- Esto crea una visión desmitificadora
del estereotipo del liderazgo como actividad masculina, aunque aún debemos convivir con
esa imagen del líder "macho", lo que obliga a miles de mujeres a anteponer
su profesión a su propia naturaleza para llegan a ocupar cargos
importantes, y tener que aceptar no ser bien vistas por la sociedad, que las
considera poco femeninas, otro mito al respecto del liderazgo, junto con el de creer que
la mujer no cuenta con las capacidades necesarias, que la califiquen para ocupar
puestos de liderazgo, o somos nosotras mismas, las que no estamos interesadas en ocupar
esos puestos, o que no poseemos credenciales académicas y experiencias necesarias para
esas posiciones.
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