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penaesclusaplaneducativochavista
- El Plan Educativo del Gobierno
¡No dejes que Fidel Castro
le lave el cerebro a tus
hijos!
- Por: Alejandro Peña Esclusa
|

|
- El Gobierno está llevando a cabo una estrategia
destinada a lavarle el cerebro a nuestros hijos, para que crezcan
aceptando sumisamente un régimen comunista en Venezuela, idéntico al
de Fidel Castro.
- Como paso previo, el Ministerio de Educación está
poniendo en práctica un proyecto educativo -inspirado en el modelo
comunista cubano- lleno de mentiras, engaños y errores; para así
modificar nuestra verdadera historia, cambiar la identidad nacional, y
generar en las nuevas generaciones odio y rechazo a la civilización
cristiana occidental.
- Una vez "reprogramados", nuestros jóvenes serán
presa fácil de la guerrilla colombiana -que ya cuenta con embajadores
oficiales en nuestro país- y de otros grupos subversivos castristas, que
los reclutarán para que combatan en sus filas.
- A fin de lograr sus diabólicos fines, el Gobierno busca
el control absoluto de la educación, mediante el nombramiento de
comisarios políticos y la creación de "asambleas populares"
-al estilo cubano- que destituirán a los dirigentes de los planteles
educativos y los reemplazarán por funcionarios del Régimen.
- La maniobra totalitaria incluye el sometimiento de las
instituciones nacionales, como las Fuerzas Armadas, los sindicatos, los
gremios, la empresa privada, la Iglesia Católica y los demás credos
religiosos.
- 1. COMISARIOS
POLÍTICOS PARA EL CONTROL TOTALITARIO
-
- 2.
LA EDUCACIÓN
COMO PROYECTO POLÍTICO E INSTRUMENTO DE LAVADO
CEREBRAL
- -El
PENME: ideología comunista cubana-
-
- Las tres variantes más importantes son:
- La lucha
contra el neoliberalismo
- El indigenismo
- El rechazo a la
tecnología.
-
- Presentación del PENME, por parte de Carlos Lanz ideólogo
del proyecto
- -La lucha
contra el neoliberalismo-
- -Venezuela:
un país de negros e indígenas explotados-
- -Concepción
marxista de la tecnología-
- -Futuro sombrío-
-
- 3.
¿POR QUÉ EL GOBIERNO
SOMETE A LAS INSTITUCIONES?
-
- 4.
UN PLAN EDUCATIVO PARA RECLUTAR GUERRILLEROS
-
- 5. ¿QUÉ
HACER?
- El Decreto 1.011, aprobado el pasado 4 de octubre, crea
un cuerpo de supervisores itinerantes, nombrados a dedo, quienes tendrán
la facultad de intervenir los planteles educativos, públicos y privados,
y suspender a los miembros de los cuerpos directivos, para ser sustituidos
por funcionarios afectos al Régimen.
El decreto establece como único requisito para ser
nombrado supervisor el "ser o haber sido docente", eliminando de
un solo golpe los requisitos anteriores, es decir: ser docente activo con
dedicación a tiempo integral o completo; ganar el concurso
correspondiente; aprobar el curso para supervisor y ser cuando menos
docente V, categoría que supone al menos 16 años de experiencia. Esto
permite al Gobierno nombrar en esos cargos a agentes propios que ejerzan
la labor de comisarios políticos e intervengan el sistema educativo para
ponerlo al servicio del Régimen, tal como se hace en Cuba y como se
pretendió hacer en Nicaragua.
El objetivo de esta operación está claramente
establecido en las Propuestas de la nueva resolución para las
Comunidades Educativas, elaboradas por Carlos Lanz, coordinador del
Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación (PENME): "La
formación de una nueva cultura política que garantice la
irreversibilidad del proceso revolucionario de la República
Bolivariana de Venezuela".
- ¡Más claro no canta un gallo!
- La maniobra se llevará a cabo no sólo a través de los
supervisores itinerantes, sino mediante la creación de células
parroquiales, integradas por voceros de la comunidad (convenientemente
escogidos), que conformarán el "gobierno escolar", en sustitución
de la sociedad de padres y representantes y de los directivos naturales de
los planteles educativos.
