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Las
causas más importantes son varias públicas y notorias, y otra no tan
explícita. Todo comenzó por el Proyecto Varela, pero éste sólo
cobró existencia material cuando el ex-presidente Carter lo mencionó
para Cuba y para el mundo frente al propio dictador en su reciente
visita a Cuba. Pero es un hecho cierto, que Fidel Castro,
ni una sola vez ha mencionado
públicamente por su nombre
al proyecto Varela. Es como el conjuro de algunas tribus
salvajes que habitan aún en el mundo. Lo que yo no menciono, no
existe, pues no se materializa.
A la izquierda, la fotografía de Oswaldo Paya, organizador del Proyecto Varela |
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O sea, que en la práctica la dictadura trata a los cubanos de la Isla, a los mismos que allá se ven obligados a agitar las banderitas en las manifestaciones, con el mismo rasero conque nos consideran a los que estamos en el exilio: simples Gusanos, sin nombre y sin derechos. No es nada nuevo que para Fidel Castro los cubanos de la Isla se agrupan en dos categorías: Los que agitan las banderitas y son considerados poco menos que esclavos que no cuentan para nada y sólo para hacer número cuando al régimen le conviene, y los que firmaron el Proyecto Varela, que al igual que todo disidente, no existen. Pero entonces a quién considera persona el régimen cubano?... Pues en la realidad de los hechos se concluye que sólo a los extranjeros. Por eso fue que se le permitió a Mr. Carter decir todo lo que le dio la gana frente a la cara de Fidel Castro. |
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Ahora bien, de existir en Cuba realmente un pueblo libre y soberano decidido a mantener un gobierno democrático y amante de las libertades y del futuro del pueblo cubano, entonces obviamente el mundo libre, el mundo de la democracia no trataría de promover ningún cambio. Pero lo grave del caso es que al gobierno de La Habana se le “fue la mano”. El grado de “chicharroneria “ demostrado por el flamante dirigente de la CTC oficial hizo que las estadísticas se llevaran a un extremo que demuestran la completa ignorancia del personaje en esta materia , pues no existen estadísticas del 100 %, ni siquiera en el mundo animal. Si hubieran hecho trampas, pero dejado que un 60 % se pronunciara a favor del proyecto del inmovilismo , un 30% en contra , y un 10 % no definido (inválidos, presos políticos, mujeres dando a luz en los hospitales, niños menores de 7 años, ancianos mayores de 80 años, y los disidentes, etc), entonces no hubiera sido tan evidente el fraude. |
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Por supuesto falta todavía la “aprobación legal” al proyecto por los Delegados de la flamante Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba. Pero imagínense, si el pueblo que sólo recibe el látigo ha tenido que decir que Si, entonces ¿cabe esperar otra cosa que no sea la unanimidad de la Asamblea, donde están los que reciben algunos privilegios del régimen...? |
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Una verdadera sátira política. Lástima que el teatro vernáculo se cerró también en Cuba. Conclusión: está por ver el final de este capítulo de la historia de Cuba, pero lo que si sabemos con toda seguridad es que un día , no importa cuándo, la actual Constitución Socialista que ahora será declarada “eterna”, como el tercer Reich de Hitler que se diseñó para un Milenio y duró sólo hasta la muerte del personaje, será tirada por el pueblo cubano al cesto de la basura y el país ese día empezará un nuevo conteo de su historia. Quizás entonces no se conseguirá tampoco la unanimidad , pero sin duda los porcentajes serán de verdad los más altos en cuanto a consenso y acuerdo del pueblo cubano viviendo en Libertad. |
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