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Si Gianetto ha demostrado o no capacidad de entendimiento con los “repitientes” contumaces, en nada invalida su conducta la gravedad de los móviles señalados: esos que, con desprecio total hacia la mayoría de los estudiantes aplicados y modestos de nuestra máxima Casa Superior de Estudios, nos muestran el verdadero rostro de la emergente V República. |
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Y, en cuanto a la manida autonomía, bueno sería que sus exaltados defensores leyesen con cuidado el texto de la neonata Constitución y la todavía vigente Ley de Universidades. La autonomía existe para el aseguramiento del libre devenir académico y administrativo de la universidad; pero, distinta de ella es la garantía de “inviolabilidad”, que beneficia a su recinto físico sin incluir las plazas públicas y demás vías de comunicación. |
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