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Día tras día los especialistas en diabetes insisten en la importancia del control de la glicemia en el paciente, especialmente, después de las comidas porque pueden creer que están bien controlados al practicarse las glicemias únicamente en ayunas, al despertar, y los resultados son adecuados. Tal vez algunos pacientes las realizan antes del almuerzo y/o la cena, con niveles de glicemia satisfactorios. Pero, resulta que si no se practican las glicemias una, o dos horas posteriores a las comidas, pueden pensar que están bien controlados y no es así. |
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ESTUDIO CON NATEGLINIDA |
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Muchas veces son pacientes que no presentan ningún síntoma, no sienten nada y por eso es vital chequearse las glicemias luego de comer. Cuando están bajo un control óptimo las glicemias son relativamente buenas y no tienen síntomas, que los demuestra al presentar glicemias superiores a 160, ó 180, y empieza a tener orinadera, mucha sed, pérdida de peso, debilidad, mucha hambre, calambres en las piernas, disminución de la visión, prurito genital, hormigueo en los pies y/o manos. |
