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El Plan Educativo del Gobierno
¡No dejes que Fidel Castro 
le lave el cerebro a tus hijos!
Por: Alejandro Peña Esclusa

 

El Gobierno está llevando a cabo una estrategia destinada a lavarle el cerebro a nuestros hijos, para que crezcan aceptando sumisamente un régimen comunista en Venezuela, idéntico al de Fidel Castro.
Como paso previo, el Ministerio de Educación está poniendo en práctica un proyecto educativo -inspirado en el modelo comunista cubano- lleno de mentiras, engaños y errores; para así modificar nuestra verdadera historia, cambiar la identidad nacional, y generar en las nuevas generaciones odio y rechazo a la civilización cristiana occidental.
Una vez "reprogramados", nuestros jóvenes serán presa fácil de la guerrilla colombiana -que ya cuenta con embajadores oficiales en nuestro país- y de otros grupos subversivos castristas, que los reclutarán para que combatan en sus filas.
A fin de lograr sus diabólicos fines, el Gobierno busca el control absoluto de la educación, mediante el nombramiento de comisarios políticos y la creación de "asambleas populares" -al estilo cubano- que destituirán a los dirigentes de los planteles educativos y los reemplazarán por funcionarios del Régimen.
La maniobra totalitaria incluye el sometimiento de las instituciones nacionales, como las Fuerzas Armadas, los sindicatos, los gremios, la empresa privada, la Iglesia Católica y los demás credos religiosos.
1. COMISARIOS POLÍTICOS PARA EL CONTROL TOTALITARIO
 
2. LA EDUCACIÓN COMO PROYECTO POLÍTICO E INSTRUMENTO DE LAVADO CEREBRAL
-El PENME: ideología comunista cubana-
 
Las tres variantes más importantes son:
La lucha contra el neoliberalismo
El indigenismo
El rechazo a la tecnología.
 
Presentación del PENME, por parte de Carlos Lanz ideólogo del proyecto
-La lucha contra el neoliberalismo-
-Venezuela: un país de negros e indígenas explotados-
-Concepción marxista de la tecnología-
-Futuro sombrío-
 
3. ¿POR QUÉ EL GOBIERNO SOMETE A LAS INSTITUCIONES?
 
4. UN PLAN EDUCATIVO PARA RECLUTAR GUERRILLEROS
 
5. ¿QUÉ HACER?

 

1. COMISARIOS POLÍTICOS PARA EL CONTROL TOTALITARIO
El Decreto 1.011, aprobado el pasado 4 de octubre, crea un cuerpo de supervisores itinerantes, nombrados a dedo, quienes tendrán la facultad de intervenir los planteles educativos, públicos y privados, y suspender a los miembros de los cuerpos directivos, para ser sustituidos por funcionarios afectos al Régimen.
El decreto establece como único requisito para ser nombrado supervisor el "ser o haber sido docente", eliminando de un solo golpe los requisitos anteriores, es decir: ser docente activo con dedicación a tiempo integral o completo; ganar el concurso correspondiente; aprobar el curso para supervisor y ser cuando menos docente V, categoría que supone al menos 16 años de experiencia. Esto permite al Gobierno nombrar en esos cargos a agentes propios que ejerzan la labor de comisarios políticos e intervengan el sistema educativo para ponerlo al servicio del Régimen, tal como se hace en Cuba y como se pretendió hacer en Nicaragua.
El objetivo de esta operación está claramente establecido en las Propuestas de la nueva resolución para las Comunidades Educativas, elaboradas por Carlos Lanz, coordinador del Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación (PENME): "La formación de una nueva cultura política que garantice la irreversibilidad del proceso revolucionario de la República Bolivariana de Venezuela".
¡Más claro no canta un gallo!
La maniobra se llevará a cabo no sólo a través de los supervisores itinerantes, sino mediante la creación de células parroquiales, integradas por voceros de la comunidad (convenientemente escogidos), que conformarán el "gobierno escolar", en sustitución de la sociedad de padres y representantes y de los directivos naturales de los planteles educativos.
El gobierno escolar, conformado por la "asamblea general" y el "consejo escolar", sustituirá a las escuelas en su misión tradicional de formación, convirtiéndolas en "centros del que hacer comunitario", que en lenguaje marxista significa centros de discusión política. De esta forma, teniendo a los niños como rehenes e informantes, se asegura la sumisión de la ciudadanía al Régimen, tal como ocurre en Cuba.
 