- El gobierno escolar, conformado por la "asamblea
general" y el "consejo escolar", sustituirá a las escuelas
en su misión tradicional de formación, convirtiéndolas en "centros
del que hacer comunitario", que en lenguaje marxista significa
centros de discusión política. De esta forma, teniendo a los niños como
rehenes e informantes, se asegura la sumisión de la ciudadanía al Régimen,
tal como ocurre en Cuba.
-
- Dado que la maniobra abarca no sólo la educación pública
sino la privada, se establece un precedente para intervenir otras áreas
del sector privado, llevándonos paulatinamente hacia el comunismo
marxista, objetivo final de este gobierno. -La trampa de las tarifas-
- No hay que caer en la trampa del Gobierno, cuando
justifica su intervención en la docencia privada argumentado hipócritamente
que las tarifas son altas. Aunque en algunos casos sea cierto, es una
burda maniobra para enfrentar a los padres con los directivos de los
planteles, y así evitar que luchen conjuntamente contra la cubanización
de Venezuela.
- Al Gobierno no le interesa mejorar el precio y la calidad
de los servicios. Si así fuera, hubiera atendido los asuntos que le
competen y que son de urgente resolución, como la reactivación de la
economía, el desempleo, la inseguridad galopante, la invasión de
terrenos y fincas, las deficiencias en el transporte, el Seguro Social y
la propia educación en los planteles públicos.
volver al inicio de página
- 2.
LA EDUCACIÓN
COMO PROYECTO POLÍTICO E INSTRUMENTO DE LAVADO
CEREBRAL
El Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación
(PENME) (octubre de 1999), coordinado por Carlos Lanz Rodríguez, constituye
la prueba más clara y evidente que el Gobierno no quiere mejorar a educación
o elevar el nivel cultural y económico de los venezolanos, sino poner en práctica
un proyecto político idéntico al de Fidel Castro y lavarle el cerebro a
nuestros hijos para que comulguen incondicionalmente con los lineamientos
del actual régimen.
De entrada, llama la atención que, en lugar de apuntar
hacia las metas más elevadas del conocimiento humano y presentar un
proyecto ambicioso y optimista, el texto esté repleto de críticas feroces
al pasado, expresiones llenas de resentimiento, esquemas retrógrados de
lucha de clases, rechazo a la cultura clásica universal, e incluso racismo
contra los blancos.
En segundo lugar, resulta escandaloso que un Proyecto
Educativo de 71 páginas, dedique 29 páginas a presentar como su principal
objetivo consolidar un proyecto político, de errada orientación
economicista, y no incluya siquiera un párrafo donde se plantee como reto
la búsqueda de la excelencia, alcanzar los máximos niveles culturales y
científicos, o hacer de Venezuela una nación próspera e industrializada.
Para conocer la ideología del régimen comunista de Fidel
Castro y constatar la similitud que tiene con el plan educativo del
Gobierno, basta leer los documentos del Foro de Sao Paulo (1) y compararlos
con el Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación.
El Foro de Sao Paulo (FSP), es una organización política
izquierdista latinoamericana creada por Fidel Castro en 1990, y de la cual
forman parte, entre otros, el Partido Comunista de Cuba, las FARC, el ELN y
el propio Hugo Chávez. El FSP produce periódicamente documentos
explicativos de la ideología cubana. Estos documentos aparecen publicados
en la revista del FSP, América Libre, y en las páginas electrónicas
vinculadas a esa organización.
Dado que el comunismo quedó desprestigiado con el derrumbe
del Muro de Berlín, por el estrepitoso fracaso económico y social que
sufrió en aquellos países donde fue aplicado, Fidel Castro y sus amigos
del Foro de Sao Paulo decidieron adoptar algunas variantes del mismo
proyecto para disfrazarlo y lanzar su resurgimiento en Hispanoamérica.
Las tres variantes más importantes son:
La lucha
contra el neoliberalismo, a fin de
agrupar a todos aquellos –comunistas o no- que se sientan víctimas de las
injusticias del sistema capitalista internacional, no para resolverles sus
problemas, puesto que el Foro de Sao Paulo jamás presenta propuestas válidas,
sino para utilizarlos como carne de cañón en la consecución de sus
mezquinos intereses.
