elfactorgente
 
 
El factor gente
por: María Teresa Romero
 
La gente de a pié, esa que marcha y marcha sin pausa, esa que manifiesta de todas las formas posibles y escribe cartas al mundo entero, siempre con el ánimo optimista a pesar de la confusión y el miedo que algunas veces sacude, es la que ha decido realmente el proceso de lucha en que nos encontramos y la que terminará decidiendo el cómo y el cuándo de la salida de Chávez del poder. 
El capital humano que conforma la sociedad venezolana, que no hace sino demostrar que a pesar de los pesares durante 40 años sí construimos cultura democrática, es el arma fundamental en contra el régimen autoritario y el recurso más preciado del proceso de reconciliación y reconstrucción nacional futuro.
 
No importa la intransigencia gubernamental, ni el pragmatismo e incomprensión de la comunidad internacional, ni la comodidad y miedo del sector militar, y ni siquiera  los conflictos y contradicciones dentro de la oposición. La gente venezolana, llámese gente del petróleo, gente de la cultura, gente del pueblo, gente de la sociedad civil, gente empresaria, gente política, es la que hace el camino e impondrá las salidas. Nosotros, los venezolanos normales (“the ordinary people”) sin distinción de raza, clase, credo, profesión o ideología que nos adueñamos de la calle con un solo propósito en mente, salvar a Venezuela de la infamia, el primitivismo y la mediocridad, somos el factor clave.
 
Sí, fue el liderazgo opositor quien motivó, pero fue la gente en última instancia la que impuso el paro cívico, movilizó a la Coordinadora, a los militares de Altamira, a PDVSA, a la OEA, a Gaviria y la Mesa de Negociación. Se trata del mismo soberano, aunque triplicado y con verdadera conciencia patria, que decidió desacertadamente poner a Chávez en Miraflores, el que ahora mantiene al gobierno en jaque. Por eso se sabe y se siente el  protagonista de la historia. Le acompaña un creciente  orgullo de estar actuando por sí mismo. “Nadie nos ha hecho el trabajo duro ni nadie ha venido a salvarnos: ni otro caudillo, ni otro país, ni los militares”.
 
Pero cuidado con su desbordamiento. Si en la Mesa de Negociación  no se acuerda rápidamente una salida electoral (lo más deseable), si el liderazgo de toda la oposición política, civil y militar no se pone de acuerdo en una estrategia común e inteligente, si la comunidad internacional no presiona fuertemente, si Chávez en fin no cede, la gente tomará definitivamente las riendas de la crisis a través de una desobediencia civil colectiva con todos los riesgos de violencia y desorden que ello implique.
 
 
Caracas, miércoles 1º de enero de 2003
 
* Politóloga y analista internacional
E- Mail mtromero@visionvenezolana.com
Perfil de María Teresa Romero
Click a "Opiniones"
 
Deje sus comentarios
 
Volver a "Menú Principal"