editseptiembre2000
Septiembre, 2000

¿ No hay nada nuevo bajo el sol ?
(Se han cambiado los Nick names para proteger a los culpables)
Editorial  
Hace ya unos cuatro años, cuando aún no era muy concurrido este Cibermundo, y me divertía mucho conociendo gente en los Foros de Compuserve, verdadero semillero de personas proactivas, inquietas, gente que se iniciaban con ganas en estos campos, y motivada también por una telenovela brasilera, que dramatizaba las nuevas posibilidades de relación que abría el Ciber espacio,  al respecto me puse a pensar, indagar un poquito, y a escuchar a aquellos para los cuales la Red era un universo lejano, complicado y sin muchas fuentes de información a  mano. Ese sin duda era el caso de mi tío François, inmensamente rico en cumpleaños festejados, quien me dio, con su reflexión, una definición concluyente de lo que para ese tiempo (1996) y todavía hoy, era un novedoso vehículo comunicacional. También esa maravillosa reflexión es la razón del título de este Editorial de septiembre, de nuestro Magazine.
 

El me dijo, que, haciendo abstracción de la tecnología, esto no era más, que la vieja experiencia de los radio aficionados. 

Aquellos hombres y mujeres, que en el ya remoto nacimiento del  siglo XX, se movían por el aire, e invadían los espacios a lomo de ondas hertzianas, ajenos quizá a los esfuerzos investigativos y creativos de hombres como el  inglés James Clerk Maxwell  , los alemanes Max Karl Plack , Heinrich Hertz y Albert Einstein, y hasta los afanes de Alexander Graham Bell o Marconi, logrando ya, a finales de la Primera Guerra Mundial, el prodigio del  primer contacto radiofónico (1921) trasatlántico y que hoy, acorralados ante estas nuevas herramientas, sólo suman, en todo el mundo, menos de un millón y medio de usuarios, incluidas en esta cifra, las Bandas Ciudadanas.
¡ Cela suffit ! dejemos de lado la rigurosidad en fechas, en censos  y la enumeración de hombres de ciencia que han hecho posible el recurso, déjenme volver por mis fueros, a lo que realmente inspira este escrito, que no es más que la reflexión, el comentario ligero y el diálogo, sobre una forma comunicacional, parte integral de las vías que nosotros, gente del Nuevo Milenio, utiliza, posee, y exprime como un hecho cotidiano.  

Son sorprendentes los cambios, cambios sobre los cuales ni siquiera podemos precisar momento e influencia, que se nos dan con esto de la ciber relación, del Correo Electrónico, del periodismo On Line.
 

Anécdotas, hechos graciosos unos, molestos otros, pero todo, con una característica especial: La Virtualidad.
 
Y esa característica nos lleva a preguntarnos, casi como Hamlets contemporáneos:
Seremos o no seremos ...
¡Y esa es la cuestión!
Que maravilloso encanto da ese ser y no ser.  

 

De aquellos Foros Virtuales de Compuserve, donde nos iniciamos muchos, y donde logré grandes amigos, entre ellos una mujer de una vitalidad y fuerza única, luchadora tenaz por crear Opinión Pública, y apuntalar la tremenda fortaleza de la Sociedad Civil. Ella es Iruña Urruticoechea. Ella fue mucho tiempo una "Virtualidad". Ella es sin duda una realidad, gracias a Dios.
Pero sigo preguntándome, años después si existe o existió  realmente Otto en Dortmund, y es real su rutina en una transnacional, y su deliciosa manía de jugar con la historia y especular con Jeanne D’Arc, quien por una suerte de arbitrariedad cronológica, se cartea con Carlomagno, contándole este último, las escapadas a los Alpes Bávaros, la buena cerveza y las salchichas ...

Y Savinien de Bergerac, el personaje de Edmond Rostand, un español divinamente loco, interprete público en alemán y francés, con el cual traté por aquel tiempo,  de mejorar mis gramáticas y mis devaneos lingüísticos. 
O Merluza Enlatada, que languidecía de tristeza en la aburrida Brussel, mientras alimenta el sueño de venirse al trópico a ritmo de cumbia, de danzón y de rumba, sin saltarme a SANCHO (Gritado con voz de caballero ), que se consumía de tristeza (Según él) en alguna ribera del Caribe, litigando como buen abogado, con eso que él llamaba el aburrimiento de los demasiados días.

¿Guerda también sería tangible en una Berlín sin muros que limiten? Cómo no imaginar sus horas de secretaria de un psiquiatra, que le permitía "devorar" libros en español y amar esa literatura diferente de  García Márquez o de Bryce Echenique, y su agradecimiento cuando le descubrí a Angeles Mastretta.
Y mi rey particular, José I, soberano del Pescado Frito. El dueño de un viejo y típico restaurante del litoral central venezolano, hoy inexistente después de la tragedia del pasado mes de diciembre (15-12-99), y que lamentablemente no sé si le ocurrió algo en esos horribles días de muerte y desolación. 