Dado que la maniobra abarca no sólo la educación pública sino la privada, se establece un precedente para intervenir otras áreas del sector privado, llevándonos paulatinamente hacia el comunismo marxista, objetivo final de este gobierno. -La trampa de las tarifas-
No hay que caer en la trampa del Gobierno, cuando justifica su intervención en la docencia privada argumentado hipócritamente que las tarifas son altas. Aunque en algunos casos sea cierto, es una burda maniobra para enfrentar a los padres con los directivos de los planteles, y así evitar que luchen conjuntamente contra la cubanización de Venezuela.
 
Al Gobierno no le interesa mejorar el precio y la calidad de los servicios. Si así fuera, hubiera atendido los asuntos que le competen y que son de urgente resolución, como la reactivación de la economía, el desempleo, la inseguridad galopante, la invasión de terrenos y fincas, las deficiencias en el transporte, el Seguro Social y la propia educación en los planteles públicos.
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2. LA EDUCACIÓN COMO PROYECTO POLÍTICO E INSTRUMENTO DE LAVADO CEREBRAL
El Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación (PENME) (octubre de 1999), coordinado por Carlos Lanz Rodríguez, constituye la prueba más clara y evidente que el Gobierno no quiere mejorar a educación o elevar el nivel cultural y económico de los venezolanos, sino poner en práctica un proyecto político idéntico al de Fidel Castro y lavarle el cerebro a nuestros hijos para que comulguen incondicionalmente con los lineamientos del actual régimen.
 
De entrada, llama la atención que, en lugar de apuntar hacia las metas más elevadas del conocimiento humano y presentar un proyecto ambicioso y optimista, el texto esté repleto de críticas feroces al pasado, expresiones llenas de resentimiento, esquemas retrógrados de lucha de clases, rechazo a la cultura clásica universal, e incluso racismo contra los blancos.
 
En segundo lugar, resulta escandaloso que un Proyecto Educativo de 71 páginas, dedique 29 páginas a presentar como su principal objetivo consolidar un proyecto político, de errada orientación economicista, y no incluya siquiera un párrafo donde se plantee como reto la búsqueda de la excelencia, alcanzar los máximos niveles culturales y científicos, o hacer de Venezuela una nación próspera e industrializada.
 
-El PENME: ideología comunista cubana-
Para conocer la ideología del régimen comunista de Fidel Castro y constatar la similitud que tiene con el plan educativo del Gobierno, basta leer los documentos del Foro de Sao Paulo (1) y compararlos con el Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación.
 
El Foro de Sao Paulo (FSP), es una organización política izquierdista latinoamericana creada por Fidel Castro en 1990, y de la cual forman parte, entre otros, el Partido Comunista de Cuba, las FARC, el ELN y el propio Hugo Chávez. El FSP produce periódicamente documentos explicativos de la ideología cubana. Estos documentos aparecen publicados en la revista del FSP, América Libre, y en las páginas electrónicas vinculadas a esa organización.
 
Dado que el comunismo quedó desprestigiado con el derrumbe del Muro de Berlín, por el estrepitoso fracaso económico y social que sufrió en aquellos países donde fue aplicado, Fidel Castro y sus amigos del Foro de Sao Paulo decidieron adoptar algunas variantes del mismo proyecto para disfrazarlo y lanzar su resurgimiento en Hispanoamérica.
 
Las tres variantes más importantes son:
La lucha contra el neoliberalismo, a fin de agrupar a todos aquellos –comunistas o no- que se sientan víctimas de las injusticias del sistema capitalista internacional, no para resolverles sus problemas, puesto que el Foro de Sao Paulo jamás presenta propuestas válidas, sino para utilizarlos como carne de cañón en la consecución de sus mezquinos intereses.
 
De paso, la presunta lucha contra el neoliberalismo es solo verbal, porque el Foro de Sao Paulo pacta con el capital especulativo internacional -e incluso se subordina a él- para acabar con el empresario privado nacional, considerado como enemigo acérrimo.
 
