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Bajo las concepciones de la economía, se consideran de poco fiar, a las mujeres casadas, divorciadas y jóvenes
 
Si hay algo que ni mujeres ni hombres debemos olvidar, es que un pagaré o un préstamo de cualquier tipo resulta un verdadero privilegio, así como una facilidad a la cual pueden acceder aquellos que posean una probada capacidad crediticia. Esto no lo decimos nosotros aquí en el Magazine Web, esto lo hemos tomado de un folleto de la Reserva Federal de Estados Unidos de América, que como bien se sabe tiene su sede en la ciudad de Filadelfia.
 
Leemos algo que cualquiera con cierta experiencia comercial, empresarial y económica sabe: Hay que disponer de capacidad crediticia, ya que las instituciones financieras, a la hora de otorgar un préstamo, evalúan con  mucho cuidado este hecho, y determinan otorgarle dicho crédito a quienes posean las siguientes condiciones: 
 
Capacidad de pago, asentada en  los ingresos, y restando a ellos los pagos que por concepto de gastos fijos mensuales, debe hacer el o la solicitante.
 
Los activos -estos son vivienda, cuenta bancaria o cualquier propiedad que sirva de garantía para el prestamista, en caso de que no pueda cumplir con los pagos.
 
Los antecedentes crediticios, y las referencias que en esta área indiquen su capacidad de endeudamiento, y la manera satisfactoria que respondió a ella y cumplió con sus compromisos adquiridos.
 
Es importante que se conozca que la Banca evalúa hasta el comportamiento frente al endeudamiento, ya que ellos deciden si el solicitantes es del  tipo de persona que actúa responsablemente a la hora de utilizar un crédito.
 
 
Usted no posee una buena referencia crediticia. ¿Por qué...?
 
Se da el caso que una persona puede cumplir con la totalidad de los requisitos previos exigidos, pero no posee antecedentes crediticios. Aquí es cuando realmente se agudiza el problema, ya que se requiere una prueba de la confianza que la persona puede generar, y es aquí, donde pueden incidir negativamente ciertas características:
 
Ser muy joven y está trabajando por primera vez.
 
Por el hecho de ser una mujer casada, se ha dependido de los créditos solicitados por su esposo, quien es el poseedor de las referencias y experiencias crediticias.
 
Ha cambiado su estado civil, y se ha divorciado o quedó viudo (a) y no posee un historial crediticio personal.
 
Ha tenido la costumbre de adquirir todos sus bienes, pagando al contado por ellos, incluidos  automóvil, muebles de la casa y electrodomésticos.
 
 
Hay que comenzar a construirse una sólida referencia crediticia.
 
Usted debe preocuparse y disponerse a establecer un registro crediticio. Esto necesita de tiempo, no es algo que puede hacerse de hoy para mañana... Tiene que tener paciencia y visión, y dar los pasos necesarios y acertados. Aquí le damos una pequeña guía, de estar usted francamente interesado (a) en poseer su referencia crediticia.
 
De inmediato debe usted Abrir una cuenta de ahorros o corriente. Toda institución dedicada al otorgamiento de préstamos o créditos, requiere de sus solicitantes, que posean cuentas bancarias, para así  determinar, a través de ella, la capacidad para manejar dinero.
 
Solicite un crédito contra su cuenta de ahorros. El interés que usted paga por dicho crédito será compensado en parte por los intereses que genera su cuenta de ahorros. Por tanto, el crédito le costará menos de lo que le saldría un crédito regular.
 
Organice sus cuentas y su presupuesto, y solicite un crédito, cuyo monto no sea elevado, y ese dinero obtenido, deposítelo inmediatamente en su cuenta de ahorros; así, mientras cancela el crédito, su depósito está generando intereses y ello disminuye el costo del crédito. 
No olvide jamás, que lo más importante es establecer un registro crediticio, y esto sólo lo puede hacer usted. Igualmente, sólo usted determinará si vale la pena pagar el costo de solicitar un crédito que realmente no necesita, pero que debe asumir como una necesidad imperiosa en la tarea de construirse una experiencia crediticia que presentar a la hora de negociar con su banco. Si usted no está en capacidad de solicitar un crédito por sí solo, converse con alguien de su confianza: un pariente o un amigo que tenga una buena capacidad crediticia, para  que junto con él,  usted pueda hacer la solicitud del crédito.
 
Nunca se olvide de abrirse una línea de crédito en un gran almacén o tienda por departamentos. Compre a plazos aquello que necesita, de esta manera, y al pagar puntualmente, tendrá una buena referencia comercial.
 
Solicite un crédito abierto en una o dos tiendas por departamento y haga sus pagos a tiempo. Frecuentemente, éste es un trampolín para el otorgamiento de otros tipos de crédito. Sin embargo, no abra muchas cuentas; a los acreedores les preocupa el hecho de que usted tenga un acceso ilimitado al crédito. Tome como norma ser comedido. El exceso de créditos puede resultarle peligroso a un evaluador de riesgos.
 
