corazonpierderitmo
 
CUANDO EL CORAZON 
PIERDE SU RITMO
 
Caracas, marzo 2003
 
 
Por Blanca García Bocaranda
 
La exposición excesiva a las noticias sobre la crisis actual afectan la estabilidad emocional provocando la sensación de opresión en el pecho y palpitaciones.
 
El cardiólogo electrofisiólogo es especialista en arritmias cardíacas y aporta la solución, en casos seleccionados, con un estudio similar al cateterismo cardíaco, existente desde hace 2 décadas y cada vez más popular.
 
Nada puede extrañar que la actual situación del país repercuta en el área cardiovascular de buena parte de la población. El estrés psicológico producido por las vivencias del presente a nivel económico, social y político mantiene niveles elevados de adrenalina en la sangre, que es un agente natural producido por el organismo, capaz de actuar como estimulante del aparato cardiovascular hasta generar hipertensión arterial y arritmias, entre otros efectos. De esta manera se dan las condiciones para que los efectos de los factores emocionales y ambientales hagan de las suyas con el ritmo natural y normal del corazón que, alterando la producción o conducción de señales eléctricas generadas en el tejido cardíaco, provocando arritmias cardíacas.
 
Por múltiples razones estas ondas eléctricas pueden ser adelantadas, enlentecidas o bloqueadas a medida que atraviesan diversas partes del corazón , haciendo que el ritmo normal se acelere por encima de 100 latidos por minuto, lo que se conoce como taquicardia (taqui: rápido), o se enlentezca por debajo de los 50 latidos por minuto, produciendo bradicardia (bradi: lento). Estos trastornos del ritmo, son llamados arritmias supraventriculares, cuando se generan en las aurículas (cámaras altas del corazón), o en los ventrículos (cámaras bajas) conocidas como arritmias ventriculares, siendo las primeras mejor toleradas y de mejor pronóstico. Unas de las arritmias más frecuentes son las extrasístoles ocasionadas por un adelanto del impulso eléctrico, ocurren tanto en las aurículas como en los ventrículos, lo que puede percibir el paciente y generarle preocupación, por lo tanto ha de consultar al médico.
“Las causas de las arritmias son variadas, pudiendo presentarse en personas con corazones completamente sanos, normales, o las producen enfermedades propias del aparato cardiovascular, tales como cicatrices del corazón secuelas de infarto de miocardio, engrosamiento o dilatación debido a hipertensión arterial, enfermedades valvulares, etc. Pueden aparecer también como consecuencia de cardiopatías congénitas (anormalidades cardíacas de nacimiento)”, aseguran los cardiólogos electrofisiólogos, Heliodoro Rodríguez y Moisés Pulido de la unidad de arritmias y electrofisiología del Instituto Médico La Floresta.  
Hay una serie de factores ambientales exógeneos culpables de arritmias cardíacas de los cuales nos debemos alejar, como son: cigarrillo, café, té, alcohol, sin obviar el estrés emocional donde la mente juega un papel determinante. Enfermedades de otros órganos, como las alteraciones de la glándula tiroides, igualmente favorecen la aparición de arritmias. En individuos sanos, sin problemas cardiovasculares, las condiciones ambientales inclusive pueden trastornar el ritmo cardíaco. En personas con enfermedades del corazón, fumar, o tomar café en exceso los hace más propensos a las arritmias, que a diferencia del primer grupo, es la población de alto riesgo. Los cambios hormonales de la mujer en el embarazo y después de la menopausia la hacen más susceptibles a acusar arritmias, aunque si posee un corazón sano, usualmente son de buen pronóstico, por lo que esas palpitaciones no le dañan el corazón
 
En relación a la indicación de estrógenos, aclaran Rodríguez y  Pulido, que “hasta hace poco tiempo se pensó que toda mujer postmenopáusica debía tomar estrógenos como protección cardiovascular, pero recientes estudios multicéntricos internacionales demostraron que la indicación de estrógenos en la mujer peri y postmenopáusica puede conllevar a ciertos trastornos a otros órganos no establecidos anteriormente. Por ello, hoy somos precavidos en cuanto a su indicación , lo cual ha de quedar, principalmente, en manos del ginecólogo”.
 