Por eso, una vez en el poder, los del FSP no revierten las políticas neoliberales que tanto critican, como la apertura indiscriminada, la importación desmedida, las altas tasas de interés y el cobro de impuestos retardadores de la economía (IVA). Primero esperan a que las recetas recesivas del neoliberalismo surtan su efecto destructivo en la industria privada nacional y en la industria extranjera radicada en el país, para luego -ya eliminada toda resistencia- implementar de lleno el modelo marxista-leninista. Les tiene sin cuidado que el capital especulativo transnacional se apodere de la economía nacional; puesto que a éste no le importa lo que ocurra internamente, siempre que pueda lucrarse.
 
El indigenismo o la supuesta lucha por los derechos de los indígenas, no porque éstos les interesen, sino para encubrir y justificar así la actividad guerrillera (zapatistas mexicanos); y para promover el odio racial, la división y la lucha de clases.
 
El indigenismo se presta, además, para balcanizar el territorio nacional, subdividiéndolo en republiquetas, bajo el falso argumento que las zonas ocupadas por las tribus indígenas –y por la guerrilla- son propias y no del Estado Nacional. De esta forma se obstaculiza y hasta se impide el control del Estado sobre esos territorios, para beneficio del narcotráfico y la subversión.
 
El rechazo a la tecnología. Los del Foro de Sao Paulo alegan, falsamente, que la tecnología es nociva, "transculturizante" y un instrumento al servicio de los poderosos. Esto les permite coaccionar a los pueblos; mantenerlos postrados en la ignorancia, en el subdesarrollo y en el engaño; e imbuir en las nuevas generaciones las falsas premisas del marxismo-leninismo
 
Pues bien, en lugar de presentar un plan orientado a mejorar la educación venezolana, el PENME está basado justamente en los planteamientos arriba expuestos, que nada tienen que ver con el desarrollo educativo del país. Esto no es de extrañar, puesto que el Convenio Integral de Cooperación entre Cuba y Venezuela, firmado el 30 de octubre del 2000, contempla, a cambio de petróleo, la asesoría de Cuba "en la cantidad y especialidades que Venezuela solicite... para contribuir al perfeccionamiento de los sistemas de enseñanza" (2).
 
-La lucha contra el neoliberalismo-
En la presentación del PENME, Carlos Lanz pregunta: "¿Puede hablarse de un proyecto de sociedad y de país, sin referirnos a las relaciones de explotación, opresión o dominio clasista, étnico o nacional?" (pág. 6).
 
A partir de esa interrogante, el documento no cesa de plantear un proyecto político cuyo objetivo es "enfrentar las políticas neoliberales" (Pág.64), pero sin presentar soluciones.
 
El capítulo I alega que "bajo el imperio del lucro y la ganancia, la economía mundial dominada por el capital transnacional se globaliza e internacionaliza en una manera creciente, aboliendo las barreras de los mercados nacionales en el afán por vender mercancías que se han quedado frías u obtener materia prima y mano de obra barata" (págs. 13 y 14). El resto del capítulo está dedicado a criticar destructivamente el sistema capitalista, sin distinguir entre las bondades del capitalismo industrial tradicional y las tergiversaciones del capitalismo financiero especulativo; dejando como única salida el marxismo.
 
Los términos utilizados en el PENME, que nada tienen que ver con la docencia, sino con un proceso de lavado cerebral, son: el "saqueo de las naciones", la "exclusión social", el "avasallamiento de los pueblos y naciones débiles", la "obtención de la máxima ganancia", la "explotación en el trabajo", la "conquista de nuevos mercados", la "utilización del gasto público para generar una demanda agregada", el "incremento de la velocidad de circulación de las mercancías", la "obsolescencia física o valorativa de bienes y servicios", la "terciarización de las manufacturas", la "subutilización de la capacidad instalada", etc.
 
Si bien es cierto que existen errores e injusticias en el actual sistema capitalista liberal –prueba de ello es el inaceptable 80 por ciento de venezolanos que vive en condiciones de pobreza- al Gobierno no le interesa corregirlos. Durante dos años de bonanza petrolera, nada ha hecho por reactivar la economía, generar empleo y crear riqueza. Sólo se ha dedicado a obtener el control total de las instituciones, ensalzar al dictador Fidel Castro y vincularse a la guerrilla colombiana. 
 
