicación médica
Caracas, junio del  2000
INFORMA:  
Blanca García Bocaranda
No es justo que niños, de 3 a 6 años, cumplan con agendas de actividades útiles, pero no necesarias en esa etapa de la vida cuando lo sano es permitirles disfrutar de su fantasiosa imaginación y del juego en libertad.
 
El curso para padres sobre esta importante etapa de la vida infantil fue realizado el pasado 1 de abril, en el Centro Médico Docente La Trinidad, organizado por el Centro de Educación Científica y hoy publicamos sus conclusiones aquí en el Site de Salud de nuestro Magazine, buscando con ello, orientar e informar al numeroso grupo de padres y también de educadores, que diariamente nos visitan.
 

Ese personaje, más conocido como “alegría del hogar”, entre los 3 y 6 años de la vida, hoy tiene que asumir la responsabilidad de una agenda desde tan temprana edad cuando lo mejor hubiese sido seguir viviendo sin horarios forzados, ni tareas sin fin para ser como los demás quieren que sea en el futuro. 
 
Pensar en el preescolar, en lo que los niños hacen durante esa etapa y en lo que deberían estar haciendo, no se relaciona una cosa con la otra.
Cada día más en la consulta pediátrica el especialista indica jugar. Tal cual. Están ordenándole a los padres que pongan al niño a jugar porque cada vez lo hace menos. Vemos al preescolar como el período de la vida infantil cuando tiene que levantarse a las 6:00 a.m. – hasta más temprano, a veces – o, si tiene la suerte de asistir a escuelas más benevolentes, lo levantan a las 8:30 a.m. por la posibilidad de entrar a las 9:00 a.m. o, a la hora que sea. Al regresar a casa tiene que almorzar, luego debe hacer siesta, lo llevan a la actividad deportiva (cada día diferente). Por ejemplo,  una población infantil de muy poca edad asiste a clases de dressage, para aprender a adiestrar caballos en determinada forma de trote....lo cual exige demasiado en ese momento de la vida. En realidad, con tantos compromisos, el niño está agotado.
 
Los padres consultan porque el niño no se hace caso, no rinde y les preocupa si podrá entrar en la escuela seleccionada para que él entre, pues el reto cada día es mayor. No se trata de una escuela normal, sino que sea bilingüe, con opciones de aprendizaje musical, aparte de hacer las otras actividades extra académicas que haría fuera del ámbito escolar. Realmente, el niño preescolar deja de ser esa criatura capaz de fantasear, de jugar con un sencillo carrito, al  cual imagina que está en una autopista y se cayó...mientras, en verdad, está jugando en un patio, o en su cuarto...o, está montado en una mata de mango mientras sueña que está en Marte.
La realidad nos demuestra que cada vez es menor la oportunidad que tienen los niños de explorar ese mundo mágico, que nunca más tendrá porque si tuviésemos que definir la edad preescolar, de alguna manera, serían “los años mágicos”, de los 3 a los 6 años, caracterizados por el mundo fantasioso que es rutina al comenzar la vida. Es el momento para creer en el Ratón Pérez, en San Nicolás, en el Niño Jesús, en el Hada Madrina...no es que se los imaginan, sino que, realmente, lo creen. 
Están seguros que vendrá el Niño Jesús, que San Nicolás está por allí y entrará por alguna parte de la casa para dejarle un regalito. Este aspecto es algo cierto, que evolutivamente, desde el punto de vista psicológico, ellos lo viven. Por eso, también es la edad de los miedos, que les provocan despertarse de noche y pasarse a la cama de sus padres, porque los juguetes, con los cuales jugó todo el día, por la noche adquieren vida propia y comienzan a ser seres animados...el muñeco puede hablarle y le da miedo debido a la cantidad de fantasías experimentadas. Es la edad de los amigos imaginarios, tan populares en niñitos muy solos...es el cuento de los famosos duendes! “Es que él tenía un duende cuando pequeño y jugaba con él”. A esa edad la mente es tan rica en fantasías, que pueden hasta jugar solos, imaginando, o creando, un amigo inexistente.
 