Recuerde que usted siempre podrá solicitar  un crédito ofreciendo como garantía su automóvil o cualquiera otro de sus activos.
 
 
No tema solicitar, sólo al que pide le otorgan
 
No se desanime, si es rechazada su solicitud de préstamo, o de otorgamiento de una tarjeta de crédito, así usted  haya disfrutado de los beneficios de un crédito anteriormente. A veces, un detalle tonto, como puede ser que no tenga suficiente tiempo en su trabajo o en su dirección de habitación, serán motivo para que le rechacen su petición. Igualmente, un excesivo endeudamiento, es causa de rechazo; y también se da el caso, de que el banco o la institución financiera, consideren poco razonables sus motivos para solicitar un préstamo. En otros casos, no somos nosotros la fuente del rechazo, sino que la institución donde usted ha solicitado el crédito no pueda permitirse asumir nuevas obligaciones.
 
Revise muy bien la información suministrada, teniendo mucho cuidado en no dar informaciones correctas y comprobables, ya que si en su planilla de solicitud, hay una sola respuesta o información errónea, su petición será rechazada. 
 
Otro aspecto -que escapa a nuestras posibilidades. es aquel que faculta a la institución a poseer reglas estrictas poco habituales, y esto es imposible de variar. En otros casos, las organizaciones bancarias no cuentan con suficientes fondos para otorgar ciertos tipos de créditos, o simplemente los motivos que usted alega en su solicitud, no le son válidos. De allí que antes de cualquier solicitud, averigüe muy bien los parámetros que utiliza el banco al cual piensa dirigirse.
 
No tome nunca como definitiva una negativa o un rechazo. Si usted está seguro de sus capacidades, trabaje en función de aumentar día a día su  capacidad crediticia, y siga construyéndose un magnifico registro crediticio.
 
Nunca pida algo que no podrá cancelar
 
Señala la Guía editada por la Reserva Federal de Estados Unidos, que solicitar un crédito puede convertirse en  una práctica peligrosa para su salud financiera. Importante es tener muy claro, que un crédito no significa más dinero disponible. Es una comodidad que le permite disfrutar de ciertos beneficios, pero sobre el cual hay que tener conciencia de que tendrá que pagarlo posteriormente, y de manera correcta.
 
Nunca se atrase en las cuotas, manténgase al día con los pagos. Si por alguna causa, usted se ve incurso en la posibilidad de incumplir su compromiso, diríjase al empleado de la institución con el cual gestionó la negociación y plantéele a él sus problemas, y conjuntamente lograrán una salida satisfactoria.
 
No descuide jamás la sana práctica de  llevar un registro de cuánto debe en total, así, al comprometerse en un crédito bancario, no se abrumará con la asunción de deudas que asfixien su vida. Cada quien conoce el monto y tamaño de la deuda que puede asumir, y la misma está directamente relacionada con su situación familiar, sus activos, sus ingresos, sus gastos, su condición de trabajo, su edad, su estado de salud, y otros muchos otros factores absolutamente personales. Simplemente hágase esta pregunta:  ¿Si usted deja a un lado  la hipoteca, su deuda total asciende a más de 20% de sus ingresos netos anuales?
Si su respuesta es afirmativa, prenda una luz roja, y esté muy alerta, ya que es muy  probable que muy pronto usted de vea agobiado por el peso de sus deudas y compromisos.
 
Es imposible que si sus pagos mensuales superan, el dinero que le ingresa luego de deducidos los gastos básicos, usted va en camino de meterse en serios problemas.
 
Pese los beneficios y los inconvenientes, pro y los contras, sobre esa evaluación es que debe usted solicitar un crédito, y sólo si está seguro de que puede soportar la deuda, También se debe tomar en cuenta si realmente usted posee un motivo justificado para solicitarlo y sobre todo, que sea el momento oportuno. Un crédito es un beneficio sólo cuando lo utiliza correctamente. 
 
Es cierto que un préstamo o crédito permite comprar artículos necesarios cuando no se tiene efectivo y también da la posibilidad de adquirir ciertos artículos de lujo, que siempre hemos deseado adquirir. Conocemos que muchas son las veces, que sin el recurso de un buen crédito tendríamos que privarnos  de cosas que nos son útiles o gratas, sin embargo, se da frecuentemente el caso de personas que no saben darle el uso correcto. Está absolutamente identificado el hecho de que las personas que mayor provecho obtienen de sus transacciones crediticias, son las que han comprendido y puesto en práctica la vieja máxima comercial, que no dice: "el crédito no es un derecho que debemos esperar, sino un privilegio que debemos proteger".
 
Sobre todos estos conceptos y experiencias, transformemos para  bien, las realidades no sólo de nosotras las mujeres, sino de hombres y mujeres insertados dinámica y productivamente el el mundo de competencias y retos que nos toca vivir
 
Ing. Macarena Uzcátegui
maca7@bellsouth.net
Miami, Florida
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Macarena Uzcátegui
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