La llamada "mocha" o "sobremarcha" y otros adjetivos utilizados por el Gobierno son pura propaganda, basada en viles mentiras.
 
El Ministerio de Educación sabe bien que no está en sus manos solucionar los problemas económicos del país, ni es su competencia. Así que plantear estos temas en el PENME sólo puede tener objetivos políticos, como reclutar incautos criticando el neoliberalismo y generar en los jóvenes odio y rechazo radicales a la civilización occidental, a fin de justificar la implantación de un sistema de signo comunista, tal como se hizo en Cuba.
 
-Venezuela: un país de negros e indígenas explotados-
En la página 19, el PENME rechaza "las prédicas y prácticas eurocentristas" por ser "negadoras de la resistencia indígena y afroamericana" . Y más adelante, en la página 33, se lee: "sin caer en el etnocentrismo, se postula el reconocimiento y la defensa del pueblo venezolano, en sus raíces indoafroamericana... siendo la construcción de la identidad nacional un proceso de resistencia cultural". En la página 40, llega al ridículo extremo de plantear la necesidad de "enfrentar el fenómeno de la vergüenza étnica".
 
De esta forma, el PENME pretende modificar nuestra identidad nacional, presentándonos no como somos: un país orgulloso, abierto al mundo, con una admirable mezcla racial y cultural, exenta de racismo, partícipe de la civilización, capaz de generar científicos prestigiosos, músicos virtuosos o profesionales capacitados; sino como una nación avergonzada, compuesta por negros e indios –y por tanto explotados-, que construye su identidad nacional resistiendo culturalmente. ¿Resistiendo a quién, si no al blanco europeo y a su cultura, que no aparecen en ningún lado de la ecuación?
 
De un solo brochazo, el PENME pretende borrar de la historia el gigantesco aporte de España que, pese a los errores cometidos, nos trajo la cristiandad, el idioma, y la cultura universal. 
 
También pretende ignorar la benéfica influencia europea en nuestro país, en la música, la literatura y la ciencia; así como la inmigración italiana, portuguesa, alemana y española, que tanto bien le ha hecho a esta nación. Esto se llama racismo y xenofobia.
 
El Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación insiste más adelante en su tesis atrasada y racista. En el capítulo VI, se coloca como primer punto del nuevo currículo "la atención de los sectores rurales, fronterizos e indígenas, estableciendo mecanismos de intercambio educativo interculturales para revalorizar la cultura étnica a través de la modalidad de educación intercultural bilingüe para los pueblos, que garantice la preservación del patrimonio regional y que éstos diseñen sus propios planes y programas acorde con el plan nacional" (pág. 52).
 
Ningún venezolano en su sano juicio se opone a la mejora de las condiciones de vida de nuestros hermanos indígenas, así como a la preservación de sus valores, pero ¿cómo puede ser ése el primer punto de un plan curricular?
 
Si nuestra población indígena es tan reducida, ¿por qué dar semejante prioridad a "revalorizar la cultura étnica", en lugar el plantear un ambicioso proyecto de desarrollo científico y cultural que abarque a todos los sectores nacionales, incluido el indígena?
 
Evidentemente, el Gobierno, siguiendo los lineamientos de Cuba, pretende lavarle el cerebro a nuestros jóvenes, tergiversando la historia y cambiando nuestra identidad nacional, a fin de imponer a los venezolanos un proyecto político marxista-leninista, que justifique la lucha contra el mundo desarrollado y la alianza con gobiernos retrógrados, como el de Fidel Castro, y con grupos subversivos, como las FARC.
 
Una vez "reprogramados", los jóvenes se convierten en instrumentos fácilmente manipulables por el Gobierno, que los induce a realizar acciones en favor del "interés supremo de la revolución", por muy deleznables que éstas sean, como traicionar a sus propios padres o combatir en las filas de la guerrilla colombiana.
 
