
|
- Los
crímenes contra la Humanidad no son, ciertamente, una novedad
como categoría. Vieron la luz con el Estatuto de Nuremberg, anexo
al Acuerdo de Londres del 8 de agosto de 1945, e hicieron posible
juzgar, en su oportunidad, a los responsables materiales e
intelectuales de las atrocidades del nazismo.
-
- Se
decía, en tal instrumento, palabras más, palabras menos, que los
crímenes así denominados englobaban el asesinato, el exterminio,
u otro acto inhumano cometido contra la población civil, antes o
durante una guerra, así como las persecusiones por motivos políticos,
aparte de los raciales y religiosos.
-
El Estatuto de Roma, adoptado en 1998 y que establece, con carácter
permanente, la Corte Penal Internacional, le da contenido actual y
universal a lo que entonces fue un accidente histórico y jurídico,
derivado de la Segunda Gran Guerra. Y que se tradujo en la
necesidad de castigar, individualmente, mediante una acción
igualmente universal y severa, a los dirigentes públicos
responsables de todo hecho criminal que golpease en sus raíces a
la conciencia de todo el género humano. Hizo suyo, de tal modo,
el tipo denominado <<crimen de lesa humanidad>> y así
lo contempla, al efecto, en su artículo 7.
-
|