escualidavictoria
 
Escuálida victoria
por: María Teresa Romero
Canciller Dávila
El canciller Dávila le atribuye a la diplomacia venezolana el que la reciente Asamblea General de la OEA efectuada en Costa Rica, haya decidido posponer para el próximo septiembre la aprobación de la Carta Democrática Interamericana.
 
En un tono nada diplomático, el Ministro aseguró que el aplazamiento constituyó "una gran victoria" para el gobierno del presidente Chávez, y una "aplastante derrota" para aquellos países que califica de "escuálidos" (refiriéndose a Estados Unidos, Canadá, Perú, Argentina, Colombia, México, Paraguay y a varios países centroamericanos) los cuales, en su opinión, "pretenden oponerse a la revolución venezolana".
 
Convencido también está el Canciller de que las objeciones que al texto de la cláusula plantearon los países caribeños y otros como Chile, Uruguay y Belice, así como los reparos hechos por las 200 ONG presentes en la reunión, constituyeron "un gran apoyo a la posición venezolana". Pero la realidad de lo que pasó en la OEA fue otra.
 
El que se haya diferido la firma del documento que pretende reforzar los instrumentos de la OEA para la defensa activa de la democracia representativa, no fue producto de las divergencias planteadas por Venezuela en torno al concepto de Democracia Participativa, ya que días antes, durante la reunión informal del Consejo Permanente, la delegación venezolana había logrado que el principio de participación se incluyera en el proyecto de Carta que se presentaría en Costa Rica. Allí la actitud moderada de Jorge Valero, nuestro representante ante la organización, quien no presentó como opuestos sino como complementarios los conceptos de democracia participativa y representativa, fue clave para que finalmente fuera incluida la propuesta venezolana.
 
Más bien fueron otras las razones que influyeron en la decisión unánime de los Cancilleres de aprobar la Cláusula Democrática en una próxima Reunión Extraordinaria.
Entre ellas, la falta de compatibilidad existente entre el texto del documento, los tratados suscritos anteriormente (en especial el Protocolo de Washington) y el propio articulado de la Carta fundacional de la organización; así como las preocupaciones en torno a que un país sancionado pudiese ver afectado su ingreso al Alca o sus compromisos comerciales.
 
Pero ninguna de estas observaciones fueron abanderadas o señaladas exclusivamente por el Gobierno venezolano, como lo quiere hacer ver nuestro Canciller.
De manera que resulta exagerado exhibir como gran victoria diplomática este aplazamiento que no es la primera vez que sucede, por cierto, en la historia de la OEA. 
 
Por lo general las iniciativas políticas trascendentes para el sistema interamericano -y sin duda ésta es una de ellas- son objeto de continuas y largas negociaciones hasta que se logra el consenso de todos los miembros.
 
* Politóloga, Profesora UCV
mtromero@visionvenezolana.com
Perfil de María Teresa Romero
Click a "Opiniones"
 
Deje sus comentarios
 
Volver a "Menú Principal"