ESE SINCOPE...
Los síntomas de alerta son variables, abarcando un amplio espectro que va desde no sentir nada (arritmias asintomáticas) hasta perder el conocimiento y, en el peor de los casos, la muerte por paro cardíaco. El síncope (pérdida de conocimiento) puede ser la expresión de una arritmia cardíaca grave. Por suerte, las arritmias culpables de muerte, o síntomas tan severos como los mencionados, son las menos frecuentes.
 
-Palpitaciones, sensación de falta de aire, presión intermitente en el pecho son algunos de los síntomas que llevan a consultar al médico. Con las taquicardias supraventriculares la persona siente palpitaciones contínuas y  rápidas, si la frecuencia cardíaca es muy alta es posible que  aparezca  dolor en el pecho, dificultad para respirar, mareos y  hasta la pérdida de la conciencia, lo cual sucede porque el corazón no tiene tiempo suficiente para llenarse de sangre y expulsarla con eficiencia,  impidiendo al cerebro una buena oxigenación. “Pueden haber síntomas similares con las bradicardias, es decir, enlentecimiento de los latidos cardíacos porque no se produce el impulso eléctrico o está interrumpido, lo que se conoce como bloqueo. Toda arritmia que conlleve pérdida de conocimiento es considerada de riesgo y amerita evaluación minuciosa para determinar la causa y corregirla”, asevera Rodríguez.
 
Las arritmias que involucran la parte baja del corazón, llamadas arritmias ventriculares, exigen una evaluación cuidadosa, en especial cuando el paciente tiene enfermedad cardíaca subyacente ya que su pronóstico es más reservado. El resto de las arritmias pueden presentarse en personas con corazón sano, o si tienen afecciones no muy graves del corazón. La mayoría de las arritmias son de bajo riesgo, pudiéndolas  manejar  el médico internista y el cardiólogo.
La sospecha de una arritmia conduce a realizar la historia clínica basada en un interrogatorio y examen médico exhaustivo. El electrocardiograma forma parte de esta evaluación inicial y en el mismo, aunque el paciente no presente una arritmia al  momento de hacerlo, el especialista observará si el electrocardiograma tiene alguna anormalidad capaz de orientarlo hacia una patología especial. Entre los exámenes complementarios está la prueba de esfuerzo, que aporta información valiosa sobre patologías asociadas, o pone en evidencia arritmias que aparecen con el ejercicio. El ecocardiograma permite visualizar el interior del corazón para evaluar sus válvulas, cámaras cardíacas, descartar patologías congénitas, o cualquier anomalía estructural que haga sospechar sobre un tipo de especial de arritmia. Otra prueba es el electrocardiograma ambulatorio Holter, que se coloca al paciente durante 24 horas para registrar la actividad eléctrica del corazón durante ese período de tiempo. Para quienes tienen arritmias más esporádicas, no todos los días, se dispone de el monitor de eventos cardíacos, que es un equipo más pequeño que el Holter y el paciente lo porta durante 1, o 2 semanas, aproximadamente, pudiendo activarlo al aparecer los síntomas, registrándose un electrocardiograma de lo ocurrido en ese instante y así facilita el diagnóstico preciso. En base a la severidad de la arritmia y la condición clínica del paciente, el cardiólogo decidirá si indica un tratamiento médico farmacológico.
 
“Si el caso no está suficientemente claro, el cardiólogo electrofisiólogo, especializado en arritmias cardíacas, procederá al estudio electrofisiológico, o examen parecido al cateterismo cardíaco porque se introducen catéteres electrodos hasta el interior del corazón, a fin de registrar con precisión la actividad eléctrica y establecer con exactitud la causa y tipo de arritmia, si no ha sido posible definirla con otros métodos diagnósticos”, explica Pulido.
 
