\n'; document.write(barra); } } changePage();
¿ Si los niños, aún viviendo en un hogar estable, presentan el desorden de ansiedad, cuánto más lo sufren los hijos de divorciados?
Ellos ya tienen la predisposición ansiosa. Son niños demasiado sensibles a cambios de cualquier índole, mucho más si uno de los padres sale del hogar, o si la mamá está en estrés porque tiene la carga económica. A veces, manifiestan síntomas de ansiedad y los adultos los atribuyen al divorcio, o a la mamá que trabaja, pero no deben conformarse con simples conclusiones. Si el niño demuestra sufrimiento, o el divorcio afecta su funcionamiento, deben atenderlo y consultar, no limitarse a aumentar las visitas del papá, pues lo habitual es tratar de manejar sólo las variables y no ir al fondo de la situación, porque aunque no hubiese divorcio ese niño es ansioso y ante las variables ambientales reacciona exageradamente.