-Concepción marxista de la tecnología-
Para cualquier venezolano medianamente preparado, resulta evidente que la única manera de superar el subdesarrollo y emprender el camino definitivo hacia la industrialización del país (es decir, llevar a cabo la verdadera revolución), consiste en incorporar los más avanzados conceptos científicos y tecnológicos, y transmitirlos a la ciudadanía a través de la educación y de su aplicación en los procesos productivos de la industria nacional.
 
Sin embargo, éste no es el punto de vista del Proyecto Educativo Nacional del Ministerio de Educación. Según el PENME (y según el Foro de Sao Paulo), el desarrollo científico y tecnológico no constituye un fin en sí mismo, ni es necesariamente benéfico, sino un instrumento de los poderosos para lucrarse y dominar.
 
"Lo primero que tenemos que establecer", se lee en la página 15 del PENME, "es que no existe ciencia y tecnología neutral. En la sociedad actual el desarrollo de la ciencia y la tecnología está íntimamente asociado al lucro, acumulación de capital u obtención de ganancia. El desarrollo científico-técnico es inducido y monitoreado por el comportamiento de la tasa de ganancia. La Investigación y Desarrollo de cualquier empresa están asociados a la rentabilidad".
 
El PENME añade que la ciencia y la tecnología da la posibilidad, a quienes las controlan, de acelerar la velocidad de circulación de sus mercancías y, por ende, obtener "una ventaja competitiva que permite destruir, asociar o fusionar los capitales que no poseen tales ventajas, arruinando sobre todo a los medianos y pequeños productores" (pág. 16). Encima, el PENME asegura que existe un "crecimiento del desempleo por el empleo de tecnologías ahorradoras de mano de obra" (pág. 15).
 
¡Nada más falso y atrasado!
 
En primer lugar, es cierto que la tecnología aumenta los rendimientos económicos, porque, como ya lo explicaba G. W. Leibniz, pensador cristiano del siglo XVII, con el uso de las máquinas "un hombre puede hacer el trabajo de cien". Pero eso no es malo; al contrario, permite aumentar la productividad, mejorar la calidad de los productos e incrementar los sueldos. También es cierto que muchas veces la ciencia y la tecnología se han usado de forma egoísta y destructiva, pero eso no descalifica el avance científico. No se puede culpar al instrumento por el mal uso que eventualmente puedan darle sus propietarios.
 
En segundo lugar, la ciencia y la tecnología no destruyen las pequeñas y medianas empresas, todo lo contrario, les dan vida y sustento, porque éstas surgen y crecen al amparo de las grandes empresas que invierten ingentes recursos en maquinaria y tecnología. A su vez, las pequeñas y medianas empresas constituyen un apoyo fundamental para las grandes, sin las cuales éstas simplemente no podrían operar. Es una simbiosis. De esto puede dar fe cualquier empresario. 
 
Pero lamentablemente, muchos de los teóricos marxistas del gobierno y de los técnicos cubanos que los asesoran, jamás han trabajado en la industria privada.
 
Y en tercer lugar, pese a lo que comúnmente se cree, la tecnología no elimina mano de obra, puesto que la fabricación de las máquinas abre muchas más fuentes de empleo de las que desplaza. Esto no se capta adecuadamente en nuestros países porque, por
lo general, la maquinaria es importada. Pero si fabricásemos nuestras propias máquinas, como debería ser, observaríamos un notable aumento del empleo al incorporar tecnología.
 
-Futuro sombrío-
Según estos esquemas, no nos queda otro remedio que conformarnos con el subdesarrollo, considerándolo intrínseco a nuestra condición; limitarnos a defender nuestros valores étnicos; y dedicarnos a criticar a los "poderosos", culpándolos de nuestros males.
 
En cuanto a lo económico, el PENME cierra cualquier aspiración a convertirnos en una potencia industrial, al proponer una economía "sustentable", basada en lo pequeño ("microempresas", industria "artesanal", "cooperativas"), igual al atrasado modelo marxista-leninista cubano.
 
Sin embargo, sí existen alternativas distintas. En anteriores documentos, hemos explicado a nuestros lectores cómo Estados Unidos, Alemania y Japón se convirtieron en países industrializados, y hemos propuesto seguir en Venezuela el mismo camino que esas naciones transitaron, que consiste en llevar a cabo un programa basado en la construcción de grandes obras de infraestructura -multiplicadoras de la productividad- y de una planta industrial de bienes de capital, con alto contenido científico y tecnológico. Para lograrlo, Venezuela ya cuenta más de un millón de profesionales y técnicos universitarios, y con una planta educativa capaz de graduar muchos más.
 