De paso, la presunta lucha contra el neoliberalismo es solo
verbal, porque el Foro de Sao Paulo pacta con el capital especulativo
internacional -e incluso se subordina a él- para acabar con el empresario
privado nacional, considerado como enemigo acérrimo.
Por eso, una vez en el poder, los del FSP no revierten las
políticas neoliberales que tanto critican, como la apertura indiscriminada,
la importación desmedida, las altas tasas de interés y el cobro de
impuestos retardadores de la economía (IVA). Primero esperan a que las
recetas recesivas del neoliberalismo surtan su efecto destructivo en la
industria privada nacional y en la industria extranjera radicada en el país,
para luego -ya eliminada toda resistencia- implementar de lleno el modelo
marxista-leninista. Les tiene sin cuidado que el capital especulativo
transnacional se apodere de la economía nacional; puesto que a éste no le
importa lo que ocurra internamente, siempre que pueda lucrarse.
El indigenismo o la
supuesta lucha por los derechos de los indígenas, no porque éstos les
interesen, sino para encubrir y justificar así la actividad guerrillera (zapatistas
mexicanos); y para promover el odio racial, la división y la lucha de clases.
El indigenismo se presta, además, para balcanizar el
territorio nacional, subdividiéndolo en republiquetas, bajo el falso
argumento que las zonas ocupadas por las tribus indígenas –y por la
guerrilla- son propias y no del Estado Nacional. De esta forma se
obstaculiza y hasta se impide el control del Estado sobre esos territorios,
para beneficio del narcotráfico y la subversión.
El rechazo a la tecnología. Los
del Foro de Sao Paulo alegan, falsamente, que la tecnología es nociva, "transculturizante"
y un instrumento al servicio de los poderosos. Esto les permite coaccionar a los
pueblos; mantenerlos postrados en la ignorancia, en el subdesarrollo y en el
engaño; e imbuir en las nuevas generaciones las falsas premisas del
marxismo-leninismo
Pues bien, en lugar de presentar un plan orientado a
mejorar la educación venezolana, el PENME está basado justamente en los
planteamientos arriba expuestos, que nada tienen que ver con el desarrollo
educativo del país. Esto no es de extrañar, puesto que el Convenio
Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, firmado el 30 de octubre
del 2000, contempla, a cambio de petróleo, la asesoría de Cuba "en la
cantidad y especialidades que Venezuela solicite... para contribuir al
perfeccionamiento de los sistemas de enseñanza" (2).
En la presentación del PENME, Carlos Lanz pregunta: "¿Puede
hablarse de un proyecto de sociedad y de país, sin referirnos a las
relaciones de explotación, opresión o dominio clasista, étnico o
nacional?" (pág. 6).
A partir de esa interrogante, el documento no cesa de
plantear un proyecto político cuyo objetivo es "enfrentar las políticas
neoliberales" (Pág.64), pero sin presentar soluciones.
El capítulo I alega que "bajo el imperio del lucro y
la ganancia, la economía mundial dominada por el capital transnacional se
globaliza e internacionaliza en una manera creciente, aboliendo las barreras
de los mercados nacionales en el afán por vender mercancías que se han
quedado frías u obtener materia prima y mano de obra barata" (págs.
13 y 14). El resto del capítulo está dedicado a criticar destructivamente
el sistema capitalista, sin distinguir entre las bondades del capitalismo
industrial tradicional y las tergiversaciones del capitalismo financiero
especulativo; dejando como única salida el marxismo.
Los términos utilizados en el PENME, que nada tienen que
ver con la docencia, sino con un proceso de lavado cerebral, son: el
"saqueo de las naciones", la "exclusión social", el
"avasallamiento de los pueblos y naciones débiles", la
"obtención de la máxima ganancia", la "explotación en el
trabajo", la "conquista de nuevos mercados", la
"utilización del gasto público para generar una demanda
agregada", el "incremento de la velocidad de circulación de las
mercancías", la "obsolescencia física o valorativa de bienes y
servicios", la "terciarización de las manufacturas", la
"subutilización de la capacidad instalada", etc.
