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- Hace un año escribía sobre
la llegada del 2000, y decía que era algo que me sorprendía, que hacía que me detuviera
un poco a pensar en ese pasar del tiempo con su carga de sueños, de propósitos,
de quehacer y afanes, y también de cosechas...
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- Ya está aquí, ya llegó
este año 2000, y como si fuese poco, llega como
- el preámbulo de un Siglo y
de un Nuevo Milenio.
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- Ya no le tengo que imaginar,
simplemente le recorreré. Viviré sus horas, sus días. Soñaré y crearé en este año
2000, en el cual se inicia
- la era del hombre, de un ser
integral, humano, ético.
- Con la última década
dejamos atrás la obsesiva regencia de la tecnología para darle paso a una era de mayor
humanismo, de
- creación de valores
intelectuales, de florecimiento del hombre como mágico elemento de perfectibilidad.
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- Ya sé dónde estuve a tu
llegada año 2000... Ya no fueron juegos imaginativos. 1999 se fue dejando a mi país,
Venezuela, sumido en
- el dolor de una tragedia
única en su historia de nación. Miedo y lagrimas fueron los elementos que signaron esos
días últimos antes
- de recibirte.
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- El final de 1999 y
también tu arribo, me tomaron fuera de casa: Perú primero y luego México fueron para mi
refugio del dolor por mi país golpeado por la furia de los elementales ... Muchos planes
quedaron sin cumplirse, muchos sueños se truncaron. El dolor de este pueblo nuestro hizo
lejana la esperanza y difícil la alegría. Pero aquí estás,
- y contigo estoy yo, ya
no sumando mentalmente los años que faltaban y los años que tendría, estoy con mi
equipaje de vida, con mis dolores pero también con mis ganas de regarte de vida, de
plenarte de metas alcanzadas y de sueños realizados.
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- Justo hace un año,
también escribía, equivocando mis cálculos y mostrando mi torpeza matemática que era
"el primer día del último año de un siglo que se despide ya", y me corrijo
para repetir otra vez que en este último enero del siglo XX, renuevo mi fe en las buenas
gentes; siento bullir en mi las ganas de trabajar incansablemente
- desde aquí, desde este
Magazine electrónico que ya es de todos, y que todos lo hemos hecho presencia importante
dentro la Web, y a través de las herramientas que las tecnologías nos dieron, contribuir
con más y más información, con más y más educación, con más y más globalización.
Y con esos tres elementos, con esos ingredientes, crear una receta de vida que permita
crecer, integrarnos y avanzar hacía tiempos mejores y hacia metas de defensa de la
libertad en su más amplia concepción. Repito así que me fascina haber corrido buena
parte de esa segunda mitad del Siglo XX, y me gusta aún más haberme nutrido de lo bueno
que tuvo, me gusta mi condición de "ciudadana de dos tiempos" que sigue
creyendo que hay posibilidades de nuevas cosas, nuevas ilusiones y nuevos hechos bajo el
sol ... Seguiré estando alerta, seguiré hurgando y descubriendo, pensando y actuando en
este mundo nuestro de tecnologías, de dinámicas maravillosas y de virtualidades...
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- En mi trozo de tierra, en
Venezuela, Mujeres del Tercer Milenio será un bastión de defensa del pluralismo
ideológico, de defensa de los valores de la democracia y de la libertad, y desde aquí,
mientras las circunstancia nos permitan actuar como Medio de Expresión y Comunicación en
libertad, decir y compartir con los cientos de asiduos visitantes a nuestro lugar de
encuentro en la Red, una información objetiva y seria, un concepto de respeto a la
divergencia, una posición de irreductible apego al derecho inalienable de vivir en un
país libre, en un país en paz, en un país amable. Y en esa "tierra toda",
contribuir con el prodigio de un mundo sin fronteras, un mundo mejor, más justo y más
bonito.
- Hoy más que nunca
siento la certeza de estar hecha a la medida de tus exigencias 2000 de mis
imaginaciones, y hoy 2000 de mis realidades... Exigencias de un tiempo que continuará
sorprendiéndome, fascinándome, abrigando mi fe en el hombre... Me
emociona más que nunca vivir, y me emociona saberme parte de un tiempo que podemos crear
para orgullo de la historia del hombre.
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- Eleonora Bruzual
- Enero, 2000
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