Hoy en día, los
científicos que estudian la salud mental, nos confirman que la depresión
está considerada como uno de los más importantes padecimientos
dentro de lo que han dado a llamar los trastornos afectivos.
Al definir las
características de estos trastornos, podemos señalar con precisión la
presencia de:
Síntomas físicos
Síntomas psicológicos
Reducción del
funcionamiento social
Hoy en día se sabe que
pueden considerarse normales las variaciones del humor en la vida cotidiana,
por supuesto tomando en cuenta, que estas variaciones sean de corta duración y no
interfieran con el funcionamiento de la persona. Si habláramos de Depresión
Clínica o patológica debe tenerse claro que nos referimos a una experiencia profunda y
duradera que se acompaña de alteraciones del pensamiento, conducta y funciones
biológicas.
Como alteraciones mentales,
encontramos los trastornos depresivos y de Angustia, y de manera muy
frecuente en las poblaciones de nuestros países. Podemos resaltar que estas
alteraciones poseen repercusiones muy variadas y muy importantes y las
mismas constituyen ya, uno de los principales problemas de salud mental,
estudiados y tratados por aquellos profesionales que se dedican a
trabajar este terreno de la medicina y la psicología.
Formas de Depresión
Hoy se conoce que no hay
una sola forma de depresión, que la depresión como tal, puede tener
cuadros muy distintos y su clasificación y diagnóstico ha dado lugar a numerosos enfoques.
Son muchos los científicos que señalan las características clínicas de los cuadros
depresivos, mientras que otros, toman en cuenta las causas que los provocan para
clasificarlas, y otro grupo, se basa en la evolución de la depresión para
encajarla en algún tipo de clasificación.
Aquí daremos hoy una
pequeña visión epidemiológica del problema, la misma servirá para
dar una panorámica del asunto. Es así que la Depresión Mayor posee una prevalencia del 5% en la población general,
mientras que la Distimia
oscila entre un 4.5% a 10.5%.
Esto permite a los
estudiosos de la salud, concluir que la Depresión ha ido en
aumento y es ya un hecho probado, que las mujeres se deprimen en
razón del doble con respecto a los hombres.
Sería posible extender
aún más
el análisis de los datos epidemiológicos y de otra índole que existen sobre
este importante tema, pero sería largo, y no estamos aquí para dar grandes
exposiciones, eso le toca a publicaciones y organismos especializados y
competentes, no a nuestro Magazine, el real propósito nuestro es mostrar las causas que originan la
depresión e informar sobre lo que hoy en día se sabe al respecto.
Los hombres de la
antigüedad, creían y aseveraban que la Depresión era producto la
influencia de distintos humores corporales; es así que encontramos el
señalamiento de Hipócrates sobre la Bilis negra generadora de la melancolía.
También los archivos
históricos nos remontan a las épocas donde la depresión se le vinculaba a
los conflictos morales, y considerársele como un castigo, a
raíz de una conducta o unos actos poco convenientes, reprochables o
pecaminosos. Ya en pleno siglo XIX los hombres de ciencia comienzan a
dar otro enfoque al problema de la Depresión, y sus estudios les conducen a
ubicar las causas , partiendo de trastornos del funcionamiento del Sistema Nervioso
Central. Sin embargo, no es hasta el Siglo XX cuando realmente de logran
precisar los síntomas, manifestaciones y definiciones exactas de la
Depresión y su multicausalidad.
Ya hoy en día,
términos como Estrés Psicosocial Agudo, derivado de la muerte de un familiar,
de una ruptura afectiva o divorcio, de la pérdida de un puesto de trabajo,
etc., y del Estrés Psicosocial Crónico, ocasionado por el desempleo, el
exceso de trabajo, los problemas de pareja, las angustias propias de la vida
en las ciudades, etc. etc., vienen a convertirse irremediablemente en factores que
desencadenan o propician la depresión. Al respecto no puede evitarse enfatizar que
cualquier pérdida (Humana, económica, afectiva) se encuentra siempre en la
historia vivencial de un depresivo .
