Conquistar
el mundo, en el buen sentido de la expresión, significa éxito; y ése,
precisamente es el camino que soñamos para nuestros hijos.
No
resuelva todos sus problemas, ejercite su mente. Hágale pensar y analizar
situaciones a fin de que aprenda a encontrar soluciones.
Estimúlelo
a leer mucho. Si sus hijos son reacios a la lectura, un buen secreto es
ofrecerles libros relacionados a temas que les interesan. Por ejemplo, sin
son seguidores de algún deporte específico podría interesarles leer sobre
ello; si admiran a determinadas estrellas del cine o la televisión, les
gustará leer alguna biografía. Lo mismo sucede con cantantes de su música
predilecta, hobbies y otros temas favoritos.
Ayúdelos
a estudiar antes de un examen importante. No les permita fracasar en la
escuela.
Hágales
saber que les espera un futuro brillante y exitoso puesto que Ud. confía en
que son chicos muy capaces.
Estimule
la inteligencia a través de conversaciones que le inspiren a aceptar desafíos.
Por ejemplo, entusiásmelos a entrar en concursos escolares para luego
competir en nacionales.
Desarrolle
sus capacidades y habilidades. Cada individuo posee dones especiales, hay
que descubrirlos a tiempo para poder sacar de ellos el mejor provecho.
Colme
sus vidas con pensamientos y actitudes positivas, con alegría y esperanza
en el futuro.
Ayúdelos
a encontrar su propio camino al éxito. Cuando el joven sale de su
adolescencia para iniciar la vida adulta, está rodeado de muchos
conflictos. Hay que estar a su lado, bien de cerca, para que pueda
esclarecer sus pensamientos y deseos.
Hable siempre con claridad sin que queden ideas escondidas bajo la
superficie de sus palabras. Si Ud. quiere que sus hijos reciban el mensaje
que está tratando de darles, tiene que expresarse con simpleza y
directamente al grano. Ellos aprenderán a ser claros y diáfanos.
Hay
que construir la autoestima y hacerles saber a los niños cuán buenos e
inteligentes son. La idea es que crezcan con la meta de ser campeones,
triunfadores en cualquier área que se desarrollen.
Evitar
por todos los medios humillarlos o hacerlos sentir que valen menos que los
demás. Aunque un hijo tenga cierta deficiencia, hay que estimular alguna
cualidad. Por ejemplo, si alguien no es bueno para las matemáticas, física
o química, podría ser un extraordinario músico, deportista o escultor;
quién sabe. Muchos malos estudiantes pueden aspirar a las mejores
universidades de arte o simplemente convertirse en extraordinarios atletas.
Recuerde
que nadie nace sabido. No se necesita ser genio para obtener un nivel
educativo respetable. Es indispensable mucha disciplina y dedicación a los
estudios y esto también se enseña.
No
imponga en sus hijos deseos vocacionales familiares, permítale descubrir
sus sueños y conquistarlos . No se puede forzar a nadie a convertirse en el
profesional que no desea ser. Si Ud. desea que su hijo sea médico no debe
obligarlo a registrarse en la escuela de medicina si intuye que esa no es su
inclinación.
Recuerde la importancia de criar hijos independientemente sanos; que sean
capaces de salir adelante por mérito propio y no por favores concedidos a
los padres.