- El gran Director, ese español que nos
regala hoy la magia, la vida y la humanidad de
- Habla sobre su hacer, sobre sus
películas:
- Creo que la única razón por la que hago
películas es porque no soy capaz de escribir novelas, pintar cuadros o
hacer música. Y haciendo películas uno tiene la sensación de hacer un
poquito de todo eso.
-
- ¿Por qué la música como tema de una
película?
- La música me ha dado tantos momentos de
placer, me ha ayudado tanto... La música rellena, amuebla nuestra vida.
Puede comunicar casi todo: melancolía, exaltación, alegría, tristeza...
Es la más abstracta de todas las artes. Toca nuestro corazón con armas
indefinibles, irreductibles. Porqué esa nota nos conmueve y aquella otra
nos repele es algo muy difícil de explicar. Es una cuestión de química.
Quizá por ello la música resiste al análisis más que cualquier otra de
las artes, lo que no quiere decir que se libre de él.
-
- ¿Qué busca un hacedor de cine...?
- Los que hacemos cine siempre buscamos
provocar sensaciones, transmitir estados de ánimo. Somos cazadores de
sentimientos, casi siempre a caballo de la literatura, la ficción. Pero
cuando alguna vez lo logramos, irónicamente, casi siempre se debe a cosas
que en parte escapan a nuestro control y que forman parte de la magia.
-
- ¿Y por qué, de la música, precisamente
el Jazz?
- En el jazz, esto forma parte de su propia
esencia, pues es la única música totalmente abierta a la improvisación.
Es una música en la que tanto los que la hacen como los que la escuchan
están siempre -como en la canción de Leonard Cohen- "esperando el
milagro". El riesgo, la excitación, la aventura de hacer una película
como ésta era estar allí, con mis cámaras, cuando sucediera el milagro.
Y situarme, como director, en un territorio paralelo al de la música que
estaba filmando, con las ventanas abiertas, para captar todos los
milagros.
-
- Hay quienes dicen que el Jazz es música
de iniciados...
- ¿Qué opina Fernando Trueba?
- En los últimos años, mucha gente le ha
cogido miedo al jazz. Lo ven como una música cerebral, música "para
músicos". Paradójicamente, el jazz era, inicialmente, una música
popular, bailable. Creo que la gran aportación de los latinos al jazz ha
sido devolverle la vida, la alegría, la energía que jamás debió
perder. Además de aportar la infinidad de ritmos, a veces complejísimos,
de todas las músicas latinas.
-
- ¿Por qué el Jazz Latino?
- ¿Por qué esa fascinación por la
manifestación
- afro-hispana de un genero tan polémico?
- Lo latino, tan de moda últimamente,
la mayoría de las veces por las peores razones, creo que encuentra a través
del jazz, su expresión más noble, exaltante, sofisticada y exuberante. Esta música
me ha hecho disfrutar y me ha ayudado a vivir como ninguna otra. Calle 54 es mi
manera de saldar una deuda. Y, como siempre he creído que la función principal
del arte no es otra que ayudar a la gente a vivir, he intentado con esta película
transmitir la alegría que hay en esta música, así como mi pasión por ella.
-
- ¿Es Calle 54 un musical?
- Para mi Calle 54 es un musical. Un
musical sobre música, sobre como se crea, sobre como surge. Su argumento,
su guión, son las piezas musicales elegidas. Sus protagonistas, los músicos.
No la veo como un documental, sino como una ficción, otro tipo de ficción.
En ese sentido, Calle 54 es una de mis películas más personales, aunque
mi función es más bien la de intermediario, de medium. Pero, ¿no es
siempre eso un director de cine?
- ¿Qué es el cine para Trueba?
- En mi mundo, que no es el único pero es
el mío, una de las reglas básicas de la amistad, es compartir. Un amigo
es aquel que te descubre libros, películas, músicas, otros amigos... Y
la finalidad de Calle 54 no es otra que compartir un festín musical con
todo aquel que está dispuesto a ello. He evitado el didactismo, creo que
la música se basta por sí sola. Y en la elección del menú he sido
rigurosamente subjetivo. Habrá quienes se preguntan porqué está éste
en lugar de aquel, en base a criterios comerciales, críticos, musicales,
históricos, etc. Yo me he limitado a seguir una de las pocas reglas que
poseo: la de filmar aquello que amo.
-