Como en este tiempo
nuestro, sabemos también que el funcionamiento neuronal no puede
separarse de las influencias del
medio ambiente, de allí se parte para concluir que el estrés psicosocial
es un factor importante en toda depresión.
Ya los importantes
estudios del gran investigador vienes Sigmund Freud sobre el Duelo y la Melancolía
vinieron a ampliar muchísimo la comprensión de los
mecanismos inconscientes que transita la depresión normal, así como la
depresión patológica. Ningún científico de la conducta puede negar el
aporte psicoanalítico a la comprensión de fenómeno depresivo, y por ello,
todo tratamiento debe definitivamente conocer la cantidad de tiempo que el
paciente tiene con dicha depresión, y esto insustituiblemente
permitirá un mayor entendimiento del problema.
Los seguidores de las teorías Cognitivas
afirman que los deprimidos, a lo largo de toda su vida, muchas veces
distorsionan sus pensamientos y apreciaciones sobre sí
mismos y sobre su propio mundo o entorno. Es una apreciación totalmente negativa
y la misma conduce muchas veces a conclusiones erróneas,
negativas, de ellos mismos, de las experiencias vividas, y de la propia visión que
debe tenerse del futuro, trayendo como consecuencia una agudización del
síndrome depresivo en estos pacientes.
Y bajo otra visión,
la Escuela Conductistas, también ha
contribuido a construir hipótesis que buscan explicar el problema. Dicen los
conductistas que la depresión está
condicionada por un patrón estable de conducta caracterizado por una total incapacidad
para frenar o cortar el estímulo nocivo y así huir de los hechos o las
circunstancias traumáticos. Esta concepción de la Depresión, aún está
basada en modelos experimentales de la Psicología Comparada, y para
ello, los conductistas han empleando animales de laboratorio en
experimentos sobre cuadros de circunstancias diseñados artificialmente, y
a pesar de que no es posible comparar la conducta irracional y primitiva de una rata
o de cualquier animal de laboratorio con
la compleja y elaborada conducta humana, estos experimentos
si conllevan a obtener ciertas conclusiones muy válidas en el estudio
de las causas y efectos de la Depresión. Al respecto de estos estudios de
los psiquiatras conductistas, se puede concluir que los depresivos son
personas que han aprendido a no defenderse y se
resignan a ser presa fácil de las circunstancias.
Algo sobre lo que
conocemos
como personalidades
obsesivas
A partir de los estudios de los tipos de personalidad,
podemos sacar datos interesantes, por ejemplo, conocer algunos que
presentan características muy singulares como tendencia casi enfermiza a
ser terriblemente escrupulosos, el sentido del deber, el perfeccionismo, la
poca o nula espontaneidad y el afán de orden, hoy se conoce este tipo de
rasgos, como "Personalidades obsesivas", y son este tipo de
personas con estas características las más propensas
a desarrollar depresiones de tipo unipolar. Es pertinente, a partir de este
conocimiento, plantearse si, ambos hechos , el de la depresión y el tipo de
personalidad, tienen un origen común y si ese origen común permitió el
desarrollo simultáneo, o por el contrario, una de las características
(Personalidad o Depresión) dio origen a la otra.
Entre los últimos estudios
realizados, estudios que suministran valiosos e interesantes datos respecto a la etiología de la
depresión, vienen del campo de la Genética, de allí referiremos algunos datos
factibles de reflejar realidades:
1º Hoy en día se
sabe, que los familiares de pacientes con depresión
unipolar tienen mayor incidencia de depresión que la población general (10% a
20%)
2º Si se estudia el caso de los gemelos monocigóticos,
estos son los que
comparten una información genética idéntica porque proceden del mismo óvulo
fecundado por un solo espermatozoide, encontramos que la concordancia para la depresión oscila
entre un 65 a 75 %; concluyendo que si un gemelo padece depresión, en el
porcentaje antes señalado su pareja también la padece.
Los referidos
estudios y observaciones cubren muestras de gemelos numerosas y
consideran igualmente otras variantes que permiten delimitar la influencia de la herencia biológica.