“Más nunca en la vida, el ser humano tendrá esa oportunidad de dar vida a sus sueños, porque a los 6 años comienza a cuestionarlos y las vivencias surgidas de su cerebro, de manera natural, adquirirán características más concretas. Luego de esa edad, se cuestiona a San Nicolás, ya el Ratón Pérez no es quien deja la recompensa bajo la almohada, sino papá, o, mamá. Todos los niños pasan por esa etapa, así como tienen su edad para gatear, o para comenzar a hablar. Entre los 3 y 6 años, el sello de distinción es el pensamiento mágico hasta que pasa a un pensamiento más concreto”, advierte la doctora Tamara Salmen, pedíatra del Servicio de Conducta, Desarrollo y Neuropediatría del Centro Médico Docente La Trinidad, quien coordina el curso para padres sobre “Desarrollo del Niño en Edad Preescolar” (3 a 6 años), celebrado el sábado 1 de abril.
 
ESAS TERRIBLES AGENDAS...
En el mejor de los casos, hay niños que están haciendo deportes, compartiendo con otros niños, pero la mayoría de las veces no están cumpliendo con actividades académicas, sino encerrados en la casa viendo TV, o jugando Nintendo, o frente a la computadora. Por otra parte, las Tablas de Desarrollo deberán modificarse, pues no solamente se establecerá la edad para caminar, o para hablar, o para jugar triciclo, sino que ahora dirán a la edad cuando sabe mover el  mouse, o a cual edad sabe manejar el Nintendo, o tal vez, en USA podrán definir que a los 6 años puede accionar un arma porque ya sabemos de niños de esa edad capaces de manejar armas y hasta matan sin piedad. Esperamos que ese “avance” no llegue a nosotros.
 
- Si hay aspectos que se han distorsionado, quizás por culpa de la tecnología, o por estar tan ocupados nosotros, los adultos, en estar al día y no querer que nuestros hijos se queden atrás y no sepan manejar una computadora, o no sepa jugar Nintendo como lo hacen los amiguitos, pero no estamos pensando que nuestro hijo está dejando de ser niño, pues el niño a esa edad es un ser fantasioso, que juega y él está dejando de hacerlo. Al estar frente a una pantalla, el niño deja de ser creativo porque ya las reglas del juego están dadas;  en el Nintendo sigue las ordenes y si está con la computadora sucede lo mismo, a pesar de que tiene la ventaja de poder coordinar visión, manos, etc. No es malo, del todo, pero son entretenimientos que han de dosificarse y no puede ser lo único que haga el niño.
 
Cada vez más los padres consultarán por tener niños hiperquinético,  hiperactivo, a quienes no saben como sacar del cuarto porque casi  enloquece y es lógico, al vivir entre cuatro paredes sentado frente a una pantalla, se aburren, no saben qué hacer y tienen que darle cada vez más actividades porque no pueden hacer nada por su cuenta, al haber perdido la creatividad. 
 
Un niño sentado frente a la TV está dejando de ser niño, está hipnotizado, no está creando, no está fantaseando, está dejando de aprender,  a menos que cuente con la presencia de un adulto capaz de monitorearlo, de explicarle lo que está viendo.
Ni el mejor programa  realizado en la historia de la televisión, como es “Plaza Sésamo”, el cual ha resultado más educativo para todas las edades, si el niño no tiene un adulto a su lado para que le alimente las imágenes que ve, no tiene mayor trascendencia para él, aún siendo un programa educativo.
 
EN MANOS AJENAS
La vida profesional de los padres y la necesidad económica del hogar hace que la pareja delegue la responsabilidad de cuidar a su hijo en los abuelos,  quienes  criaron a su familia en un mundo diferente, lo cual ocasionaría choques entre ambas partes al enfrentarse a factores ambientales que dañan al niño, como puede ser la TV, tan conocida como la “niñera electrónica".
 
