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| En nuestro encuentro con los demás, cuando nos topamos en los medios de transporte, en la calle o en el trabajo casi no decimos nada. No se necesita. Aunque seguimos haciendo nuestro trabajo de todos los días, la mirada se va hacia la televisión, que en sus numerosas pantallas conectadas a los diversos canales, se sigue mostrando, una y otra vez, lo que creíamos imposible. |
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| En realidad es un monstruo... y todos sabemos su nombre. Un ser amorfo pero con rasgos, complaciente ahora. Por mucho tiempo retirado en un refugio de tierras amigas, quien sigue sonriendo por la proeza de haber atacado en su corazón a los dos símbolos más representativos de la mayor potencia del mundo. Plasmó este monstruo su mensaje en humo, con miles de cadáveres, con miles de heridos y con una nación que trata de comprender lo ocurrido. |
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| La VOA (Voice of America) está a cuatro cuadras del resplandeciente Capitolio, otro de los blancos de los ataques terroristas de ayer, que por alguna razón (que quizás nunca sabremos) fracasó de llevarse a cabo. El avión que debía derribar el símbolo del poder legislativo de los Estados Unidos cayó en el estado de Pennsylvania, pero varios analistas dicen que su destino era el edificio del Congreso. |
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Contemplo las barreras de concreto, que con ingenuidad los amantes de los jardines han tratado de camuflar para que no se vean tan feas como enormes macetas de plantas, que hoy florecen con los colores del verano. Perdonen, pero estas barreras para prevenir ataques por tierra como el edificio federal de Oklahoma, se ven como ingenuos bloques de juguete frente a la perversidad de los ataques de los aviones secuestrados. Lo que se pensó que podría llegar por tierra llego por aire... |
| Los terroristas, con ese odio denso como una ponzoña, con esa mezcla de rencor y animosidad provocada por la envidia ante la prosperidad (si no porque tanto quieres emigrar a USA). Odio diabólico de ver a Estados Unidos y sus aliados con las manos en el timón para que las naciones del mundo libre puedan ser defendidas y protegidas en sus derechos a ser libres. |
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Piensen, hoy Estados Unidos necesita la ayuda de ustedes, las naciones libres, justamente para que ese monstruo no las ataque, como lo hizo el martes 11 de septiembre con nosotros. En realidad el ataque fue hace sólo 24 horas, pero este día lo sentimos como una eternidad sobre los hombros y el corazón. |
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