sobreestapiedra
 
por Angélica Mora
desde Washington
SOBRE ESTA PIEDRA, EDIFICARE MI IGLESIA
Jesus de Nazaret
 
Hace dos mil dos años, Jesús, un humilde hijo de un carpintero, reunió a doce seguidores de entre sus mas fieles discípulos y nombro a uno de ellos, Pedro, como la "piedra" fundamental de su Iglesia. Dos milenios mas tarde, la religión católica, una de las que cuenta con más fieles en el mundo, es sacudida por un terremoto que la ha conmovido hasta sus cimientos. 
 
La Iglesia católica no ha estado exenta de escándalos, especialmente en la época del renacimiento italiano en que algunos Papas, cardenales, sacerdotes y monaguillos tenían relaciones sexuales con damas de la corte y de la gleba. Pero esos son "pecadillos" al lado de las actuales serias acusaciones de pedofilia, violaciones y engaños, contra decenas de sacerdotes. La crisis en Estados Unidos se levantó como una ventisca de arena en el desierto, creciendo como un cáncer maligno y extendiéndose por diferentes estados de la Unión.
"La Iglesia se sobrepondrá", aseguran los jerarcas religiosos. "Hay una lección que aprender, dice Michael Sheehan, arzobispo de Santa Fe desde 1993. Tenemos que pedir disculpas y limpiar el templo". Durante varios años existían los rumores. Incluso aquí en Washington, un hombre se ha parado por años frente a una vía por donde circula el tránsito que entra y sale de la ciudad, con un cartel de denuncia en contra de un sacerdote que dice lo violó y el posterior encubrimiento de la Iglesia a este terrible pecado.
Al principio y por mucho tiempo, todos lo que veían a este individuo  --que estoicamente se paraba por horas en su sitio-- lo tomaron por loco. Hoy no. La gente se dio cuenta que es una victima más de una oscura historia que recién sale a la luz pública.
 
Un sondeo Gallup-USA TODAY revela que el 74 por ciento de los encuestados cree que la iglesia está más interesada en protegerse a si misma que en ayudar a las victimas.
 
Desde la década de los 60, los visos de la tormenta comenzaron a hacerse públicos en una pequeña comunidad en Santa Fe, Nuevo México, donde iban a parar los sacerdotes "con problemas".
 
Luego de un periodo de rehabilitación, los pecadores eran reenviados a parroquias lejanas, donde sus debilidades eran desconocidas para los fieles. Muchos realmente habían cambiado, pero algunos seguían con sus vicios de atracción hacia los jóvenes, que podían ser, tanto hijos de los fieles, como seminaristas que se preparaban para el noviciado que les llevaría, a su vez, a ser sacerdotes. En la década pasada, 190 querellas fueron presentadas en contra de igual número de religiosos.
En 1995 algunas archidiócesis llegaron a acuerdos fuera de la corte y pagaron casi 30 millones de dólares en compensaciones a jóvenes o familiares de las victimas.
 
Este año la tormenta cogió bríos en Boston  y se convirtió en un huracán que barrió con todos los tapujos colocados por la alta clerecía en cientos de casos que hoy están en la primera plana de todos los periódicos del país. Las demandas han llegado incluso al Vaticano, con el nombre del Papa Juan Pablo II en el documento, que deberá responder por ellas.
 
El bajo número de seminaristas y de sacerdotes podría mermar mucho más, debido a la crisis. Las dadivas y contribuciones de los fieles también van a reducirse considerablemente.
 
La Iglesia católica espera con inquietud muchas deserciones de sus fieles, que han perdido la confianza en la religión debido a los escándalos sexuales que van más allá de sexo con niños y se extiende a acusaciones de relaciones de los sacerdotes con adolescentes y jóvenes.
 
La pesadilla es tan grande que hoy familias enteras están en crisis de fe, por primera vez creyendo que el relato que le hicieran algunos de los niños o jóvenes era verdadero y el bonachón "padre" con sotanas, era en realidad el demonio de las escrituras.
 
Abril 9,  2002.
Washington, DC
angelicamorabeals@yahoo.com
Volver a "Apuntes de una periodista"
 
Volver al Home Page
 
Click a
Libro de Visitantes
Guest Book
Visite también