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- Nadie
levantará una voz para decir que Elisabeth, donde esté, debe
sentirse violada, estafada, traicionada ... Nadie dirá que
Elisabeth murió tontamente, y que un gobierno débil, insensible,
cómplice, cobarde, prefirió entregarle a su pequeño niño a un
hombre que gracias a la propaganda comunista y a sus voceros,
aparece ahora como amante padre, cuando todos sabemos que jamás
ejerció como tal, que maltrató a su hijo y a la madre, que poco
le importaron ambos, y que ahora debe frotarse cebolla en los ojos
para llorar oportunamente, cumpliendo
las ordenes que
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