Las llamadas telefónicas
provenientes de Cuba, que tuvieron la suerte de establecerse con Washington
luego de las terribles primeras horas del trágico 11 de septiembre, sonaban
llenas de preocupación. Como cuando nosotros los sabemos en sufrimiento,
pero ahora era al revés. Eran ellos, activistas y amigos, los preocupados
por nosotros! Los papeles se invirtieron por unos momentos.
No tenemos palabras para agradecer esas preocupaciones venidas de la Isla.
¡Con razón los queremos tanto!
Se que en Cuba, de una
manera u otra, estas palabras llegarán a ustedes: Gracias! Gracias a todos.
Gracias a "los colectivos", representados por las personas
encargadas de localizarme en esos momentos. Detrás de los que hablaban,
cientos esperando saber si yo estaba bien y de paso entregando un mensaje de
aliento para "los norteamericanos", a quienes admiran y quieren.
El profesor Amador Blanco Hernández, presidente de la Comisión Nacional de
Derechos Humanos, José Martí de la Republica de Cuba, quiso dictarnos
--directamente-- un mensaje de solidaridad para con el pueblo de los Estados
Unidos, dolorosamente golpeado por la tragedia del terrorismo del 11 de
septiembre.
El activista nos contó que
estuvo tratando de obtener una llamada con Washington por muchas horas. Pero
una de sus virtudes es la paciencia y fue así como logró cumplir con su
deseo de entregarnos su mensaje, a nombre de su comisión, cuya sede esta en
Villa Clara, Cuba.
"Los actos protagonizados el 11 de septiembre del dos mil uno, en Nueva
York, Washington y Pittsburgh recuerdan el día cobarde de la infamia en
Pearl Harbor, con la diferencia que en esta oportunidad el ataque fue contra
la sociedad civil.
El terrorismo es un delito contra la humanidad, jamás un acto meritorio
para el cambio político.
Como no hay violencia
perfecta, el crimen premeditado es falible y contraproducente.
No puede edificar. Reconocemos y asistimos al pueblo de los Estados Unidos
de América en este día de muerte y haremos todo lo posible --y lo
imposible-- para ayudarles, darles nuestra solidaridad, convencidos que
ustedes saldrán adelante, protegidos por Dios y dispuestos a hacer el
bien".
Gracias! Gracias a todos!
Gracias por los mensajes y preocupaciones de Eleonora Bruzual, que se
desvivió para saber como estábamos todos. Gracias, a decenas de personas
que por primera vez conocí a través de los E Mail...Seria muy largo
mencionarlos a todos, pero les estoy contestando uno a uno.
Pero ustedes saben que mi corazón está con Cuba y por eso vuelvo a
agradecerles a mis hermanos de la Isla, el cariño y devoción que no falla
entre nosotros. ¿No es así?