Si bien es cierto que existen errores e injusticias en el
actual sistema capitalista liberal –prueba de ello es el inaceptable 80
por ciento de venezolanos que vive en condiciones de pobreza- al Gobierno no
le interesa corregirlos. Durante dos años de bonanza petrolera, nada ha
hecho por reactivar la economía, generar empleo y crear riqueza. Sólo se
ha dedicado a obtener el control total de las instituciones, ensalzar al
dictador Fidel Castro y vincularse a la guerrilla colombiana.
La llamada
"mocha" o "sobremarcha" y otros adjetivos utilizados por
el Gobierno son pura propaganda, basada en viles mentiras.
El Ministerio de Educación sabe bien que no está en sus
manos solucionar los problemas económicos del país, ni es su competencia.
Así que plantear estos temas en el PENME sólo puede tener objetivos políticos,
como reclutar incautos criticando el neoliberalismo y generar en los jóvenes
odio y rechazo radicales a la civilización occidental, a fin de justificar
la implantación de un sistema de signo comunista, tal como se hizo en Cuba.
En la página 19, el PENME rechaza "las prédicas y prácticas
eurocentristas" por ser "negadoras de la resistencia indígena y
afroamericana" . Y más adelante, en la página 33, se lee: "sin
caer en el etnocentrismo, se postula el reconocimiento y la defensa del
pueblo venezolano, en sus raíces indoafroamericana... siendo la construcción
de la identidad nacional un proceso de resistencia cultural". En la página
40, llega al ridículo extremo de plantear la necesidad de "enfrentar
el fenómeno de la vergüenza étnica".
De esta forma, el PENME pretende modificar nuestra
identidad nacional, presentándonos no como somos: un país orgulloso,
abierto al mundo, con una admirable mezcla racial y cultural, exenta de
racismo, partícipe de la civilización, capaz de generar científicos
prestigiosos, músicos virtuosos o profesionales capacitados; sino como una
nación avergonzada, compuesta por negros e indios –y por tanto
explotados-, que construye su identidad nacional resistiendo culturalmente.
¿Resistiendo a quién, si no al blanco europeo y a su cultura, que no
aparecen en ningún lado de la ecuación?
De un solo brochazo, el PENME pretende borrar de la
historia el gigantesco aporte de España que, pese a los errores cometidos,
nos trajo la cristiandad, el idioma, y la cultura universal.
También
pretende ignorar la benéfica influencia europea en nuestro país, en la música,
la literatura y la ciencia; así como la inmigración italiana, portuguesa,
alemana y española, que tanto bien le ha hecho a esta nación. Esto se
llama racismo y xenofobia.
El Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación
insiste más adelante en su tesis atrasada y racista. En el capítulo VI, se
coloca como primer punto del nuevo currículo "la atención de los
sectores rurales, fronterizos e indígenas, estableciendo mecanismos de
intercambio educativo interculturales para revalorizar la cultura étnica a
través de la modalidad de educación intercultural bilingüe para los
pueblos, que garantice la preservación del patrimonio regional y que éstos
diseñen sus propios planes y programas acorde con el plan nacional" (pág.
52).
Ningún venezolano en su sano juicio se opone a la mejora
de las condiciones de vida de nuestros hermanos indígenas, así como a la
preservación de sus valores, pero ¿cómo puede ser ése el primer punto de
un plan curricular?
Si nuestra población indígena es tan reducida, ¿por qué
dar semejante prioridad a "revalorizar la cultura étnica", en
lugar el plantear un ambicioso proyecto de desarrollo científico y cultural
que abarque a todos los sectores nacionales, incluido el indígena?
Evidentemente, el Gobierno, siguiendo los lineamientos de
Cuba, pretende lavarle el cerebro a nuestros jóvenes, tergiversando la
historia y cambiando nuestra identidad nacional, a fin de imponer a los
venezolanos un proyecto político marxista-leninista, que justifique la
lucha contra el mundo desarrollado y la alianza con gobiernos retrógrados,
como el de Fidel Castro, y con grupos subversivos, como las FARC.
Una vez "reprogramados", los jóvenes se
convierten en instrumentos fácilmente manipulables por el Gobierno, que los
induce a realizar acciones en favor del "interés supremo de la
revolución", por muy deleznables que éstas sean, como traicionar a
sus propios padres o combatir en las filas de la guerrilla colombiana.
