quierotanto

Quiero tanto...

Gentileza del Diario
 
por Eleonora Bruzual  (*)
 
 
Diciembre 30 de 2002, en Caracas.-
 
Termina diciembre, un mes distinto a lo que siempre, desde que tengo conciencia de mi misma, ha sido esta época. No evito el placer que me da pensar como deben estar de molestos y perplejos estos vándalos que aún permanecen en el gobierno, al constatar que el venezolano posee la capacidad única de asumir la gravedad de una circunstancia no importándole otra cosa que no sea su deber.
 

Soy parte de un pueblo que responde, un pueblo que tiene tanto coraje que compensa la falta de valor y gallardía de instituciones como la militar, que comienza a resultarnos un parapeto factible de ser prostituido, desmantelado y colocado al servicio de un proyecto indigno. Un componente sobornable cuya misión de defender la soberanía ojalá no se necesite poner a prueba con otros invasores, ya que sin duda, igual que han permitido que Chávez le entregue a Castro nuestro país, permitirá cualquier despojo... En Altamira creo ver como para una muestra el honor que una vez poseyeron, en los cuarteles en cambio, el vergonzante resultado de una venta. Soy parte de un pueblo que desarmado da una lección de decencia a esa milicia indigna, a esa guardia del pretorio que ha resultado un fiasco.
 

Soy parte de un pueblo que al lado de la risa, de la frivolidad, de la simpatía posee el temple necesario para plantarle cara a quien lo imaginó sumiso. Un pueblo al que nadie le podrá meter cuentos, ni reeditarse a punta de cabellos oscurecidos y mensajitos sensibleros que no borran negociados ni cubren de olvido gobernaciones abandonadas cuando la capacidad y la honestidad no dieron la talla... Un pueblo que no se deja engatusar por quien ejerce de primera dama cuando hacerlo da beneficios y cuando las papas se ponen duras monta una comedia, se sacude al bacalao y trata de salvar lo que a punta de abusos de poder logró atesorar.
 
Soy venezolana, y escribirlo o decirlo me llena de orgullo, se me regaló la fortuna de vivir y ser parte activa de este tiempo, por eso de cara al 2003, a ese año nuevo que comienza, si me preguntan que quiero, respondo: Quiero seguir siendo lo que soy, una voz en un coro de pueblo soberano. Quiero llorar o reír pero en Venezuela. Quiero permanecer alerta para no perderme detalles de esta batalla hermosa por la democracia. Quiero por los que han muerto ser memoria y acción de una nación indomable, quiero vivir y morir en libertad, comprometida por siempre con la dignidad.
 
(*) Periodista, Editora de nuestro Web Magazine
Columnista de El Universal de Caracas y del Nuevo Herald de Miami, Fl.
ebruzual@cantv.net
Haga Click
Venezuela 
vive tiempos terribles
pero el BRAVO PUEBLO
TRIUNFARA
Vuelva a Opiniones
 
 
Volver al
Home Page
Cartas a la Editora