En este sentido, proponemos un debate nacional, orientado a superar los errores pasados de la educación, desarrollar las máximas potencialidades de cada venezolano, y así construir juntos un futuro próspero y hermoso
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3. ¿POR QUÉ EL GOBIERNO SOMETE A LAS INSTITUCIONES?

Tal como quedó explicado en las páginas anteriores, el Gobierno pretende imponer un modelo contrario a nuestra identidad nacional, a fin de establecer un sistema de gobierno comunista y crear vínculos permanentes con el castrismo cubano, la guerrilla colombiana, y demás organizaciones del Foro de Sao Paulo. Para lograrlo, el Gobierno debe antes someter o destruir a las instituciones que se oponen a este modelo, como las Fuerzas Armadas, los sindicatos, los gremios, la empresa privada, la Iglesia Católica y los demás credos religiosos.

El Gobierno destruye a las FAN asignándole funciones que no les competen, como la administración del Plan Bolívar 2000 (que, además, las corrompe), y convirtiéndolas en un partido político a su servicio. Los sindicatos ya han sido duramente golpeados con el referéndum de diciembre pasado y ahora se pretende sustituirlos con una central obrera oficialista. Los gremios deben mirarse en el espejo de los médicos y los educadores, que el Gobierno quiere reemplazar con profesionales cubanos, de menor capacitación y experiencia, pero entrenados en promover la "revolución". La empresa privada ha sido estrangulada con un programa recesivo y destructor; y el Gobierno desplaza crecientemente al empresariado independiente para favorecer solamente a aquellos que demuestren su adhesión al Régimen. Ahora faltan la Iglesia Católica y las otras religiones que condenan el totalitarismo ateo, como por ejemplo la hebrea y la protestante, por mencionar sólo dos casos.

La fe católica es diametralmente opuesta al marxismo-leninismo. Por eso, el fundador del Partido Comunista italiano, Antonio Gramsci, decía que el triunfo del marxismo no sería posible hasta tanto no se destruyera el cristianismo.

Para lograr sus fines, Gramsci propuso en los años veinte tomar por asalto la cultura, en todas su manifestaciones, a fin de promover en la población el materialismo ateo, como paso previo para acabar con la cultura cristiana. En este contexto, una de las metas del comunismo ha sido –y es- la eliminación de la educación católica.

Una de las técnicas utilizadas por el comunismo en la actualidad es dividir a la Iglesia, atacando y desprestigiando a la jerarquía (identificándola con el estatus) y manipulando las comunidades de base (ofreciéndoles la "revolución" y la "liberación"). Es la lucha de clases llevada a lo interno de la Iglesia.

Esto explica los ataques del Gobierno al Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, así como su actual enjuiciamiento. También explica la intención de crear una "Iglesia Católica Venezolana", sumisa al Gobierno y enfrentada a Roma
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4. UN PLAN EDUCATIVO PARA RECLUTAR GUERRILLEROS
El 7 de diciembre pasado, el Presidente ofreció una rueda de prensa para responder a los numerosos informes que lo vinculan a la guerrilla colombiana.
 
En su alocución, Chávez intentó descalificar las declaraciones del Subsecretario de Estado norteamericano, Peter Romero, y los artículos publicados en los medios colombianos, donde se señalan sus relaciones con la subversión latinoamericana, alegando que todo era una campaña de la "oligarquía colombiana" y de sectores estadounidenses que lo querían perjudicar.
Sin embargo, los hechos son los siguientes:
 
Según un cable de AP, fechado el 30 de mayo de 1995, Chávez ingresó en esa fecha al Foro de Sao Paulo, organización política creada por Fidel Castro que agrupa a todos los movimientos subversivos de América Latina, incluidas las FARC y el ELN.
 
El 23 de febrero de 1999, a las tres semanas de asumir la Presidencia, Chávez se declaró "neutral" frente a los guerrilleros colombianos, ofreciéndoles asilo en Venezuela.
 
