- Las alegrías y las
amarguras, los placeres y las
preocupaciones, son inherentes al hombre y percibimos esas
sensaciones como parte del equilibrio emocional. Podríamos
compararnos con la sabia naturaleza cuyas tempestades o tormentas
no son eternas, sale el sol, llueve, pasan huracanes, anochece,
amanece, hay días grises, los hay soleados, cielos nublados o
despejados.
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