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En primer lugar, debería ser una
consigna mundial el proponernos que "Nunca Mas" pueda ocurrir algo así.
Cada uno de los contactos que he tenido con documentos de la época me han
causado un profundo impacto: comenzando por el diario de Anna Frank que leí
cuando niña , hasta el museo del Holocausto que visité en Washington el año
pasado. Pero quizás la persona que más me ha impresionado fue Elie Wiessel. Vi
su cara por primera vez en el New York Times, y me llamó la atención cómo
reflejaba una gran inteligencia y un dolor milenario. Luego leí sus libros y
tuve el privilegio de escucharlo en una conferencia en Curazao. Para mi, él
representa la imposibilidad de olvidar, el dolor mas espantoso que puede
experimentar un ser humano y al mismo tiempo su grandeza, al ser capaz de
escribir sobre lo que vivió y sacar de tanto horror una sabiduría
extraordinaria.