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Esta lucha no es convencional, ni tiene precedentes, tampoco está enfocada en un enemigo particular ni en un territorio geográficamente localizado. La fase primera: Afganistán y su régimen Talibán, pagando el precio a su desafío. |
| Osama Bin Laden ha declarado la Guerra a Israel y a los Estados Unidos “los soldados islámicos militantes, no odian el Oeste debido a Israel, ellos odian a Israel debido al Oeste – porque ellos ven una isla de valores democráticos occidentales en un mar de despotismo musulmán-árabe. Es por ello que llaman a Israel el Pequeño Satán, para distinguirlo claramente del país que siempre ha sido y siempre será el Gran Satán: Los Estados Unidos de América”. Así lo explicó Binyamin Netanyahu en su discurso ante la Casa de los Representantes Norteamericanos el pasado 24 de Septiembre, indicando, que para los terroristas la meta final es destruir América y ganar la eternidad. |
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| Ahora la historia universal da un giro de 360 grados, y nos embarcamos en una horrenda travesía que seguramente durará años, decimos por los momentos, adiós a los sueños de paz, aunque no a los valores supremos de la democracia encabezados por la libertad. |
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Al final del camino, tendrá que triunfar la vida. Ellos, los enfermos, tendrán que ser eliminados de la faz de la tierra, sus células desmanteladas, y sus centros de operaciones destruidos. |
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Este es el principio del fin del fundamentalismo árabe. Y como el Presidente Bush lo ha asegurado a la nación norteamericana: “esta Guerra la vamos a ganar.” |