- En este mes de abril de 2001, dos
importantes trabajos en el área de Neurología fueron presentados, y
ellos dan esperanzas muy sólidas a aquellos pacientes que requieren de
tratamiento de las secuelas neurológicas y motoras de la isquemia
cerebral. Como se sabe, esta patología si no se trata de inmediato, o en
un lapso de muy pocas horas puede resultar fatal
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- Una molécula reduce los daños
del infarto cerebral en ratas
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- Las siglas TPA corresponden a Activador de
Plasminógeno Tisular recombinante, que fue aprobado hace cinco años en
EEUU para tratar el ictus y disminuir sus secuelas. Aplicado dentro de las
primeras horas posteriores al evento cerebrovascular, este medicamento
consigue reducir hasta en un 30% la mortalidad y las anomalías secundarias
a la isquemia cerebral.
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- Sin embargo, es conocido en el campo
médico, la gran polémica que este fármaco ha levantado,
dada la cantidad de inconvenientes que lo rodean. En primer lugar,
debe administrarse lo antes posible para que tenga efecto. También hay
que evaluar muy bien el perfil del paciente antes de aplicarle esta
terapia. Ya que posee muchas especificaciones que resultan altamente
peligrosas si se obvian. Hay que señalar aquí, que no todos los
especialistas están calificados para manejar un fármaco que, si no se
aplica correctamente, conlleva un gran riesgo de hemorragia cerebral.
Sin embargo, este panorama puede cambiar si una molécula que —de
momento— se llama BMS-204352 llega a convertirse en un medicamento a
disposición de la práctica clínica. Ya se dio a conocer mundialmente,
que un equipo de científicos del Instituto de Investigación Farmacológica
del laboratorio Bristol-Myers Squibb ha logrado buenos resultados
administrándosela a animales y ya ha comenzado los ensayos en fase III
con 3.000 pacientes humanos.
- Resultados prometedores con ratas
Aún no están las conclusiones definitivas, sí existe bastante
literatura al respecto, y Nature
Medicine ya ha publicado y está a disposición de todos, los
prometedores resultados obtenidos con roedores de laboratorio.
De allí informamos, que cuando un vaso que irriga parte del cerebro se
obstruye y las neuronas se quedan sin oxígeno, estas células comienzan a
sufrir una serie de cambios en cascada que terminan con su muerte. En los
momentos previos, los niveles de calcio intracelular aumentan en exceso y
el equilibrio iónico necesario para el funcionamiento celular se rompe.
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- Algunos científicos activos en esta
investigación han intentado evitar este proceso, no se ha tenido éxito
debido a que los medicamentos no eran lo suficientemente potentes o lo
bastante específicos. De esta forma, los calciobloqueantes habituales
provocaban problemas de hipotensión y otras alteraciones en el resto del
organismo.
- Una hipótesis demostrada
- Partiendo de esa base, los científicos
pensaron que un fármaco que consiguiera abrir los canales de potasio
(llamados maxi-K) en las horas posteriores a la isquemia lograría buenos
resultados. El potasio fluiría hacia el exterior de la célula y el
calcio no podría entrar en ella. Así, el equilibrio iónico quedaría
restablecido.
Los autores obstruyeron la arteria cerebral media de un grupo de ratas de
laboratorio y les causaron isquemia. Entre una y dos horas después, les
inyectaron BMS-204352 (nombre provisional que ha recibido el compuesto),
una molécula de fluoro-oxindol diseñada para llegar al cerebro en gran
cantidad, rápidamente y sin afectar a las células que no han sufrido
falta de oxígeno.
Mediante diferentes técnicas diagnósticas (resonancia magnética, entre
ellas), se pudo comprobar que el daño del tejido cerebral se redujo entre
un 20% y un 30% en los roedores que recibieron la inyección. «El fármaco
mantuvo la viabilidad celular, lo que permitió que el tejido neuronal
pudiera recuperarse del evento cerebrovascular», explica el doctor
Valentin Gribkoff, que ha dirigido el trabajo.
- Sin otras alteraciones
- Además, el compuesto no provocó
alteraciones en la presión arterial o en la frecuencia cardiaca, tal y
como ha sucedido en ensayos con otros productos. Los científicos
informaron: "Por este motivo, y aunque se conoce que los
modelos animales de isquemia cerebral no indican eficacia clínica en
humanos, hemos ensayado con patrones iguales a los de los accidentes
cerebrovasculares de las personas", explicando también que dados
estos buenos resultados, ya han comenzado los ensayos con humanos.
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OBSTETRICIA
Antibióticos
en el parto prematuro |
- Dos estudios
publicados en el último The Lancet despejan las dudas sobre los riesgos y
beneficios de administrar antibióticos a las embarazadas para evitar las
infección en el parto prematuro, ya sea espontáneo o a causa de la rotura
precoz de las membranas corioamnióticas (bolsa de aguas).
- Los resultados de
sendos trabajos desaconsejan su uso, ya que no se ha podido demostrar que
tengan un efecto preventivo sobre la morbilidad y mortalidad neonatal.
Los estudios ORACLE I y II incluyeron a un total de 11.000 embarazadas, a
las que se les asignaron aleatoriamente distintos tratamientos antibióticos:
eritromicina, amoxicilina-ácido clavulánico, o los dos o un placebo.
Los datos obtenidos en el análisis de ambas investigaciones demuestran que
ninguno de los fármacos previene la muerte o el riesgo de complicaciones en
los hijos prematuros de estas féminas.