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LAS FOBIAS
Siendo las fobias el miedo irracional a un objeto específico, asustar a los niños con cualquier tipo de cosas es, totalmente nocivo, más aún si se trata de un niño predispuesto a trastornos de ansiedad. Las cuidadoras de niños no deben incurrir en ese error porque se trata de la salud infantil, ni los padres deben atemorizarlos hablándoles de lo difícil que tienen por delante en la vida escolar, tratando de motivarlos a que estudien más. Tal vez, eso funcione con algunos niños, pero entre sus hijos puede haber alguno ansioso que tome el mensaje de otra manera y se angustie muchísimo.
Amenazar a los hijos con dejarlos solos e irse el resto de la familia de vacaciones, si no aprueba el año, no es la manera para ayudarlo en sus estudios. Una paciente confesó que ella se sentaba a estudiar y su único pensamiento era que repararía y no podría irse de vacaciones con la familia. Lejos de estudiar, vivía atormentada con pensamientos negativos y ansiosos que la desviaban de la tarea. Los niños ansiosos sufren ante la pelea con sus padres, le temen al conflicto y al regaño, por lo tanto es sano tener en cuenta estos parámetros antes de amenazar.
Para los niños tímidos es un momento terrible intervenir en clase, aunque sepan la materia, y lo rutinario es que los maestros exijan las intervenciones y penalizan a quienes no lo hacen. Esta actitud debería modificarse tomando en cuenta la salud de estos niños, mediante una conversación estimulante para que intervenga, hacer contratos con ellos y no ridiculizarlos, porque los niños con fobia social le temen al ridículo.