Para cualquier venezolano medianamente preparado, resulta
evidente que la única manera de superar el subdesarrollo y emprender el
camino definitivo hacia la industrialización del país (es decir, llevar a
cabo la verdadera revolución), consiste en incorporar los más avanzados
conceptos científicos y tecnológicos, y transmitirlos a la ciudadanía a
través de la educación y de su aplicación en los procesos productivos de
la industria nacional.
Sin embargo, éste no es el punto de vista del Proyecto
Educativo Nacional del Ministerio de Educación. Según el PENME (y según
el Foro de Sao Paulo), el desarrollo científico y tecnológico no
constituye un fin en sí mismo, ni es necesariamente benéfico, sino un
instrumento de los poderosos para lucrarse y dominar.
"Lo primero que tenemos que establecer", se lee
en la página 15 del PENME, "es que no existe ciencia y tecnología
neutral. En la sociedad actual el desarrollo de la ciencia y la tecnología
está íntimamente asociado al lucro, acumulación de capital u obtención
de ganancia. El desarrollo científico-técnico es inducido y monitoreado
por el comportamiento de la tasa de ganancia. La Investigación y Desarrollo
de cualquier empresa están asociados a la rentabilidad".
El PENME añade que la ciencia y la tecnología da la
posibilidad, a quienes las controlan, de acelerar la velocidad de circulación
de sus mercancías y, por ende, obtener "una ventaja competitiva que
permite destruir, asociar o fusionar los capitales que no poseen tales
ventajas, arruinando sobre todo a los medianos y pequeños productores"
(pág. 16). Encima, el PENME asegura que existe un "crecimiento del
desempleo por el empleo de tecnologías ahorradoras de mano de obra" (pág.
15).
¡Nada más falso y atrasado!
En primer lugar, es cierto que la tecnología aumenta los
rendimientos económicos, porque, como ya lo explicaba G. W. Leibniz,
pensador cristiano del siglo XVII, con el uso de las máquinas "un
hombre puede hacer el trabajo de cien". Pero eso no es malo; al
contrario, permite aumentar la productividad, mejorar la calidad de los
productos e incrementar los sueldos. También es cierto que muchas veces la
ciencia y la tecnología se han usado de forma egoísta y destructiva, pero
eso no descalifica el avance científico. No se puede culpar al instrumento
por el mal uso que eventualmente puedan darle sus propietarios.
En segundo lugar, la ciencia y la tecnología no destruyen
las pequeñas y medianas empresas, todo lo contrario, les dan vida y
sustento, porque éstas surgen y crecen al amparo de las grandes empresas
que invierten ingentes recursos en maquinaria y tecnología. A su vez, las
pequeñas y medianas empresas constituyen un apoyo fundamental para las
grandes, sin las cuales éstas simplemente no podrían operar. Es una
simbiosis. De esto puede dar fe cualquier empresario.
Pero lamentablemente,
muchos de los teóricos marxistas del gobierno y de los técnicos cubanos
que los asesoran, jamás han trabajado en la industria privada.
Y en tercer lugar, pese a lo que comúnmente se cree, la
tecnología no elimina mano de obra, puesto que la fabricación de las máquinas
abre muchas más fuentes de empleo de las que desplaza. Esto no se capta
adecuadamente en nuestros países porque, por
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lo general, la maquinaria es
importada. Pero si fabricásemos nuestras propias máquinas, como debería
ser, observaríamos un notable aumento del empleo al incorporar tecnología.
Según estos esquemas, no nos queda otro remedio que
conformarnos con el subdesarrollo, considerándolo intrínseco a nuestra
condición; limitarnos a defender nuestros valores étnicos; y dedicarnos a
criticar a los "poderosos", culpándolos de nuestros males.
En cuanto a lo económico, el PENME cierra cualquier
aspiración a convertirnos en una potencia industrial, al proponer una
economía "sustentable", basada en lo pequeño
("microempresas", industria "artesanal",
"cooperativas"), igual al atrasado modelo marxista-leninista
cubano.