El, que se compartía extrañamente entre la cibernética y su restaurante y cómicamente confesaba - con desparpajo- que le ponía cuernos a su mujer con Dora, cuyo primer nombre es "Computa". O aquel  Asceta epicúreo, una contradicción "tan coherente", que me llevó muchas veces por un mundo de discusión teológica, que fue sin dudas enriquecedor, y remontó mis capacidades al tiempo en el cual me sobraba curiosidad y podía estudiar la existencia de Dios.
También mi  tristeza cuando de Compuserve que para esa época era como nuestro portaaviones, despegó "Pájaro Azul", llevándose con él ese sencillo encanto de un personaje de Rubén Darío, y me privó de un entrenamiento diario en informática práctica.
 
 No creería posible, que dentro de este mundo para muchos muy nuevo, yo pueda estar aquí, frente a mi PC, tecleando esta añoranza, y diciendo, como si ya fuese muy vieja esta rutina: ¡Qué tiempos aquellos"... Me río aquí, sola, recordando a un desatado loco milanés, que me envió un mensaje comunicándome que: "E pensare che io volevo rinunciare a partire per la Grecia per conoscert!!!", y me grita, cual Domenico Modugno mediático : NON MI TRADIREEEEEEEEEEEEEEEEEE, forzándome a responderle: lamentoso che non parlo bene ... Creo que me has confundido con otra persona. Por mi puedes irte hasta para  una Guerra Púnica.
Ellos y muchos más, integraron ese espacio, esa imaginación. Ese mundo sin rostros, sin color de piel. Ese juego travieso, libertario, arbitrario y bonito. 
Esa versión Siglo XXI de la Torre de Babel. Ellos, como yo, fueron pioneros del inicio de la Internet, del correo electrónico, de los Foros y los Chats.   Todavía hoy me pregunto si existíamos en verdad, o habíamos clonado los sueños y simplemente existimos únicamente en nuestras alucinaciones?  
 
Hoy, a muy poco del año 2001, sigo sumando amigos nacidos de este nuevo recurso comunicacional, unos nuevos y otros reencontrados: Xiomara Pages, gran escritora cubana que junto a su marido -médico psiquiatra- sueña, lucha y cosecha esperanzas y realidades bonitas en Miami. De esa misma ciudad, centro del hispanoamericanismo, están José Cohén, Justo, Mirian, Delia y Dalia. Un poco más lejos, en Houston, Mary y Eduardo y también Mary Castañeda, y como no nombrar de allí a Gerardo y Holga dos maravillosas personas.
Es mejor no dar más nombres, sería muy larga la lista de mis nuevos amigos.

Vuelvo a sonreír recordando como, al relatarle todo esto confundí aún más al tío François, quien se me quedó mirando con sus inmensos ojos libaneses, ojos que guardan la memoria fenicia de tantas y tantas travesías, y me dijo:  
 
"O sea Eleonora, navegas en las analogías de máquinas y hombres, conviertes en verdad las inexistencias y te carteas con ellas, y como si fuese poco, demuestras que el tiempo es una mera invención de los relojeros."  

 

Todavía hoy, inventariando mis recuerdos, me atrevo a preguntar si alguno de nosotros, Cibernautas de vicio y oficio, hacedores de realidades con lo que en su momento no fueron más que  simples sueños para nutrir este mundo virtual, alguno de nosotros  tiene una mejor definición que la del Tío François?
 
Eleonora Bruzual
Editora
ebruzual@cantv.net
Archivo de Editoriales
Octubre de 2000
 
Se comienza a construir una peligrosa hegemonía de parte 
y a través de los Medios de Comunicación Electrónicos
 
Editorial, agosto 2000
"Tiempos donde se hace 
difícil la esperanza"
¿Cómo decirte Elián...?
(Editorial de julio del 2000)
@@@@
EDITORIAL
Junio del 2000
 
Yo Acuso
 
Por Eleonora Bruzual
 
 
EDITORIAL
 
Estoy enfurecida, 
no lo puedo evitar...
 
mayo del 2000
 
Por Caminos Bíblicos
 
Editorial de Abril del 2000
Eleonora Bruzual
 
¿ Quién es ese austriaco 
que sacude la opinión pública mundial?
 
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Mujer y Liderazgo
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ESTAMOS CRECIENDO
(Editorial Octubre 1999)
 
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Profetas y Poetas de verdad
(Editorial Septiembre 1999)
 
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"Se busca otro Mecenas ... " (Julio 1999)
botonluz.gif (2410 bytes) "La Culpa" (Junio 99)
botonluz.gif (2410 bytes) Kosovo...  un nombre más para la novela de la muerte
 
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botonluz.gif (2410 bytes) Editorial del Movimiento Les Femmes du Troisième Millénaire
 
botonluz.gif (2410 bytes) Editorial Noviembre-Diciembre 1998
 
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