pasanlosanos
 
por Angélica Mora
desde Washington
SEGUN PASAN LOS AÑOS...
Mayo 13, 2002
La canción "Según pasan los Años" podría ser el tema melódico principal para acompañar las escenas que se desarrollan estos días en un tribunal de Connecticut donde se juzga a Michael C. Skakel, sobrino de Ethel Kennedy. El caso tiene todos los elementos para transformarse en primera plana de la noticia: lo protagoniza una persona con un apellido famoso, hay una enorme fortuna por medio, hay drogas... y misterio.
26 años, seis meses y 8 días han pasado desde que Martha Moxley, de 15 años, fue asesinada a golpes en los jardines de su mansión en Belle Haven, un exclusivo barrio en la pequeña ciudad de Greenwich, Connecticut.

Su amigo y vecino Michael esta siendo juzgado por ese crimen y ambos, los abogados defensores y los fiscales, cuentan en que el tiempo transcurrido juegue positivamente en este caso. A favor del acusado esta el tiempo que ha pasado. Parte de la evidencia se ha perdido. 
Muchos testigos han muerto y los que aún están vivos pueden no recordar con tanta claridad lo ocurrido el 30 de octubre de 1975. En esa noche todo Estados Unidos estaba de fiesta celebrando Halloween, la fiesta de brujas, donde muchos se disfrazan y donde los niños piden dulces de puerta en puerta. Los festejos y la algarabía de esa noche especial ahogó los gritos de la joven que también había salido a celebrar con los amigos.
Lo que pasó es un misterio y sólo las declaraciones de un grupo de estudiantes, décadas después de la tragedia, hizo que el caso se abriera nuevamente. Esta vez con posibles pruebas en contra de Michael, quien tenia también 15 años cuando se cometió el crimen. Hoy es un individuo de 41 años, a quien el hecho de estar ligado al apellido Kennedy puede serle un factor a favor o en contra.

(A la izquierda, una niña a la cual se le arrancó su derecho a vivir. A la derecha, el presunto asesino, un hombre adulto que quizá, de resultar culpable, pague por su crimen)

Segun The New York Times, Gregory Coleman, un ex compañero de estudios quien falleció hace algunos años  de una sobredosis de drogas, testificó ante la policía y los fiscales que Skakel confesó el crimen y dijo "voy a salir impune de un asesinato. Soy un Kennedy". Pero Coleman admitió ante los tribunales que uso heroína poco antes de testificar contra Michael frente a un gran jurado. Hoy un juez tendrá que ver si esta deposición puede ser introducida o no por los fiscales.

El caso es complicado. Hay una niñera que está en la lista de testigos tanto de la defensa como de la fiscalía. Está también el policía que investigó el crimen y que hoy está contratado por la familia de la victima. Y hay otros sospechosos que posiblemente pueden haber ejecutado el asesinato. Uno es uno de los tutores de los Skakel. Incluso Thomas, un hermano mayor de Michael es otro de los posibles sospechosos.
 
La prueba más contundente en contra de Michael, además de las declaraciones de Coleman: La parte acusadora dice que Martha fue muerta a golpes con un palo de golf que había pertenecido a la familia Skakel. Asimismo, varios testigos dirán durante el juicio que Michael estuvo cerca del lugar del crimen y que estaba enamorado de la muchacha. Otra complicación para la justicia fue la calificación por edad del acusado. Cuando se cometió el crimen Michael tenia también 15 años, lo que lo colocaría para ser juzgado como menor. Sin embargo el juez dictaminó que se le juzgue como adulto. 

Los abogados defensores están apelando sobre éste y otros puntos. El caso se presenta especial porque reúne todos los elementos del sensacionalismo: un nombre famoso, sexo, drogas, dinero...y suspenso. Como una buena novela de misterio, el quién es el culpable flota en el tiempo, que a su vez ha jugado un papel importante en toda la trama.

Michael C. Skakel a los 15 años

Dorothy Moxley
Una Madre clama justicia

Martha Moxley, a los 15 años

Mayo 13, 2002
Washington, DC
angelicamorabeals@yahoo.com
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