sientoverguenzapropia
 
Siento vergüenza propia y ajena... 
por Michael Mestre Parenti 

Caracas, 12 de febrero de 2003.-

Estimados señores a los que llegará mi recomendación:
Pido disculpas de antemano por mi atrevimiento al escribirles, pero deseo compartir mi sentir, Aprovecho que al leer hoy un artículo de prensa, fue como si un velo se descorriera y viera con fría conciencia a mi país... Este general Medina Gómez es un militar de hoy, un hombre de pensamiento moderno, de formación académica, de concepción filosófica acorde al hecho democrático y de respeto a las libertades fundamentales del ser humano, y ... sin embargo ¿Dónde está? ¿Qué apoyo real le hemos dado? ¿Que sensibilidad ha despertado en nosotros él y el resto de esos valientes que están en una plaza símbolo del valor y el desprendimiento? Medina Gómez es un hombre para comandar fuerzas militares de hoy, Chávez es un caudillito de feria, un Idi Amin tropical... Tenemos a Chávez, mientras este General Medina Gómez junto a unos pocos valientes nos demuestra que si no despertamos, tendremos el capataz que merecemos...
 
Por qué cientos de miles se prestan a ser borregos de unas ratas como Lewis Pérez, Elías Santana con contratos y asesorías millonarias conseguidas en este gobierno a cambio de un trabajo de quinta columna que da resultados, de ese anónimo y servil Jesús "Chúo" Torrealba, que al lado de Agustín Berríos (Petricca) un negrito deshonesto y manipulador, desesperado de figuración y de conciencia elástica, con y Asdrúbal Aguiar calderista agazapado viendo dónde saca beneficios para sí, Eduardo Fernández parásito que vive de las fundaciones internacionales que se cansan ya de mantener sus parapetos políticos inoperantes y en oferta al mejor postor, Claudio Fermín chulo político que afanoso se vende a cualquiera que le compre como buen mandingo que es... Ellos y otros cuantos más (Pettkoff, García Defendinni, Arias Cárdenas, Enrique Naimes, Vladimiro Mújica etc.) Por qué nos prestamos a que nos pongan a hacer el ridículo bailoteando en la autopista, o a enriquecer a unos textileros que no se dan a basto para fabricar unas franelas y chaquetas que de acuerdo a la zona les colocan "Ni un paso atrás" o "Chávez los tiene locos" y son vendidos por una cuerda de buhoneros chavistas que gracias a nosotros los más pendejos marchista que historia alguna haya visto, les compramos al doble de lo que esos mismos malandros disfrazados de vendedores ambulantes ofertan en el centro de Caracas , en Catia o en Sabana Grande...
 
Por qué no estamos con ellos en Altamira, por qué no vamos día a día a decirles que cuentan con nosotros, que no somos una masa maleable usada como sustento de los mismos sinvergüenzas que con sus delitos dieron paso y razón a un Chávez vengador que como castigo divino resultó peor que adecos, copeyanos y masiosos juntos...
 
¿Por qué preferimos seguir a los mismos repetidores de palabras huecas y no leemos y escuchamos a estos militares que como Medina Gómez habla lenguajes inteligentes, habla de temas profundos y demuestra cada día valor, desprendimiento, solidez, coherencia, capacidad...
 
Altamira es un símbolo de heroicidad y valor, y también es un símbolo de la inmensa traición que un pueblo que pretende llamarse Bravo, le ha hecho a unos militares que lo arriesgaron todo. ¿Quién pregunta por el General Alfonzo Martines? Quién se duele por estos hombres y sus familiares estoicamente firmes en Altamira? ¿Quién se revela contra los Santanas, los Pettkoff, los Lewis Pérez que han logrado convertirnos en malagradecidos? ¿Quién,cuando pasa por esa plaza desierta, siente vergüenza ante los padres y familiares de los caídos el 6 de diciembre, gracias a las balas disparadas por Goveia, héroe de la Revolución Bonita, muertos que ya nadie recuerda ni nadie honra? 

¡QUE CARAJO BRAVO PUEBLO! si no tenemos los cojones para apoyar a quien realmente merece apoyo, si no fuimos capaces de obligar a nuestra iglesia católica a que diera una gran misa en el lugar donde cayeron nuestros muertos defendiendo la libertad, y le permitimos al Cardenal y a los obispos, la cobardía de negarse a dar misa en Altamira, en Puente Llaguno, en los Valles del Tuy, por miedo a que el tiranuelo se los cobre...
 
Siento vergüenza propia y ajena... Soy un pendejo borrego que me he dejado manipular por una cuerda de politicastros asquerosos que sólo buscan sus intereses, soy un bolsa cuyo valor es sólo temeridad insulsa de la que se ríe Chávez, José Vicente, Diosdado y los cubanos invasores de esta tierra desangrada.
 
Altamira es la única manifestación clara de una conciencia sin precio. Altamira, sus hombres y su espíritu es esa Venezuela doliente, acorralada, secuestrada, traicionada ¿Somos tan pendejos que no nos damos cuenta?
 
Michael Mestre Parenti
michaelmestreparenti@yahoo.com
 
(Un hombre cuya primera patria le fue arrebatada y en esta que le abrió generosamente sus puertas para hacer realidad los sueños, no ha sabido ver el camino al lado de los valientes, mientras  como un borrego he ido detrás de unos vivarachos que hace apenas un año, le llevaban  a Julio Iglesias para que le cantara al dictador, ese zambo bravucón que ahora les desprecia y acosa, he seguido a los que boicotean Paros, negocian a espaldas del pueblo y Venezuela les importa un carajo. ¡De verdad que me siento mal!)

 

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