Es una realidad que lleva a los padres a correr el riesgo de delegar el  cuidado del niño en otras personas, que en el mejor de los casos son los abuelos, quienes lo quieren y se preocupan por el nieto, aunque tampoco tienen el dinamismo de los padres para pasar horas tras el niño en un parque. Lo ideal sería que disfrutara de la TV por media hora y buena parte del tiempo llevarlo al parque, o jugar ludo con él, o metras. Conscientes de las limitaciones de espacio que agobian a muchas familias al  vivir en pequeños apartamentos, siempre orientaremos hacia la búsqueda de esa área verde cercana al hogar donde puedan disfrutar de correr, embadurnarse con tierra, jugar con piedritas, o bajar un carrito. La verdad es que muchos niños tienen que conformarse con un pedazo del estacionamiento para corretear un par de horas, lo cual es triste e incomoda a los padres, quienes se sienten atados porque no tienen otra opción, que  tenerlos frente al televisor. Ante esa situación, indúzcanlos a pintar con los dedos sin importar que se ensucien, a amasar arepitas con la abuela, a jugar ludo porque a la vez aprenden estrategias, a tomar iniciativas, de saber manejar cuatro posiciones a la vez, pues no es una sola ficha la que han de manipular, sino estar pendientes de otras tres. Aunque muchos lo consideran un juego tonto, algo pasado de moda, no imaginan los beneficios que aporta a los niños, en comparación con el Nintendo.
EL PERSONAJE EN SU REALIDAD
En la etapa preescolar, además de la magia como característica desde el punto de vista evolutiva psicológica, es que se trata de una edad importante en relación a su identidad como persona, a pesar de su poca edad. Ya está haciendo sus bases para el adulto que será. Es la edad para enseñarle moral,  hábitos, modales e identidad con su propio sexo. “Soy niña y me comporto como tal...ó, soy varón y me identifico con mi papá porque tenemos el mismo órgano”. En sus mentes suceden muchas cosas, casi desproporcionadas con su tamaño,  son pequeñas personas que piensan, se expresan, deambulan, más independientes. Viven experiencias que trascienden al futuro adulto.
 
Los 4 años fueron descritos por Freud, como el Edipo, al identificarse los niños con sus padres y las niñas con su mamás. El niño entra en una relación amorosa con su mamá al competir con su padre por la mamá. Es cuando dice, “ella es mi novia, ella es mía”. Igual le sucede a la niña en relación con su padre, hasta que llega el momento cuando el varón se identifica con el papá y asume los verdaderos roles de cada quien. Es la edad de identificación del sexo. Cuando esto no sucede surgen los problemas de género y acuden a la consulta los niñitos que no se comportan como tales, los padres se preocupan sobre los riesgos de homosexualidad porque no se portan como ellos esperan de acuerdo a su sexo. “Mi hija rechaza a las muñecas y prefiere jugar con pistolas y camiones....” Es importantísima la presencia de ambos padres, por lo cual una separación entre ellos, a esta edad crítica del niño, lo afecta con “las defensas bajas”, pues es trascendente que tenga las dos imágenes en ese momento. Al no tenerlas, por una separación, o por un proceso de divorcio, es conveniente contar con alguien de la familia, que sustituya la imagen del sexo ausente porque es vital que el niño tenga ese patrón de comparación para poderse identificar con su propio género.
 
Asegura Salmen que, “un divorcio durante esos años puede ser la diferencia, o más adelante, o más temprano en la vida, por ser una edad crítica. El rol de ambos padres es tan importante a cualquier edad, pero si falta uno de ellos en esta edad cuando se está formando como individuo, es bien trascendente. Es conveniente apoyarse en esa persona, porque el niño comienza a tocarse, a explorarse, a masturbarse  al  descubrir el placer que sienten al tocarse sus genitales y lo hacen porque es algo que desconocían y ahora lo descubren. Ellos mismos los dicen, “es que es rico, es sabroso”. Ellos se masturban contra las mesas, con el mismo pantalón que se jalan, o con la mano y al reaccionar los padres para prohibirles la masturbación porque da pena, “eso no se hace”, es cuando ellos lo hacen a escondidas, es algo incontenible porque es un hecho totalmente natural. Es muy difícil para los padres manejar este tipo de situaciones, decirles “háganse los locos, déjenlos tranquilos, no pasa nada”, pues mientras más los repriman, más lo harán compulsivamente, además de sentir la curiosidad al saber que tiene una respuesta sabrosa. Si lo asumen de forma natural, más rápido lo superarán porque es algo similar a gatear y luego caminar. Es tal cual, lo descubrieron, lo experimentaron  y  después pierden el interés para pasar a otra etapa. Si hay casos de niños que lo siguen haciendo de manera más seguida, lo cual alarma a los padres, quienes aseguran  que los niños “no pueden estar con la manos libres, que no estén masturbándose”. En esos casos se examinan para determinar  si hay algo subyacente, o si son producidos por situaciones de mucha ansiedad porque nació un hermanito, o se mudan a otro lugar, o lo cambiaron de colegio...Ellos saben que de esa manera encuentran placer y lo hacen para calmarse.
 
