Digo a los aduladores
que forman el aquelarre
cuando entre pócimas barre
el brujo de Miraflores,
que estamos en los albores
de un exorcismo con rezo;
y que no tendrán regreso
de ese infierno adonde irán
con el hijo de Satán,
y lo que llaman Proceso.
Y lo que llaman Proceso
con trampas o ingenuamente,
define a un pueblo inocente
y por confiado, es poseso.
Pero al maligno travieso
se le agotan las ayudas;
sus demonios tienen dudas
de si lo han de defender
con la sorpresa de ayer
al verlo quemar cual Judas.
Al verlo quemar cual Judas,
dijo toda Venezuela:
"Si se metió en la candela,
no fue por sus formas rudas
ni por venas corajudas
que aparecieron en brote,
ardió por ser monigote
de un barbudo estafador,
y el castigo del traidor
es arder como Izcariote".
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- Es arder como
Iscariote
para que tengan idea
de cómo será de fea
la cosa cuando rebote.
Bueno pues, ni el gamelote
arderá como ayer tarde.
Y que sus penas aguarde
todo ladrón o adulante,
pues ese, su comandante,
es mentira, es coba, es paja;
no barre en época baja...
en candela, escoba arde.
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- Octavio Montiel
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