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PolíticaEl ex jefe del Comando Unificado de la Fuerza Armada Nacional, general de división, Manuel Rosendo, admitió que se opuso a activar el Plan Ávila el 11 de abril para evitar el derramamiento de sangre, pero advirtió que no desobedeció al presidente Hugo Chávez.
“Tomé la decisión y asumo mi responsabilidad de no ordenar la ejecución del Plan Avila en la guarnición de Caracas, atendiendo el artículo 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que prohíbe el uso de armas de fuego en el control de manifestaciones”.
Agregó que entre ordenar un plan y preservar
la vida de las personas, prefirió lo segundo y como consecuencia la FAN no tiene responsabilidad en
la muerte de ciudadanos.
“Digo con toda responsabilidad que entre el deber de ordenar un plan y el
deber de preservar lo más preciado que tiene una persona que es su vida, opte
por respetar la vida. No solamente la de las personas que iban en la marcha de
Chuao a Miraflores, sino también la de las personas que se encontraban en las
adyacencias del Palacio de gobierno, además de preservar la vida de mis
soldados”.
Sin embargo, aseguró que en ningún momento el Presidente le ordenó activar el plan y resaltó que mantuvo comunicación telefónica con el mandatario hasta que éste comenzó a dirigirse al país por cadena de radio y televisión. “El me pidió su opinión y yo le indiqué que no era conveniente”, indicó.
Explicó que el Cufan es un órgano permanente de planificación militar y es el responsable de poner en marcha el Plan Soberanía en sus distintas regiones. Rosendo señaló que la activación del Plan Soberanía depende del Presidente de la República y del Inspector de la Fuerza Armada Nacional, pero resaltó que ante la indecisión, decidió no ponerlo en práctica.
Acusó al ex ministro de la Defensa, José Vicente Rangel, de organizar por teléfono a los círculos bolivarianos para enfrentar la marcha de la oposición, en vez de tomar acciones para evitar los enfrentamientos.
Destacó que luego de los hechos violentos le
pidió a Chávez que lo relevara del cargo porque consideraba que el alto
mando militar había sido irresponsable por no atender con rapidez lo que
ocurrió en el país. Pese ello, acotó que en ningún momento llamó a la
desobedencia.
El oficial recordó que días previos al 11 de abril le solicitó al
presidente Chávez facilitar el diálogo entre los distintos sectores del país
y le expresó, con referencia al conflicto de Pdvsa y el paro, “que perder
una batalla no significaba perder la guerra”. Rosendo le pidió a Chávez
que dialogara personalmente porque no había un interlocutor del gobierno que
estuviera en capacidad de hacerlo.
Con relación a la supuesta renuncia del presidente Hugo Chávez, dijo que el mandatario se negó a firmar un documento que le fue presentado para que entregara el poder. Manifestó que Chávez decidió entregarse luego de que los generales reunidos en Fuerte Tiuna amenazaran con bombardear el Palacio de Miraflores.
Informó que Pedro Carmona Estanga se encontraba en la Comandancia General del Ejército desde tempranas horas de las noche. Auque no precisó la hora exacta, mencionó que lo vio entre las 9:00 y 10:00 de la noche.
Círculos a la palestra
El general Rosendo denunció que durante las reuniones realizadas en el alto gobierno para delinear un plan de acción que contrarrestara las acciones provocadas por la venidera huelga petrolera, se planteó la utilización de los círculos bolivarianos en las instalaciones y dependencias de la industria, así como en las áreas donde se efectuarían las concentraciones convocadas por la Confederación de Trabajadores de Venezuela y Fedecámaras.
En este sentido, Rosendo advirtió que dentro del grupo de personas que se encontraban delineando el mencionado plan de acción logró identificar a los diputados Nicolás Maduro y Cilia Flores, al gobernador del estado Táchira Ronald Blanco La Cruz, al gobernador del estado Sucre, Ramón Martínez, y al parlamentario Ismael García.
Asimismo expresó la preocupación que sintió “cuando el ciudadano fiscal general de la república, Julián Isaías Rodríguez, también presente en esa reunión, convalidó ese planteamiento (sobre el uso de los círculos bolivarianos) con el silencio. No alertó, no hizo oposición alguna con el atropello que se pretendía cometer sobre un grupo de venezolanos manifestantes, olvidándose de su obligación de prevenir y sancionar los hechos que colindan con la ley”, afirmó.
| "Amenazas de los chavistas de la Embajada de Venezuela en Francia" |
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