La mayoría de las maestras está preparada para enfrentar estos casos, pues las formadas en educación preescolar saben que esto puede pasar a determinada edad y ellas deben reaccionar a ello, ignorándolo, sin prestar atención excesiva. Si los padres les han manifestado su preocupación por la masturbación, siempre han de estar de acuerdo ambas partes en actuar igual, bien sea ignorarlos en la escuela y en el hogar, pero siempre el mismo mensaje.

¿Qué hacer ante las sorpresas que 
deparan estos seres tan queridos?
 
Ante problemas de conducta, o las dudas que implican la inscripción en determinada escuela, ateniéndose a la personalidad del niño, al bilingüismo, o los problemas de alimentación típicos de esa edad, los padres deben intercambiar esas interrogantes con el pedíatra, quien al detectar la necesidad de mayor asesoramiento por una preocupación justificada, son referidos al psicólogo, o al especialista en conducta y desarrollo infantil, o un psiquíatra infantil,  sin sentir preocupación porque no se trata de un problema neurológico, sino de evolución natural en el desarrollo del niño sano.
 
El  consejo para esta etapa de vida es permitirle estar tranquilo, que el niño disfrute del juego independiente, en solitario, para que pueda fantasear y gozar de su intimidad porque nunca más tendrá la oportunidad de que un lápiz pueda ser una nave espacial, o un grano de caraotas sea un submarino sumergido en su bañera, que es el océano Atlántico. Ese es un mundo interior riquísimo, de corta duración. Los adultos no nos percatamos del error de dirigirlos diferentes y agobiarlos con agendas que lo dejan exhaustos porque esas criaturas han de iniciarse en computación, aprender varios idiomas, superar a los demás niños del círculo social. No es que esas sean actividades perjudiciales, si acaso no hay otra opción porque los padres no podemos estar con ellos y una clase de flamenco es algo que pueden disfrutar al explorar sus capacidades artísticas, pero no pensar sólo en función de darles actividades para que nunca estén sin oficio dirigido, pues sino se aburrirá. En verdad, es al revés, porque llegan a agotarse y a convertirse en los típicos niñitos que dicen, “y, ahora qué hago?, ahora que vamos a hacer porque estoy aburrido”.  En parte, es un sentimiento de culpa en nosotros, los padres, al no dedicarles el tiempo suficiente y al no poder cumplir con él, le hago una agenda de clases interminables, delegando en los profesores de equitación, o de natación, o de flamenco.
 
EDUCANDO A   PAPA
 
Queremos dejar claro lo que es un preescolar, en cuanto a los aspectos neurológicos, psicológicos del niño  y su propia realidad, en cuanto a nada de lo que esperamos que él haga es lo que hace hoy en día, al vivir en una constante actividad, o hipnotizado por la TV, en vez de ser un niño creativo y fantasioso, como debe ser el preescolar. Examinémonos para modificar nuestra conducta que afecta la evolución de nuestros niños y no querrámos proyectarnos en esos seres tan queridos, cansándolos.
 
El mundo actual hace que desde la concepción del bebé los padres estén ubicando el colegio ideal para lograr  el cupo y soñando con todas las facetas que deberá cumplir. En ello influye la escasés de cupos en colegios buenos para la gran población infantil que existe y la educación pública no llena los requerimientos del sistema vigente que implica el avance de la vida presente, por los factores bien conocidos.
 
En el curso dirigido a todo público se trataron los problemas de postura, el preescolar bilingüe, el desarrollo psicosexual, la comida durante esa etapa, motricidad fina en el inicio de la escritura, la preparación para la lectura, manejo práctico de los problemas de conducta, dificultades en el deporte, momento de referir a terapia de lenguaje. Lo dictaron las especialistas, Gloria de Hoyos, Adriana Blanco, Nekane Barrondo, Karin Scanzoni, Ana T. De Posadas, Andrea Lechín, Myriam Puig, María Antonieta Lozada, Yosmar Parra, Jenny Flores y la entrevistada, Dra. Tamara Salmen, quien de manera exclusiva conversó para "Mujeres del Tercer Milenio" Web Magazine.
cmdlt@cantv.net
smart@cantv.net
 
Haga Click a
"En Salud, Una Consulta para todos
Click a Menú Principal