nadiequelediga
 
 
 
 
 
 
por Angélica Mora
desde Washington
NADIE QUE LE DIGA...
Cuando mi hija Jennifer era pequeña siempre le advertía que tuviera cuidado con los extraños.  Recuerdo que mi frase --medio en broma, medio en serio-- era: "No oiga, no preste atención , no haga caso a nadie que le diga "que
linda niñita..."

Si había algún trabajo manual que hacer en casa, o alguna persona desconocida tenia que pasar por nuestro hogar me crispaba toda pensando en los horrores que le podrían ocurrir a "mi linda niñita", que llegaba primero
que yo a casa desde la escuela...

Aunque, reconozco que la hija podía contar con la protección de su hermano que llegaba a la misma hora, desde la misma escuela, y sabia responder ante cualquiera emergencia. Ah! pero no era yo la que estaba ahí! y por supuesto,
dejaba correr "los molinos de mi mente" ante los peligros que podría enfrentar la niña.

Pasaron los años y no por eso dejé de pensar en los riesgos que podría cruzar ante situaciones imprevistas y seguí con mi frase famosa en su adolescencia, e incluso ahora que es toda una mujer de 22 años.

Me imagino que es la preocupación de todas las madres que sienten amor por sus hijas y se ven reflejadas en ellas. No quiero que mi "clone" tenga que pasar ningún trauma, ningún peligro; y mi deseo desde que vi por primera vez
su carita en la sala de la maternidad, es que su vida sea miel y rosas.

Sin embargo, todos sabemos que no es así. Y particularmente en estos días aquí en Estados Unidos, en que una ola de secuestros de niñas han demostrado que el instinto de alarma de las madres debe estar siempre en alerta.
Samantha Runnion
David Westerfield indiciado en el caso de Danielle Van Dam, aquí en el juicio al fondo, una fotografía 
de la niña asesinada 

Las terribles pruebas son el secuestro y muerte de Samantha Runnion de cinco años en el condado de Orange en California. Y el secuestro de Danielle Van Dam de 7 años, quien fue sacada de su cama en su residencia en la ciudad californiana de San Diego. Luego fue asesinada y su cuerpo fue abandonado en el desierto.
Anteriormente, el 5 de junio, Elizabeth Smart de 14 años, fue sacada por un enmascarado, tambien desde su lecho frente a su pequeña hermana, en la ciudad de Salt Lake City, estado de Utah. La adolescente se encuentra todavia desaparecida.

 
Alejandro Avila de 27 años, el sospechoso de haber secuestrado a Samantha, fue acusado anteriormente de haber abusado sexualmente de dos niñas menores de 14 años, pero fue absuelto de los cargos en su contra por falta de pruebas. Hoy los fiscales anunciaron que pediran para él la pena de muerte.
Samantha --en su inocencia-- cometió un error que le costo la vida, al acercarse al individuo cuando éste le pidió que le ayudara a buscar un pequeño perrito. Su companerita, pese a su corta edad, describió perfectamete al secuestrador e incluso el automovil que manejaba, lo que ayudó a su captura. Pero fue muy tarde para salvar a la niña.
Y la racha de secuestros no termina. Recientemente dos jóvenes, Jacqueline Marris de 17 años  y Tamara Brooks de 16, fueron secuestradas y violadas en California. El delincuente, Roy Dean Ratliff, las raptó desde diferentes automoviles donde se encontraban en compania de sus novios en un lugar frecuentado por enamorados.  Los fiscales dicen que Ratliff intentaba asesinarlas y enterrar sus cuerpos en el desierto cuando fue encontrado. El delincuente fue muerto a tiros por las autoridades cuando se negó a rendirse.


Los peligros son variados. Hay sitios en Internet que son verdaderas trampas para muchachas ilusionadas de encontrar amor o aventuras excitantes.
 

 

El perfecto mundo que deseamos para nuestras "lindas niñitas" en realidad está lleno de peligrosos escollos. Por eso no está demás repetirles de vez en cuando la pueril frase de alerta: "nadie que le diga..." Es --como ustedes imaginan-- para sentirnos las madres...un poco mas tranquilas.

 

Agosto 9, 2002
Washington, DC
 
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