Sin embargo, sí existen alternativas distintas. En
anteriores documentos, hemos explicado a nuestros lectores cómo Estados
Unidos, Alemania y Japón se convirtieron en países industrializados, y
hemos propuesto seguir en Venezuela el mismo camino que esas naciones
transitaron, que consiste en llevar a cabo un programa basado en la
construcción de grandes obras de infraestructura -multiplicadoras de la
productividad- y de una planta industrial de bienes de capital, con alto
contenido científico y tecnológico. Para lograrlo, Venezuela ya cuenta más
de un millón de profesionales y técnicos universitarios, y con una planta
educativa capaz de graduar muchos más.
En este sentido, proponemos un debate nacional, orientado a
superar los errores pasados de la educación, desarrollar las máximas
potencialidades de cada venezolano, y así construir juntos un futuro próspero
y hermoso
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3. ¿POR
QUÉ EL GOBIERNO SOMETE A LAS INSTITUCIONES?
Tal como quedó explicado en las
páginas anteriores, el Gobierno pretende imponer un modelo contrario a nuestra
identidad nacional, a fin de establecer un sistema de gobierno comunista y crear
vínculos permanentes con el castrismo cubano, la guerrilla colombiana, y demás
organizaciones del Foro de Sao Paulo. Para lograrlo, el Gobierno debe antes
someter o destruir a las instituciones que se oponen a este modelo, como las
Fuerzas Armadas, los sindicatos, los gremios, la empresa privada, la Iglesia Católica
y los demás credos religiosos.
El Gobierno destruye a las FAN asignándole
funciones que no les competen, como la administración del Plan Bolívar 2000
(que, además, las corrompe), y convirtiéndolas en un partido político a su
servicio. Los sindicatos ya han sido duramente golpeados con el referéndum de
diciembre pasado y ahora se pretende sustituirlos con una central obrera
oficialista. Los gremios deben mirarse en el espejo de los médicos y los
educadores, que el Gobierno quiere reemplazar con profesionales cubanos, de
menor capacitación y experiencia, pero entrenados en promover la "revolución".
La empresa privada ha sido estrangulada con un programa recesivo y destructor; y
el Gobierno desplaza crecientemente al empresariado independiente para favorecer
solamente a aquellos que demuestren su adhesión al Régimen. Ahora faltan la
Iglesia Católica y las otras religiones que condenan el totalitarismo ateo,
como por ejemplo la hebrea y la protestante, por mencionar sólo dos casos.
La fe católica es diametralmente opuesta al
marxismo-leninismo. Por eso, el fundador del Partido Comunista italiano, Antonio
Gramsci, decía que el triunfo del marxismo no sería posible hasta tanto no se
destruyera el cristianismo.
Para lograr sus fines, Gramsci propuso en los
años veinte tomar por asalto la cultura, en todas su manifestaciones, a fin de
promover en la población el materialismo ateo, como paso previo para acabar con
la cultura cristiana. En este contexto, una de las metas del comunismo ha sido
–y es- la eliminación de la educación católica.
Una de las técnicas utilizadas por el
comunismo en la actualidad es dividir a la Iglesia, atacando y desprestigiando a
la jerarquía (identificándola con el estatus) y manipulando las comunidades de
base (ofreciéndoles la "revolución" y la "liberación").
Es la lucha de clases llevada a lo interno de la Iglesia.
- Esto explica los ataques del Gobierno al
Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, así como su actual
enjuiciamiento. También explica la intención de crear una "Iglesia Católica
Venezolana", sumisa al Gobierno y enfrentada a Roma
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-
- 4. UN
PLAN EDUCATIVO PARA RECLUTAR GUERRILLEROS
El 7 de diciembre pasado, el Presidente ofreció una rueda
de prensa para responder a los numerosos informes que lo vinculan a la
guerrilla colombiana.
En su alocución, Chávez intentó descalificar las
declaraciones del Subsecretario de Estado norteamericano, Peter Romero, y
los artículos publicados en los medios colombianos, donde se señalan sus
relaciones con la subversión latinoamericana, alegando que todo era una
campaña de la "oligarquía colombiana" y de sectores
estadounidenses que lo querían perjudicar.
Sin embargo, los hechos son los siguientes:
Según un cable de AP, fechado el 30 de mayo de 1995, Chávez
ingresó en esa fecha al Foro de Sao Paulo, organización política creada
por Fidel Castro que agrupa a todos los movimientos subversivos de América
Latina, incluidas las FARC y el ELN.