TERAPIA CON RADIOFRECUENCIA
 
El tratamiento depende de la presencia, o no de  enfermedad cardíaca, de los síntomas,  frecuencia de aparición de los mismos y del pronóstico del paciente. Muchas arritmias no requieren de tratamiento con fármacos, especialmente si el paciente no tiene cardiopatías, cuando los síntomas no son muy intensos o  son  bien tolerados. Si luego de una evaluación especializada, queda establecido que el pronóstico es bueno y existe poco riesgo, como es el caso de las extrasístoles causadas por consumo de estimulantes  (alcohol, café, té y cigarrillos) sumado a factores emocionales, como el estrés, es muy probable que no sea necesario indicar tratamiento antiarrítmico. Sentimientos como la ira, la depresión y la angustia del caos actual están intimamente relacionados con la patología y se contemplan en la práctica cardiológica diaria. Sugiere Rodríguez, que “al descartar patologías cardíacas importantes, la recomendación es evitar los estimulantes mencionados y el estrés, sustituir los factores estresantes por actividades que proporcionen relajación mental, como los deportes y actividades laborales distintas a las habituales”.
 
Las taquicardias paroxísticas supraventriculares son frecuentes en personas jóvenes con corazones sanos, en quienes luego de ser sometidos a  examen minucioso,  no presentan anormalidades, pero sabemos que presentan una especie de “cortocircuito eléctrico” en el corazón, que les ocasiona taquicardias cuya frecuencia cardíaca puede oscilar entre 180 y 250 latidos por minuto. Esta es una condición que ameritaría tratamiento con medicamentos de por vida, pero cuando no es efectivo, sigue presente la arritmia. Para otros pacientes el medicamento es efectivo, pero produce efectos secundarios indeseables, o tiene consecuencias negativas en otros órganos (tiroides, hígado, etc.), mientras hay quienes, sencillamente, no desean mantenerse el resto de la vida tomando drogas antirrítmicas. “Para todos ellos, en el estudio electrofisiológico se puede reproducir y establecer el mecanismo generador de la arritmia, que luego de ser detectado con exactitud, permite aplicar la terapia con energía de radiofrecuencia, a través de un catéter en el sitio del cortocircuito, que lo destruye y deja curado al paciente, de por vida, con un costo beneficio favorable. Más nunca tomará medicamentos, ni ingresará a las emergencias con taquicardia para que le administren medicamentos endovenosos”, aseveran los entrevistados. Hoy, existen una docena de laboratorios de electrofisiología cardíaca a lo ancho de nuestro país donde pueden ser evaluados todos los pacientes con esta afección.
 
- Quienes presentan ritmos lentos acompañados de síntomas, se beneficiarán con la colocación del marcapasos definitivo, un pequeño dispositivo electrónico capaz de llevar el estímulo eléctrico al corazón, a través de un cable o electrodo insertado por una vena del tórax, mediante un procedimiento sencillo y bien tolerado. Los pacientes con arritmias ventriculares graves, que ponen en riesgo su vida, cuentan con novedosos equipos llamados cardiovertores-desfibriladores, que se implantan en forma parecida al marcapasos y permiten detectar tales arritmias y aplicar la terapia respectiva.
 
En resumen, las arritmias cardíacas son un padecimiento que motiva la consulta médica con frecuencia. Las causas, síntomas, métodos de diagnóstico y tratamiento son muy diversos. Afortunadamente muchas de ellas son de bajo riesgo para el paciente, lo que será determinado luego de la evaluación cuidadosa del mismo. Gracias a los avances tecnológicos experimentados en las últimas dos décadas, la electrofisiología cardíaca ha surgido como una rama de la cardiología para el diagnóstico y tratamiento especializado de las arritmias, permitiendo la curación definitiva de un gran número de ellas.
 
Los interesados en la máxima información sobre el tema cuentan con la página web
click suarritmia.com
                          
 
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