teexplicocesar
 
Te explico, César
 
 
Por Minín Arévalo-Parodi
Periodista
 
La OEA, a través de su Secretario General, César Gaviria Trujillo, perdió la valiosísima oportunidad de quedarse callado, al menos, antes de averiguar bien qué es lo que está pasando en Venezuela. Y no es que estemos en contra de que se pronuncien, no, jamás; pero debieron darle una revisadita a la "bicha" antes de salir, cual "boca de jarro" a espepitarse en un comunicado que ve hacia un solo lado y que desconoce, de cuajo, los artículos consagrados en la sucesora de la moribunda.
 
Veamos un poco más a fondo el asunto. La Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos, dice en su artículo 4  lo siguiente: "Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa. La subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia" (subrayado y negritas nuestras), pero en su articulo 7 dice que "La democracia es indispensable para el ejercicio efectivo de las libertades fundamentales y los derechos humanos, en su carácter universal, indivisible e interdependiente, consagrados en las respectivas constituciones de los Estados y en los instrumentos interamericanos e internacionales de derechos humanos" (idem) y en el 12 reza: "La pobreza, el analfabetismo y los bajos niveles de desarrollo humano son factores que inciden negativamente en la consolidación de la democracia. Los Estados Miembros de la OEA se comprometen a adoptar y ejecutar todas las acciones necesarias para la creación de empleo productivo, la reducción de la pobreza y la erradicación de la pobreza extrema, teniendo en cuenta las diferentes realidades y condiciones económicas de los países del Hemisferio. Este compromiso común frente a los problemas del desarrollo y la pobreza también destaca la importancia de mantener los equilibrios macroeconómicos y el imperativo de fortalecer la cohesión social y la democracia".(idem again)
 
Entonces, César, ante este panorama claramente establecido en la Carta Democrática, deberías, en primer lugar, haberte leído los artículos 333 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que dice: "Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia" que dicho sea de paso es lo que están tratando de hacer 91 militares activos (hasta las 11:30 de la mañana de este miércoles 23 de octubre) y, darle una lectura concienzuda al 350 en donde más claro no canta un gallo: "El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos".
 
A lo que vamos entonces. No puede ser que la Carta Democrática de la OEA sirva para reconocer unas cosas y para desconocer otras, porque querido amigo, hermano colombiano, la salsa que es buena para el pavo, es buena para la pava. Si la Carta sirve para decirle a los militares que están insubordinados ante el poder legítimo, que no lo están por que sus pasos están amparados en el 350, también debe servir para aplicarla a un régimen que ha menoscabado en grande los niveles de prosperidad de uno de los países
más ricos del mundo.
 
Cómo me explicas tu César, a mi y al resto de los venezolanos, que esta misma Carta no se le puede aplicar al inquilino transitorio de Miraflores cuya transparencia de sus actividades gubernamentales está en tela de juicio, que se da el lujo de ir por el mundo de cumbre en cumbre -para criticarlas, claro y decir que no sirven para nada, pero que no se pela por nada del mundo- que se gasta 67 millones de dólares en un avión que no necesitábamos, mientras el índice de pobreza del país alcanza más del 80%? Cómo me das a entender la probidad y la responsabilidad del gobierno en la gestión pública, cuando a tres años de la tragedia de Vargas, todavía no han hecho una callecita? Cómo quieres que entendamos el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y prensa, cuando el día antes del paro cívico convocado por todos los sectores del país no afectos a este gobiernucho le tiran una bomba a Unión Radio, le destrozan los carros a los periodistas de Globovisión, le caen a piedras a Así es La Noticia y matan a Tortoza en la marcha del 11A, por solo nombrar algunos hechos más destacados, y los periodistas le tenemos que pedir permiso a Lina Ron para andar buscando noticias en el Centro de Caracas? Por mi madre, que sin tu ayuda, explicándomelo  clarito,  no entiendo.
 
Entonces César, esta pseudodemocracia está amparada, al menos de momento, según tu Carta, consagrada en la Constitución del 99 y es allí de donde nos estamos agarrando duro los venezolanos que queremos tener un país decente. Entiendes?
No somos golpistas Gaviria. Somos responsables por el destino de esta patria. Estamos investidos de ciudadanía para hacer valer nuestros derechos y para que se nos respete, cosa que este gobierno dejó de hacer hace mucho tiempo y que tu, con tu Comunicado precipitado, también estás haciendo.
Si Chávez no quiere que vengas, entonces te invito yo. Te puedes quedar en mi casa. Yo te presto la cama de mi hijo para que duermas y te prometo hacerte unas arepitas con queso y un buen pabellón criollo. Allí, sentado en el sofá del cuartico de la televisión, podemos ver juntos los canales de televisión para que oigas a José Vicente diciéndole payasos a los militares investidos y con la Constitución en la mano, mientras dice que este gobierno si quiere diálogo, a Baduell que es si pero no, para que no veas a Hugo porque no sale ni de vaina y para que te rías conmigo al ver el video de María Cristina Iglesias diciendo que el paro fracasó, mientras las calles estaban desoladas. También podemos revisar los miles de correos electrónicos que llegan de todas partes, en donde millones de venezolanos pedimos a gritos una salida pacífica y democrática a este pandemonio en que se nos ha convertido el país.
 
Te invito también a caminar conmigo -y si quieres traemos a algunos amigos tuyos y gente de varios tintes políticos- a que demos una vueltica por la Plaza Bolívar, a que te compres unos CD's quemados en el Bulevar de Sabana Grande y a que pasees en moto con los Círculos Bolivarianos. Después de este periplo, digno del mejor turismo de aventura, entonces te sientas en mi computadora, que también te presto, claro, porque eres mi invitado, para que redactes otro comunicado. Tal vez ese que hagas estando dentro de los "acontecimientos en pleno desarrollo" (Walter Martínez dixit) te quede más racional y, sobre todo, más justo.
 
Con mis respetos, Minín Arévalo-Parodi Venezolana, periodista y de este domicilio.
 
mininarevalo@cantv.net
Haga Click
Venezuela 
vive tiempos terribles