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La solución 
del caso Elián
por Paul Craig Roberts*
 

Washington (AIPE)- 
 
Parece mentira que tantos estadounidenses quieran mandar a Elián de vuelta a Cuba. Algunos presentan argumentos legítimos. Los derechos del padre son indudablemente importantes. Pero la mayoría de quienes insisten en devolver a Elián son gente que admira a Castro y que resiente que los cubanos de Miami sean anticomunistas y voten masivamente por el Partido Republicano.
            
Para los cubanos exiliados ha sido una sorpresa el comportamiento del gobierno de Clinton y que los líderes del Partido Demócrata, la izquierda y las organizaciones de minorías étnicas hayan reaccionado tan agresivamente ante un caso de amnistía y custodia de un niñito.
 

El motivo es que los cubanos de Miami son pro familia y pro responsabilidad individual, mientras que desconfían del poder gubernamental. Se trata de gente que escapó de lo que la izquierda ama: el socialismo.
La solución es que nos quedemos con Elián y le entreguemos a Janet Reno, a nuestros líderes del Partido Demócrata y a tantos periodistas de izquierda que admiran a Fidel Castro. Podríamos inclusive ir más lejos, regalarle a Castro a los izquierdistas de la costa Atlántica y de la costa del Pacífico a cambio de la población cubana de la isla.
            
Los izquierdistas vivirían bajo el socialismo, lo que siempre han querido, y tendrán a líderes como Castro a quienes admirar. Castro estará también feliz al tener una corte de sofisticados admiradores que incluye figuras literarias y a la mayoría de los artistas y directores de Hollywood. ¿Recuerdan el panegírico que Norman Mailer escribió de Fidel Castro?
            
¿Qué dictador no cambia a ese grupo tan chic por los cubanos pobres, hambrientos e infelices, capaces de arriesgar sus vidas en diminutas y peligrosas balsas, desafiando a los tiburones y a las feroces patrullas de la Reno que vimos el sábado en la televisión?
            
Así todos seríamos felices. Imaginemos lo maravilloso que sería para Estados Unidos cambiar a nuestros socialistas por cubanos emprendedores y amantes de la libertad. De paso saldríamos de todos aquellos que odian a los hombres blancos que gustan de las mujeres, de los que se dedican a cambiar la verdadera historia de los padres de nuestra patria, de quienes celebran la promiscuidad, de los empeñados en imponernos cuotas étnicas y sexuales, altos impuestos, gobiernos opresivos, fervor antirreligioso, irrespeto a la Constitución y que exponen a nuestros hijos a propaganda en lugar de educación.
            
Esto, además, promovería la diversidad entre las naciones. Estados Unidos seguiría siendo libre y el socialismo persistiría en Cuba.
            
Si algunos izquierdistas rehúsan marcharse a Cuba, haríamos uso de la fuerza a lo Janet Reno contra Elián.
            
Todo eso parece un sueño y la realidad tiene que ver más con la sucia política de la administración Clinton, aliada de Castro, y que escupe a los cubanoamericanos de Miami.
© http://www.aipenet.com
* Columnista del Washington Times, 
fue subsecretario del Tesoro.
 
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