El
Dengue es una enfermedad tropical aguda que se ha extendido, desde el año
pasado, en forma de epidemia, afectando a casi todos los estados del país.La enfermedad puede ser causada por alguno de los cuatro tipos de
virus del Dengue existentes, aunque la actual epidemia es originada por el
virus 3.
Los
entes oficiales reportan que, en lo que va de año, se han registrado más
de 30.000 casos, con un aumento aproximado de 3.000 casos semanales, lo que
ha agotado los depósitos de derivados sanguíneos en los bancos de sangre
de varios hospitales.Lamentablemente,
estas cifras pueden ser mucho mayores, debido a que muchos casos no son
diagnosticados ni reportados.
El Dengue se trasmite a
través de la picadura de la hembra del mosquito Aëdes Aëgypti
(popularmente llamado "patas blancas"), que al picar a una persona
portadora del virus - ya que el ser humano es la única fuente de infección-
puede trasmitir la enfermedad inmediatamente al picar a otra persona o después
de un período de incubación de 8 a 10 días, durante los cuales el virus
se multiplica en las glándulas salivales del mosquito. Estos zancudos
pueden infectarse al picar a un enfermo desde el día anterior al inicio,
hasta el quinto día de haberse iniciado los síntomas.Afortunadamente la enfermedad no se trasmite de persona a persona.
Cualquiera
de nosotros puede ser infectado por el mosquito y, luego de un período de
incubación de 3 a 15 días, puede ocurrir uno de los tres cuadros clínicos
del Dengue:
1)
Virosis indiferenciada: indistinta a cualquier enfermedad viral.
2)
Dengue Clásico: se caracteriza por un comienzo repentino con fiebre, dolor
de cabeza, dolores articulares y musculares, dolor detrás de los ojos,
diarrea y erupciones cutáneas.
3)
Dengue hemorrágico: ocurren los mismos síntomas del Dengue clásico, pero
además se presentan trastornos hemorrágicos diversos (piel, boca, recto, vías
urinarias, abdomen, cerebro, etc.), que pueden aumentar progresivamente
hasta conducir al paciente al shock o la muerte.
Lo
que determina la severidad del cuadro clínico será el tipo de virus y las
condiciones del sistema inmunológico de defensas.Por este motivo, los cuadros más graves se presentan en niños
y ancianos, personas que padecen infecciones recurrentes u otras
enfermedades debilitantes y en aquellas que utilizan medicamentos que
debiliten las defensas.
Prevención
y tratamientos tradicionales
En
vista de que en los actuales momentos no se dispone de vacunas que nos
protejan específicamente contra los virus Dengue y que todos somos
susceptibles de contraer la enfermedad, las únicas medidas que se han
podido tomar para frenar la epidemia, han sido aquellas encaminadas a
controlar la proliferación del mosquito y evitar su ataque.Entre estas tenemos:
-
Operativos de limpieza y fumigación con insecticidas en el hogar y las
comunidades para eliminar los criaderos de larvas del mosquito.Estas medidas tienen una efectividad limitada, ya que se utilizan
insecticidas que pueden resultar tóxicos, además, para eliminar a todos
los mosquitos y sus larvas, tendríamos que fumigar a todo el país.
-
Utilización de repelentes contra insectos aplicados sobre la ropa (nunca
sobre la piel), pues también son productos sumamente tóxicos.
-
Evitar el uso de Aspirinas y fármacos anti-inflamatorios no-esteroideos
para disminuir la fiebre, ya que pueden complicar la enfermedad.
En
vista que la enfermedad es causada por un virus y de que la medicina
tradicional no cuenta con ningún fármaco anti-viral específico para
combatir esta enfermedad, el tratamiento actual únicamente se orienta hacia
el alivio de los síntomas y el manejo de las complicaciones secundarias,
como las hemorragias, por lo que los médicos se ven imposibilitados y, en
muchos casos, se sienten frustrados, pues solo pueden indicar medicamentos
analgésicos y antipiréticos, reposo, mantener un buen estado de hidratación
y una alimentación balanceada, al tiempo que se permite al sistema de
defensas que elimine al virus.
Cuando
las defensas son adecuadas, la enfermedad cursará sin complicaciones y
desaparecerá en pocos días, sin embargo, cuando el sistema defensivo se
encuentra debilitado, lo que permite el avance de la infección, pueden
ocurrir complicaciones e incluso la muerte.
La
solución: fortalecer las defensas
Venezuela
necesita con extrema urgencia, medicamentos que ayuden a prevenir la
enfermedad y tratar a los pacientes que la padecen, sin embargo, la
farmacoterapia sintética no ofrece la respuesta que se necesita.Por otra parte, numerosas investigaciones publicadas en la
literatura médica mundial han demostrado contundentemente que dos plantas
medicinales adaptogénicas: la Echinacea y el Astrágalus, estimulan el
sistema inmunológico de defensas, por lo que contribuyen a prevenir y curar
infecciones, disminuyendo su intensidad, duración y recurrencia, por lo que
se indican en el tratamiento de infecciones virales y bacterianas, en niños
y adultos, tanto en los casos agudos como en el intervalo entre infecciones.
