octubre2000
Octubre de 2000
Mientras celebramos cándidamente la maravilla 
que resultan estas nuevas tecnologías, junto con ellas,
se comienza a construir una peligrosa hegemonía
de parte y a través de los Medios de Comunicación Electrónicos
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Muchos son los estudiosos de la comunicación que opinan que después del surgimiento de la radio, allá por la década del  30 y de la televisión en la década de los años 50, en todo el mundo, y en especial en Latinoamérica el papel de los medios de comunicación electrónicos, no es otro que constituirse en instituciones estratégicas, claves  para el desarrollo político de sociedades contemporáneas. Partiendo de esto, con propiedad puede afirmarse que los núcleos o grupos de mayor potencial socializador para liderizar a un país, no son hoy las instituciones ideológicas partidistas, escolares o  religiosas. No, los núcleos o grupos de mayor potencial socializador para liderizar a un país, están ahora constituidos por los  que controlan los medios electrónicos de transmisión colectiva, en especial la televisión y la radio, y de un tiempo para acá -con aumento progresivo día a día - las nuevas tecnologías de la comunicación, como la Internet,  la WWW, o sea  la World Wide Web y las Video transmisiones.
 
Así, con el rápido desarrollo y perfeccionamiento tecnológico que alcanzan todos los canales electrónicos en el mundo, hoy no sólo se genera  a través de estos medios  un espacio de entretenimiento o de información pública, también, ellos poseen un Sistema Nervioso propio, poseedor de pensamiento, cultura, ideología, intereses y poder,  capaz de transformar el interior de la estructura de cualquier  sociedad civil tradicional. Por esto, se hace menester tener conciencia clara de que el ciudadano del siglo XXI, ha ingresado a una nueva era cultural, la cual modifica y modificará aún más todo el esqueleto y la organización de los aparatos de hegemonía política, social y económica convencionales,  colocando a los medios de comunicación más avanzados, en el rol de controladores absolutos de cualquier proceso de socialización. 
Esto -y es cuestión de observar la realidad- basado en el surgimiento y funcionamiento de los medios de información colectivos de cualquier país, está generando un gran desplazamiento de los hasta ahora tradicionales y conocidos centros hegemónicos de poder, y ellos -otrora omnipresentes, se desplazan o son desplazados  hacia el ejercicio de funciones secundarias, y dejan de ser rectores de la sociedad civil.
Ahora bien, a pesar de esto que algunos estudiosos de la Comunicación han dado a llamar el “corrimiento ideológico”, lo más trascendente sería el fenómeno estructural que estamos presenciando y que muchas veces no captamos en toda su verdadera magnitud, con la presencia de los Medios de Comunicación transformando radicalmente el interior del esqueleto funcional y la propia dinámica de la sociedad civil.
Hoy, debemos observar que tenemos frente a nosotros un hecho claro: antes de este crecimiento desmesurado e incontrolado de los medios de comunicación la esfera cultural de casi todas las sociedades, se sustentaba en una fuerte  infraestructura material de producción, circulación y propagación de las ideologías, basada tal realidad y costumbre, en procedimientos mecánicos y grupales de creación y modelación de la cultura. Esta infraestructura resultó de gran eficiencia para darle vida a una red de entes productores y distribuidores de los significados, logrando cómoda y rutinariamente mantener adecuadamente cohesionada la orientación  de la opinión pública  dentro de lo que podemos definir como la acción hegemónica. La conciencia colectiva, ha sido penetrada por estos nuevos mediadores tecnológicos de formación de Opinión Pública que han ido -en estrategia perfecta- tomando plazas: En primer lugar,  los centros urbanos y en segunda fase, las zonas rurales. No hay porqué alarmarse frente a este hecho ya irreversible e infrenable. Lo que hay es que conocer que al introducir estas modernas tecnologías productoras e inseminadoras de  símbolos  dentro de  las diferentes áreas culturales, sociales, políticas y económicas de cualquier país, esto hará que convulsione la estructura y organización de los viejos aparatos de hegemonía existentes.
Por lo tanto hay que conocer y convivir con el nuevo poder que  los medios de comunicación poseen, poder que está revolucionando sistemáticamente el basamento cultural y los elementos que tradicionalmente formaron el andamiaje en el cual se soportó el conjunto institucional de la sociedad civil, y comprender para luego poder controlar la naciente realidad, esa que desde hace algunos años viene insertando gradualmente una nueva base tecnológica, en casi su totalidad,  de carácter electrónico, y que ya supera con comprobada  perfección, los viejos aparatos de hegemonía del poder.

Lo antes señalado no tiene la misma connotación, ni es factible de análisis y mucho menos de control civil, en los regímenes dictatoriales o totalitarios.
Igualmente se debe tener en cuenta que en el resurgimiento de una nueva forma de caudillismo en América Latina esta posibilidad tecnológica, es y será vilmente manipulada por el caudillo de turno cuyo único y primordial objetivo es la permanencia en el poder, no importa el precio que esto cueste a sus pueblos. Ese mismo resurgimiento de caudillos y de ideologías que montaron proyectos a largo plazo para la toma del poder a través de votaciones insertadas en la cotidianidad política de sus países, pero que una vez en posesión de ese poder, destruirán toda estructura democrática y cerrarán cualquier posibilidad de disidencia. 

Esos que hace treinta años caminaban las montañas de América vestidos de guerrilleros, y que un mundo confiado creyó liquidados, están saliendo de una especie de Caja de Pandora, donde se encierran el bien y el mal, y pueblos incautos creen que 

también está encerrado el objeto y motivo de sus esperanzas. Estas especies de vengadores frenéticos ante el conquistado poder, que llegan dispuestos a utilizar estas nuevas tecnologías, comienzan a preguntarse y a planificar  ¿Cómo emplear a los medios de información colectivos para conquistar las victorias electorales “Manipuladas” bastante más productivas que cualquier Golpe de Estado o Revolución violenta? 
¿Qué estrategias de ingeniería cultural se deben aplicar para posterior a ese triunfo electoral, mantenerse indefinidamente en el poder?
¿De qué manera podrán responder a través de estos recursos tecnológicos, y convertirlos en “canales de difusión al corazón y al estómago”, y contentar demagógicamente a grandes poblaciones muy poco informadas y peor educadas?
¿Cómo producir y mantener una nueva esperanza que les permita apuntalarse y apertrecharse en el poder, integrando  demandas y  exigencias de participación milenaria de esos cada día más crecientes grupos marginados, y hacerles sentir que son enemigos creados y fuerzas foráneas las que los privan de toda mejora en su condición de vida y les mantienen fuera de cualquier proyecto de desarrollo modernizador ?
Están probando desempolvar viejos slogans, están desenterrando cadáveres, están  enarbolando viejos mitos: “Un Vietnam en cada rincón de América” quizá les sirva a su única meta: La permanencia vitalicia en el Poder... ¿Verdad Castro?
 
Eleonora Bruzual
Editora
ebruzual@cantv.net
 
Usted escucha de Modest Petrovich Mussorgsky "El viejo Castillo"
 
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Septiembre 2000
¿ No hay nada nuevo bajo el sol ?
(Se han cambiado los Nick names para proteger a los culpables)
 
Editorial, agosto 2000
"Tiempos donde se hace 
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¿Cómo decirte Elián...?
(Editorial de julio del 2000)
@@@@
EDITORIAL
Junio del 2000
 
Yo Acuso
 
Por Eleonora Bruzual
 
 
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