El 23 de febrero de 1999, a las tres semanas de asumir la
Presidencia, Chávez se declaró "neutral" frente a los
guerrilleros colombianos, ofreciéndoles asilo en Venezuela.
El 17 de noviembre de 1999, Pablo Beltrán, líder del ELN,
aseguró a la televisión venezolana que Chávez y la guerrilla forman parte
del Foro de Sao Paulo y que se reúnen periódicamente.
El 27 de diciembre de 1999, el líder guerrillero Raúl
Reyes dijo que las FARC son "igualitas" a Chávez. Luego, el 21 de
junio del 2000, Reyes dijo a los medios que conoció a Chávez en una reunión
del Foro de Sao Paulo.
El 30 de abril del 2000, las FARC lanzaron un partido político denominado
"Movimiento Bolivariano". Cinco días más
tarde, Chávez manifestó su satisfacción por la creación
del nuevo partido de las FARC.
El 10 de diciembre del 2000, las FARC emitieron un
comunicado titulado "Chávez no está solo", asegurando que le darían
respaldo militar en caso que fuera agredido.
Desde hace diez años, el ex ministro de Energía y Minas,
Alí Rodríguez, forma parte del Consejo Editorial de la revista del Foro de
Sao Paulo, América Libre, donde también está Manuel Marulanda "Tirofijo",
Jefe de las FARC (ver www.rcc.rcc.com.ar/america_libre
y pulsar el botón de "Consejo Editorial"). Alí Rodríguez es
ahora representante de Venezuela ante la OPEP y ostenta el importante cargo
de Secretario General.
El Ministerio de Educación financia la revista Debate
Abierto, que publica en Venezuela los documentos del Foro de Sao Paulo,
donde se le hace propaganda a Chávez y a los grupos guerrilleros
colombianos.
Llama poderosamente la atención que durante las cuatro
horas que duró su alocución, Chávez utilizó los más diversos
calificativos contra la oligarquía colombiana, y no dedicó una sola frase
a denunciar los asesinatos, secuestros, cobros de vacuna, extorsiones, y demás
crímenes que la guerrilla colombiana comete en nuestro territorio. Además
confesó que en Caracas se encuentra un embajador de las FARC realizando
labores de proselitismo político y argumentó que esa no es su culpa,
puesto que llegó a nuestro país en años anteriores.
Como puede verse, no se trata de una campaña orquestada, como alega el
Presidente; son los propios líderes guerrilleros y los hechos
incontrovertibles los que delatan sus relaciones con la subversión
latinoamericana.
Ahora bien, si las FARC le ofrecieron apoyo militar a Chávez
para defenderlo de cualquier agresión, ¿no es natural que él a su vez les
proporcione soldados para la causa?
No es de extrañar, pues, que el Ministerio de Educación haya puesto en
marcha un plan educativo basado en los lineamientos del Foro de Sao Paulo
(que también son los de las FARC); después de todo, la guerrilla necesita
una legión de reclutas –nuevos Che Guevara- para exportar su
"revolución" a todo el Continente. Sólo que esta vez se trata de
tus hijos.
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- 5. ¿QUÉ HACER?
Para derogar el decreto 1.011 y revertir el Proyecto
Educativo Nacional y la nueva resolución para las Comunidades Educativas,
no basta con agotar las vías legales, tal como se está haciendo ya; porque
el Régimen -de corte totalitario- no se atiene siquiera a las normas
constitucionales y legales que ha creado .
No se puede confiar en los Poderes Públicos, puesto que el
proceso político realizado en estos dos años, ha sido para doblegar a los
Poderes y ponerlos al servicio de un solo individuo: Hugo Chávez. Aunque no
sea él quien tome las decisiones finales, sino Fidel Castro. Por tanto, se
hace necesario salir a la calle; pacíficamente, pero con determinación y
firmeza.
Mientras el Gobierno no vea a los ciudadanos protestando en
manifestaciones multitudinarias, cada vez más frecuentes, no revertirá el
proceso de cubanización del país.
Hay que vencer el miedo y la indiferencia. Está en juego
el futuro de nuestros hijos y el de la Patria.
Alejandro Peña Esclusa
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