Estas
plantas han sido utilizadas, desde hace muchísimos años, por médicos de
países europeos y asiáticos, con la intención de mejorar el sistema
inmunológico de defensas y así prevenir y acelerar el período de curación
de cientos de enfermedades infecciosas.
Aplicando
estos conocimientos, en un reciente y extraordinario hallazgo clínico del
Dr. Meyer Magarici, reconocido pediatra venezolano y miembro del consejo
asesor de la empresa Adaptógenos internacionales, se ha logrado demostrar
que el uso de Echinacea y Astrágalus mejora rápidamente el curso de esta
enfermedad, aumentando el recuento de plaquetas en 24 a 48 horas, acortando
la duración y disminuyendo la intensidad de los síntomas, al mismo tiempo
que se previenen las temibles complicaciones.
Existe
una sólida base científica que demuestra que estas plantas fortalecen el
sistema inmunológico de defensas inespecífico, tanto a nivel celular como
humoral.Los recientes
hallazgos confirman que ahora podemos utilizar estas plantas para prevenir y
combatir los casos de Dengue.
La
posología recomendada para prevenir la infección en los adultos, es de una
cápsula de cada planta 3 veces por día.En los niños mayores de 5 años, bastará una cápsula de cada
planta una sola vez por día.
La
dosis recomendada para el tratamiento de las personas que padecen la
enfermedad es, en los adultos 2 cápsulas de cada planta 3 veces por día y
en los niños mayores de 5 años, una cápsula de cada planta 3 veces por día.
Estudios
recientes confirman que la Echinacea se puede utilizar con seguridad durante
el embarazo.Dentro de
poco, Adaptógenos ofrecerá una combinación de Echinacea y Astrágalus en
una presentación para atomización bucal, que podrá ser utilizada en niños
menores de 5 años.
Echinacea
Numerosas
investigaciones clínicas sugieren que esta planta realmente puede estimular
el sistema inmunológico contribuyendo a combatir infecciones como la gripe,
la influenza y
otras infecciones virales o bacterianas del tracto respiratorio, tales como
laringitis, amigdalitis y condiciones catarrales de nariz y senos
paranasales.Estos estudios han
demostrado que la Echinacea puede disminuir
significativamente la severidad y la duración de los síntomas gripales, en
la mayoría de los pacientes.
Mecanismo
de acción
El
Echinacósido es el
ingrediente anti-microbiano primario, sin embargo, Echinacea contiene muchas
otras sustancias biológicamente activas que actúan sinérgicamente.
Los
polisacáridos de Echinacea activan los macrófagos, aumentando así los
niveles de fagocitosis. Además, aumentan las linfokinas y el número de
Neutrófilos, Eosinófilos, Monocitos y Linfocitos B.También actúan sobre el sistema de las properdinas, elevando sus
niveles y activando el sistema del complemento.
La
Echinacina B previene
infecciones y contribuye a reparar los tejidos afectados por la infección,
parcialmente a través de inhibición de la enzima hialuronidasa. Algunos
microbios activan la hialuronidasa, que destruye la integridad del ácido
hialurónico, lo que debilita las barreras permitiendo la penetración de
los microorganismos. La
Echinacina B inhibe
la acción de la hialuronidasa uniéndose a esta enzima, lo que resulta en
una mejoría temporal de las barreras, de manera que un menor número de patógenos
puede estimular su destrucción.
Seguridad
Raramente
se reportan efectos colaterales adversos. Las dosis muy altas pueden
ocasionalmente causar náusea y mareos, molestias
gastrointestinales, aumento del volumen urinario y reacciones alérgicas
leves.
Astragalus
membranaceus
Esta
planta medicinal contiene numerosos principios activos, sin embargo, se cree
que el principal es el Astragalán, un polisacárido que ha demostrado los
siguientes efectos importantes sobre el sistema inmunológico:
1.Actividad antiviral, inhibiendo la replicación de algunos virus,
como por ejemplo el coxsackievirus, que puede ocasionar miocarditis.
2.Intensifica la
fagocitosis de los sistemas retículo-endoteliales.
3.Estimula la producción
natural de interferón por el cuerpo humano y, además, potencia la
actividad de este importante inmunomodulador.
4.Aumenta la actividad
de los Linfocitos T.
5.Contribuye a proteger contra los efectos tóxicos de la
endotoxina de Escherichia coli.
6.También contribuye a controlar infecciones por Shigella,
Streptococcus, Diplococcus y Staphylococcus.
Seguridad
Las
reacciones secundarias son muy raras y se limitan generalmente a leves
molestias gastrointestinales o reacciones alérgicas.
Las
conclusiones obtenidas por la mayoría de especialistas establecen que Astrágalus
mejora la inmunidad contra
infecciones de las vías respiratorias y otras, cuando se ingiere antes del
pleno desarrollo de estas infecciones.Además, es un
medicamento ideal para cualquier persona que pueda estar inmunocomprometida
de cualquier forma. Esto puede fluctuar desde personas que se contagian fácilmente
de gripes, hasta aquellos que padecen cáncer.
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