El 17 de noviembre de 1999, Pablo Beltrán, líder del ELN, aseguró a la televisión venezolana que Chávez y la guerrilla forman parte del Foro de Sao Paulo y que se reúnen periódicamente.
El 27 de diciembre de 1999, el líder guerrillero Raúl Reyes dijo que las FARC son "igualitas" a Chávez. Luego, el 21 de junio del 2000, Reyes dijo a los medios que conoció a Chávez en una reunión del Foro de Sao Paulo.
 
El 30 de abril del 2000, las FARC lanzaron un partido político denominado "Movimiento Bolivariano". Cinco días más tarde, Chávez manifestó su satisfacción por la creación del nuevo partido de las FARC.
 
El 10 de diciembre del 2000, las FARC emitieron un comunicado titulado "Chávez no está solo", asegurando que le darían respaldo militar en caso que fuera agredido.
 
Desde hace diez años, el ex ministro de Energía y Minas, Alí Rodríguez, forma parte del Consejo Editorial de la revista del Foro de Sao Paulo, América Libre, donde también está Manuel Marulanda "Tirofijo", Jefe de las FARC (ver www.rcc.rcc.com.ar/america_libre y pulsar el botón de "Consejo Editorial"). Alí Rodríguez es ahora representante de Venezuela ante la OPEP y ostenta el importante cargo de Secretario General.
 
El Ministerio de Educación financia la revista Debate Abierto, que publica en Venezuela los documentos del Foro de Sao Paulo, donde se le hace propaganda a Chávez y a los grupos guerrilleros colombianos.
 
Llama poderosamente la atención que durante las cuatro horas que duró su alocución, Chávez utilizó los más diversos calificativos contra la oligarquía colombiana, y no dedicó una sola frase a denunciar los asesinatos, secuestros, cobros de vacuna, extorsiones, y demás crímenes que la guerrilla colombiana comete en nuestro territorio. Además confesó que en Caracas se encuentra un embajador de las FARC realizando labores de proselitismo político y argumentó que esa no es su culpa, puesto que llegó a nuestro país en años anteriores.
 
Como puede verse, no se trata de una campaña orquestada, como alega el Presidente; son los propios líderes guerrilleros y los hechos incontrovertibles los que delatan sus relaciones con la subversión latinoamericana.
 
Ahora bien, si las FARC le ofrecieron apoyo militar a Chávez para defenderlo de cualquier agresión, ¿no es natural que él a su vez les proporcione soldados para la causa?
No es de extrañar, pues, que el Ministerio de Educación haya puesto en marcha un plan educativo basado en los lineamientos del Foro de Sao Paulo (que también son los de las FARC); después de todo, la guerrilla necesita una legión de reclutas –nuevos Che Guevara- para exportar su "revolución" a todo el Continente. Sólo que esta vez se trata de tus hijos.
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5. ¿QUÉ HACER?
 
Para derogar el decreto 1.011 y revertir el Proyecto Educativo Nacional y la nueva resolución para las Comunidades Educativas, no basta con agotar las vías legales, tal como se está haciendo ya; porque el Régimen -de corte totalitario- no se atiene siquiera a las normas constitucionales y legales que ha creado .
 
No se puede confiar en los Poderes Públicos, puesto que el proceso político realizado en estos dos años, ha sido para doblegar a los Poderes y ponerlos al servicio de un solo individuo: Hugo Chávez. Aunque no sea él quien tome las decisiones finales, sino Fidel Castro. Por tanto, se hace necesario salir a la calle; pacíficamente, pero con determinación y firmeza.
 
Mientras el Gobierno no vea a los ciudadanos protestando en manifestaciones multitudinarias, cada vez más frecuentes, no revertirá el proceso de cubanización del país.
Hay que vencer el miedo y la indiferencia. Está en juego el futuro de nuestros hijos y el de la Patria.
 
Alejandro Peña Esclusa
Correo electrónico: plv@internet.ve
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Lea el Texto del Convenio Educativo con Cuba
 
Chávez mintió ayer. 
Sí está con la guerrilla
 
"Aquí se avecina 
una guerra civil"
Peña Esclusa dice...
Foro de Sao Paulo quiere guerra entre 
Colombia y Venezuela
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