"Yo
creo que PDVSA se parece en su filosofía, en su formación, en su
estructura, al área militar... así lo creo. Siempre hemos hecho esa
comparación... Yo tengo una formación parecida, meritocrática, y así
debe ser... La meritocracia debe mantenerse como un capital... hay que
conservarlo... Una empresa como PDVSA, que ahí marcha a paso pujante, y
estoy seguro que de aquí en adelante, a paso mucho más firme, mucho más
integrada en sí misma, donde la meritocracia en verdad sea un valor
fundamental, con una gran capacidad científico - técnico. Yo en eso estoy
comprometido..." (*)
Esas
palabras, pronunciadas el pasado 29 de abril de 1999, teniendo como
escenario el auditórium del piso 1º de PDVSA Libertador, quizás deben
orientar los pasos de quienes hoy embisten contra nuestra principal
industria nacional. Deben constituir el espejo en el cual mirarse. Fueron
pronunciadas por el Presidente de la República.
Desde
su fundación hace ya 25 años, PDVSA ha sido un estándar de excelencia. No
sólo en la calidad de sus productos sino, tanto más relevante aún, en la
calidad de su gestión. Sin duda, muchas cosas deben ser revisadas y
atendidas en esta gigantesca empresa venezolana, de manera tal de asegurar
que siempre se distinga por su capacidad para liderar en una industria tan
competitiva mundialmente como es la energética. Pero pocas empresas
estatales han logrado aglutinar gente de tanto valor, capacidad y
competencia como los que conforman las nóminas ejecutiva, mayor y
contractual de nuestra principal industria nacional. Acaso allí resida el
inmenso valor agregado de PDVSA: en su gente.
La
gente de PDVSA, la gente de la "Industria" - como se le suele
llamar - ha elevado su voz de alerta. Decisiones equivocadas, tomadas en
escenarios extra muros de manera arbitraria e inconsulta, han generado una
protesta abierta y categórica. La gente de PDVSA esgrime argumentos de
peso, no simples opiniones lanzadas al viento, no meros y superficiales
lamentos. Si esas voces no son escuchadas, el país estará desoyendo
precisamente a quienes día tras día hacen de nuestra PDVSA una empresa de
excelencia. No escuchar puede ocasionar daños incalculables e irreparables
a una organización fundamentada en el buen hacer.
Por
este medio, hacemos explícita nuestra preocupación ante lo que como
ciudadanos sentimos ha sido un imperdonable y virulento ataque a nuestra
primera industria nacional, y en el cual se ha evidenciado un profundo
irrespeto a la visión, misión y valores de una corporación que es ejemplo
mundial de calidad de gestión. La meritocracia no es una entelequia. Está
incrustada en la piel de la empresa, en su código genético, en su quehacer
cotidiano. La meritocracia es un asunto de convicciones y principios, no de
movimientos tácticos que responden a intereses políticos que bien pueden
pasar a la historia como una página más. PDVSA no es una empresa
transitoria.
Lo
hemos expresado con anterioridad y lo reiteramos hoy: es necesario que el
Gobierno entienda que existe sólo porque la sociedad y los individuos que
la integran así lo permiten y así lo desean. Jamás el Estado o el
Gobierno pueden estar por encima de la Sociedad y los Ciudadanos. Si en el
Palacio de Miraflores y los ministerios no comprenden ese principio, la
gestión gubernamental nunca responderá a las expectativas de los
propietarios de la Nación, quienes son y serán siempre los ciudadanos.
Así
las cosas, nosotros, integrantes de más de 20 organizaciones de la sociedad
civil exigimos al Ejecutivo Nacional revisar su proceder, y evitar el camino
de la destrucción. Instamos a los diputados ante la Asamblea Nacional a
tomar cartas en el asunto, a entender que el problema de PDVSA es de máxima
prioridad para el país que representan, y a ejercer con prontitud y
fortaleza su papel de legisladores, contralores de la gestión pública, árbitros
de la diatriba y foro político. Así mismo, llamamos a los ciudadanos a
estar alertas, a convertirse en atentos centinelas, a estar prestos a
defender lo que pertenece a esta Nación que conformamos. Venezuela
necesita una PDVSA fuerte, sólida, dirigida por los mejores profesionales
expertos en el área. Venezuela necesita una industria nergética moderna,
abierta, en sintonía con la realidad nacional, talentosa, progresista,
desarrollada, meritocrática, altamente competitiva, que exhiba liderazgo
mundial, como es el deseo y la válida y legítima aspiración de todos los
venezolanos.
"Creo
en ustedes, trabajadores petroleros". (*) Hacemos nuestra esa frase
original del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, dicha en
PDVSA Libertador el 29 de abril de 1999. Creemos en PDVSA, en su gente, en
su competencia científica, tecnológica y gerencial. Sabemos que está
preparada para confrontar los retos que depara el futuro, esos retos que la
convertirán en una empresa aún mejor, más democrática, más productiva,
más competitiva, más eficaz y eficiente, para mayor orgullo y satisfacción
de la Nación venezolana.
Es
de sabios reflexionar y enmendar errores. Quizás para hacerlo será bueno
que quienes están tomando decisiones recurran a aquellos pensamientos que
fueron el producto de reflexión profunda de, precisamente, la gente de
PDVSA. Leer dentro de la empresa, en su historia, en sus sueños, en sus
aspiraciones, en sus metas. Evitar el camino de la conflictividad
innecesaria, tomar la senda de la sapiencia, y no de la intolerancia y la
imposición.
Entender,
respetar y defender a PDVSA debe ser la consigna de nuestra Nación. Es
momento para comprender, al fin y de una vez por todas, que PDVSA somos
todos.
Caracas,
15 de marzo de 2002
Suscriben
este pronunciamiento:
Alianza
por la Libertad, Asamblea de
Ciudadanos, Asamblea de
Ciudadanos Aragua, Asamblea de
Ciudadanos Nva. Esparta, Asamblea de
Ciudadanos Zulia, Asamblea de
Educación, Asociación
ProCatia, Centro Democrático, Centro de
Servicio de Acción Popular, Ciudadanía
Activa, Comité de
Resistencia Civil, Control
Ciudadano, Coordinadora Democrática de Acción Cívica, Democracia
Permanente, El Gusano de Luz, Foro Demócrata
Cristiano, Frente
Institucional Militar, Fuerza
Solidaria, Fundación
Siglo y Compromiso, Juez de Paz, Movimiento
1011, Mujeres
Democráticas Unidas, Mujeres
Organizadas Unidas por Venezuela, Mujeres por
la Libertad, Mujeres por
Venezuela, Queremos
Elegir, Red de
Veedores, Sinergia, Unión por
Vivienda, Visión
Emergente, "Mujeres del Tercer Milenio" Web Magazine
(*
Cita textual tomada de "PDVSA al Día", edición del 15 de mayo de
1999)