3º Ahora bien, en
contraposición, los mismos estudios reflejan que los gemelos dicigóticos,
o sea los hermanos
que se desarrollaron juntos en el vientre materno pero que no comparten la misma
información genética, alcanzan una concordancia del 5 al 19%.
Esto, nos presenta una
realidad que sin duda nos descubre la
influencia de la herencia en la incidencia de la Depresión, y aunque no se
precisen los mecanismos que la herencia recorre y que determinan la enfermedad,
y tampoco ubiquen con exactitud, el o los genes que participan, puede ser
considerado ya una conclusión científica seria. Ya se sabe que algunas formas de depresión
como las depresiones bipolares, son hereditarias. Y en otras depresiones
como la distimia), la
herencia proporciona el terreno idóneo para que otros factores influyan en el
sujeto y desencadenen finalmente la depresión.
Después de esta
panorámica de la Depresión, llegamos así a los
factores neurobioquímicos, un aspecto importantísimo, apasionante y altamente
motivador de investigación, indagación y generación de descubrimientos en
terrenos de las
neurociencias, esas que facilitan a diario y calladamente grandes aportes
y hallazgos de la Biología
Molecular y brinda igualmente conocimientos permiten llegar a mecanismos de acción del
recurso valedero que representan los
fármacos antidepresivos, entre ellos los Inhibidores de la MAO, los antidepresivos tricícliclos
y los nuevos antidepresivos que inhiben selectivamente la recaptura de la
noradrenalida y la serotonina. No nos extenderemos en este terreno, sólo comentaremos
ligeramente que las neuronas se comunican entre sí: Esto es una terminación dendrítica
proximal y otra dendrita distal, a través de ciertas substancias almacenadas en
la dendrita proximal o presináptica, sustancias conocidas como
neurotransmisores, actuan como mediadores químicos, e importan en partículas dos de ellos: la serotonina y la
noradrenalina. Estos estudios nos han permitido conocer que al llegar el impulso nervioso a la dendrita presináptica,
representado por una onda de despolarización que corre a través de la membrana
celular, logra abrir los poros de la membrana y deja salir los
neurotransmisores, esos que se ubican en el espacio sináptico y se
movilizan hasta ser atrapados en los receptores post-sinápticos que se
sabe, existen en la membrana de la dendrita distal. Este proceso favorece el paso del
impulso nervioso entre una neurona y otra.
Un trascendente
descubrimiento e indiscutible teoría bioquímica sobre la depresión, la
formuló Shilkraut: sin duda, en su momento resultó un enunciado
novedoso. Aquí se define la depresión como una
deficiencia funcional de la noradrenalina y la serotonina, sustancias que por
diversas razones no llegan correctamente a su destino, o sea los receptores
post-sinápticos, trayendo como consecuencia que al no estimularlos suficientemente
crean un
impulso nervioso débil, que automáticamente se convierte en causa de la depresión.
Numerosos estudios se han realizado, y todos corroboran lo antes dicho, y
todos además se han basado en los
mecanismos de acción de los antidepresivos.
Deseamos enfatizar, que no
pretendemos, con esta breve reseña científica sobre el problema médico
que representa la Depresión, haber dado una visión completa, y exhaustiva.
Simplemente hemos buscado abrir la
comprensión sobre los profundos y variados mecanismos que causan este
terrible problema del
estado anímico.
Sería imposible en
nuestros reducidos espacios, compilar los siglos de historia y de
investigación sobre este problema. Manejamos algunas referencias, y nos
centramos con mayor ahínco en los tiempos actuales para recorrer
someramente el estudio
de la Mente-Cerebro.
Especulativo e
irresponsable resultaría pontificar aquí sobre lo que puede traernos en el
futuro la ciencia, en aras de la superación del problema de la depresión,
lo que si es honesto afirmar, es que contamos con indicadores serios que
vislumbran rumbos correctos, que nos llevarán a hacer ciertas, teorías que
hoy sólo son planteamientos utópicos. Teorías que nos van a permitir
comprender claramente cómo
funcionan nuestras emociones y afectos normales y a partir de esa comprensión modificar
acertadamente los estados
patológicos que nos llevan a padecer la depresión.